Al final, Nanette se quedó dormida recostada en el sofá. El peso de su embarazo, sumado al ajetreo de toda la noche, terminó por vencerla.
Incluso cuando Gael la levantó con cuidado para acomodarla en la cama, ella ni se inmutó.
Pasadas las tres de la madrugada, Noel y Félix regresaron al resort. Al recibir un mensaje, Gael entreabrió la puerta sin hacer ruido.
Lo primero que preguntó Noel fue:
—¿Cómo está ella?
—Dormida —susurró Gael—. Ha estado descansando bien, todavía no se despierta.
—Menos mal.
—¿Y el mocoso? —preguntó Gael.
—Lo mandé a dormir.
Gael soltó un bufido.
—Ese chico no tiene un pelo de tonto. Sabe bien a quién buscar cuando las cosas se ponen feas. Lástima que no lo pensó antes de actuar. Suerte que mi hermana no es de corazón frío; si lo fuera, dejaría que la familia Larco se hundiera sin pestañear.
—Lo hace por la gratitud que le tiene a Guillermo Larco —respondió Noel en voz baja.
—Bueno, entra tú. Yo ya me voy.
Noel le tendió una tarjeta de acceso.
—Ve a dormir a la habitación de al lado y te vas cuando despiertes. Si regresas ahora, ella se enterará de que no dormiste en toda la noche para manejar de vuelta y terminará regañándome.
Gael torció los labios.
—Y yo que pensé que te preocupabas por mí, y resulta que solo tienes miedo de que ella te regañe. King, tengo una profecía para ti.
—¿Ah, sí?
—Vas a vivir dominado por tu esposa.
***
En la cama, debido al gran tamaño de su vientre, la única posición cómoda para Nanette era dormir de lado. Sin embargo, algo parecía incomodarla; frunció el ceño e intentó moverse.
Al parecer, quiso darse la vuelta, pero le costó tanto trabajo que terminó rindiéndose.
De pie junto a la cama, Noel contemplaba el rostro que había extrañado cada día. Una inmensa ternura se desbordó en su pecho.
No se metió en la cama con ella. En su lugar, se acostó en el sofá cercano, colocándose de frente para poder mirarla dormir.
Esto era la felicidad.
De repente, Nanette despertó sobresaltada.
Había vuelto a soñar. Soñó con Guillermo Larco, su padre. Soñó con todo el cariño que él le había dado, contrastado con el maltrato de Eloísa. También vio a Félix, siempre buscando formas de hacerle la vida imposible.

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