Entrar Via

Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico romance Capítulo 665

Eulalia se enteró por un colega que el encargado de presentar el informe de avances del proyecto del inhibidor de PD-1 volvería a ser Enzo.

La noticia le cayó como un balde de agua fría.

Ya había tolerado que Enzo le pasara por encima en la última presentación, pero el hecho de que el director Medina insistiera en ignorarla de nuevo la llenaba de rabia.

Especialmente después de haber visto a Elena brillando y acaparando todas las miradas en la cumbre tecnológica de hace unos días. Eulalia ardía en deseos de demostrar lo que valía.

Furiosa, marchó directo a la oficina del director Medina.

—Director, respecto al informe del proyecto PD-1... quiero ser yo quien dé la presentación.

El director Medina se ajustó los lentes y la miró con escepticismo.

—Pero tú no estás completamente al tanto de los detalles de este avance, ¿o me equivoco? A esta reunión no solo asistirán las autoridades gubernamentales de Ciudad del Río, sino verdaderos gigantes de la industria. ¿Estás absolutamente segura de que puedes manejar la presión?

Ese proyecto contaba con un financiamiento directo del gobierno local, lo que implicaba un nivel de escrutinio brutal.

Al escuchar que habría figuras tan importantes presentes, Eulalia se sintió aún más desafiante.

—Estoy completamente segura de que puedo hacerlo mejor que Enzo. Director, ¿acaso duda de mi capacidad?

Medina la observó con una mezcla de cansancio y decepción.

Si se tratara de la Eulalia del pasado, tal vez habría confiado en ella. Pero esta nueva versión, que faltaba al trabajo y no se tomaba las cosas en serio, no le inspiraba ninguna confianza.

Suspiró profundamente.

—Eulalia, hazme caso por esta vez. Deja que Enzo se encargue de la presentación.

Sintiéndose humillada por el rechazo, Eulalia salió dando un portazo y, sin dudarlo, marcó el número de Hugo para quejarse.

—No te preocupes por eso —dijo Hugo al escucharla—. Yo hablaré con Medina. Espera mi llamada.

Esa misma tarde, Eulalia recibió un correo del director Medina.

Ella sería la encargada de presentar el proyecto.

Inmediatamente, su postura cambió. Enderezó la espalda y una chispa de arrogancia se encendió en su mirada.

Cuando Enzo pasó cerca de su escritorio, ella se levantó para interceptarlo.

Sin embargo, al finalizar, los aplausos fueron dispersos y fríos.

La sonrisa de Eulalia se congeló.

Fue entonces cuando uno de los peces gordos de la industria levantó la mano y le hizo una pregunta extremadamente técnica.

Aunque Eulalia se había memorizado el documento de arriba a abajo, ella no había participado en el trabajo real de laboratorio. Se quedó en blanco, tartamudeando, incapaz de articular una respuesta lógica.

Al ver que el instituto estaba a punto de quedar en ridículo frente al gobierno, el director Medina no tuvo otra opción e hizo una seña desesperada a Enzo para que subiera al escenario.

Enzo tomó el micrófono que le ofreció el moderador y, con una calma envidiable, respondió la duda del experto a la perfección.

Incluso se atrevió a proponer un par de teorías adicionales, y una de ellas dejó al experto profundamente impresionado.

—Esa idea tuya... ¿cómo llegaste a ella? —preguntó el hombre, fascinado.

Enzo sonrió con genuina modestia.

—La verdad es que no fue completamente mía. Hace unos días, mientras debatía sobre este problema con la investigadora Elena, ella me dio esa perspectiva. Así que, en estricto rigor, el mérito de esa teoría es de ella.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico