Cuando la cifra de espectadores superó los cien mil, Elena se presentó formalmente ante la cámara.
—Hola a todos, soy Elena.
No había filtros de belleza activados; la cámara en alta definición apuntaba directo a su rostro.
Ese día llevaba un maquillaje muy sutil, el cabello recogido en una coleta baja y una blusa de seda rosa. Su arreglo no era nada extravagante, pero su rostro era deslumbrante.
Con toda la tecnología del mundo, la IA podía imitar rasgos, gestos y movimientos, pero seguía sin poder replicar la presencia de una persona real.
Muchos de los que habían entrado solo por curiosidad se quedaron embelesados con su belleza y su porte.
Elena tomó un documento y lo mostró a la cámara.
—Seguro muchos de ustedes ya vieron el peritaje que publicamos en internet. La persona que aparece en el video fue creada con inteligencia artificial; no soy yo.
Miró fijamente a la lente y dijo con firmeza:
—Tanto la empresa como yo ya presentamos la denuncia correspondiente ante las autoridades y procederemos por la vía legal hasta las últimas consecuencias en contra de quienes resulten responsables de difamarme.
En cuanto terminó de hablar, la mayoría de los comentarios se puso de inmediato de su lado.
[No sé ni de qué está hablando, me la pasé viéndole la cara todo el tiempo.]
[Siento mariposas en el estómago. ¡Quién diría que es muchísimo más bonita que la versión hecha con IA!]
[Pues claro. La inteligencia artificial no tiene vida, mucho menos encanto.]
[¿Cómo va a tener elegancia un maniquí virtual? En cuanto empezó el en vivo, supe que el video era puro cuento.]
[Con lo hermosa que es, ¿cómo iba a andar torturando animalitos? Los que inventaron el rumor deberían ir a la cárcel.]
Aunque muchísima gente la apoyaba, también aparecieron algunos empeñados en sembrar dudas en el chat.
[A ver, que el video sea falso no significa que en el laboratorio del Grupo Vargas no torturen animales.]
[Sí, claro. ¿Por qué exponer solo al Grupo Vargas y no a otras farmacéuticas? Aquí hay gato encerrado.]
[Exacto. Solo demostraron que la cara es falsa, pero no han comprobado que los experimentos no existan.]
Bastó ese puñado de provocadores para tensar el ambiente en los comentarios.
Elena se quedó pasmada.
Hacía demasiado tiempo que no sabía nada de él. Sin poder evitarlo, preguntó:
—¿Ha estado muy ocupado últimamente? ¿Sabe si va a regresar pronto a Ciudad del Río?
El director Herrera sonrió y negó con la cabeza.
—De eso sí no tengo idea. Al fin y al cabo, solo soy un director de área; no manejo la agenda del director Vargas. Si de verdad quieres saber, pregúntale a Nerea.
Elena asintió.
—De acuerdo.
Regresó a su lugar y le mandó un mensaje a Nerea.
La respuesta de Nerea denotaba sorpresa:
—¿De verdad no lo sabías? Después de todo el escándalo con la familia Moreno, su padre lo castigó brutalmente. Entre las heridas viejas y las nuevas, lleva casi quince días sin poder levantarse de la cama en la casa principal de los Vargas.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....