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No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 872

Venancio volvió a meter el muñeco en la caja y se la entregó a Melba.

—Melba, háganos el favor de tirarlo a la basura de la calle.

La mujer tomó la caja y se alejó murmurando maldiciones.

Venancio se sentó junto a Nanette y le preguntó con voz suave:

—¿Te asustaste?

Nanette aún tenía el corazón latiendo a mil por hora.

—Al principio sí me dio un buen susto, pero ya estoy más tranquila.

Había visto demasiadas películas de terror como para no sentir escalofríos con algo así.

Aun así, Venancio no estaba tranquilo.

—¿Quieres que vayamos al hospital a que te revisen?

—De verdad estoy bien. Te estás preocupando demasiado.

—Me preocupa que te pase algo. Si a ti te pasa algo, Noel me mata cuando regrese.

Zulema asomó la cabeza.

—Ay, Venancio... Ojalá algún día me trataras como tratas a Nanette.

Venancio le dedicó una sonrisa sarcástica.

—El día que seas tan brillante como ella, te trataré igual.

Zulema hizo un puchero.

—Entonces nunca pasará. Yo solo sé pintar, no sirvo para nada más.

El comentario hizo reír a Venancio.

—Gente tan honesta como tú ya no se ve todos los días.

Gael e Iris se encontraron en la planta baja del edificio. Melba acababa de tirar el muñeco y les contó lo sucedido.

Ambos subieron de inmediato para ver cómo estaba Nanette.

Para entonces, a Nanette ya se le había pasado el susto inicial y, de hecho, se sentía conmovida por tanta preocupación.

Gael tenía una expresión sombría.

—¿Creen que sea la misma persona que filtró la foto la vez pasada?

Nanette negó con la cabeza suavemente.

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