Entrar Via

¡No te metas con la Cenicienta! romance Capítulo 839

Al escuchar esto, el rostro de Estrella se ensombreció aún más.

Una excusa de tiempo... ¡le estaba dando largas!

—¿Puedes ir directo al grano?

Con todo el caos que traía en la cabeza, no estaba de humor para descifrar acertijos.

Tampoco quería romperse la cabeza pensando; solo le urgía saber qué era lo que le estaban ocultando.

¡O más bien, lo que no querían que supiera!

En el pasado, Alonso le había mentido.

¿Y ahora Marcelo también lo hacía?

—En el pasado a Marcelo le gustó mucho una mujer. No sé si estés enterada de eso.

Estrella se quedó helada.

¡Una mujer!

De eso sí que no sabía nada.

La mirada de Estrella se volvió de hielo.

Al notar su reacción, Alonso añadió: —¿Apoco creíste que siempre habías sido la única en el corazón de Marcelo? ¡Ja!

Esa risa final estuvo cargada de una burla despiadada.

—Fue en su época de universidad. Amor a primera vista. Lástima que la tipa se murió.

Estrella no supo qué decir.

¡Se había muerto!

—¿Y eso qué tiene que ver con Mónica?

En ese momento, lo único que le interesaba era por qué Marcelo había salvado a Mónica. Le daba exactamente igual qué otras mujeres hubieran pasado por su vida.

¡Llegaba un punto en el que uno simplemente le cerraba las puertas a sus sentimientos!

Y ella...

—Tú y esa mujer se parecen bastante —soltó Alonso.

—¡Solo me importa saber lo de Mónica!

Alonso guardó silencio por un segundo.

—¡Tanto tú como Marcelo están dispuestos a darlo todo por ella!

Estrella soltó esta última frase casi entre dientes. No le interesaba escuchar ningún chismecito del pasado.

Solo quería la respuesta y largarse de inmediato.

—¡Ja! Sabiendo todo el trasfondo, ¿de verdad crees que ese plazo de un mes va a servir de algo?

A Estrella le cayó el veinte de golpe.

Su corazón se hundió al escuchar eso.

—Pero es solo su media hermana, él...

—Pero antes de morir, esa mujer le pidió que cuidara bien de su familia. Llevan años trabajando con una empresa que se llama Grupo Vanguardia, dándoles los mejores proyectos; eso sí lo sabes, ¿no?

¡Grupo Vanguardia!

Claro que lo sabía; eran de los socios más sólidos de Marcelo.

En ese momento, a Estrella le costó horrores mantener su expresión serena.

—De no ser por el padre de esa mujer, ¿por qué crees que Marcelo mantendría tratos con Grupo Vanguardia tanto tiempo?

Cualquiera sabía que las empresas que colaboraban con el Grupo Castañeda eran todas de primera liga.

Y el Grupo Vanguardia, al principio, no era más que un pequeño negocio.

Sin el respaldo de Marcelo, jamás habrían llegado a donde estaban.

—La familia es la familia, por más que sea media hermana. Marcelo lleva años tratando a ese viejo como si fuera su suegro, y ahora que le rogó piedad por ella, ¿crees que te la va a entregar en bandeja de plata?

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡No te metas con la Cenicienta!