Comienzo a hacer las sentadillas que mi instructor me había
dicho que hiciera y siento como el sudor baja por mi rostro.
En cuanto termino las primeras veinte, camino hasta mi
casillero, lo abro y tomo mi termo lleno de agua fría y comienzo a tomar de
este.
-¿Señorita Welsch ?- escucho la
voz de mi profesor hablarme, trago el
agua que tenía en mi boca y volteo.-
jamás la había visto por aquí.- Dice el señor Payne y yo
sonrío.
—Apenas llevo un mes aquí.- Comentó
y él sonríe. Entonces el ambiente se pone un poco extraño y
yo relamo mis labios.- Bien, lo veo por ahí.- Digo,
cierro mi casillero y comienzo a caminar, él sólo asiente y
yo sigo haciendo mi rutina.
Era extraño porque ahora comenzaba a sentir miradas sobre mi
Trato de ignorarlas y sigo mi rutina
hasta terminarla, es entonces cuando
comienzo a llamar a James, pero un
carraspeo me interrumpe. Volteo y veo un hombre alto
sonriéndome.
-Señorita, su botella de agua-
murmura y yo agradezco y la tomo,
entonces suspiro.
Veo como James ya había contestado.
—Lo siento— murmuro y me coloco los auriculares rápidamente.
– Tranquila, ¿has terminado?-
pregunta y yo hago un sonido de
asentimiento-vale, estoy cerca.
Llegaré en menos de diez— dice y
cuelga.
Tomo mi pequeña toalla y seco
un poco mi rostro, mi cuello y me coloco mi sudadera. En
realidad, la sudadera de Ignacio la cual olía tan delicioso que no aguante en
tomarla y traerla.
Inhalo su aroma y siento como mi cuerpo se relaja. Me
quedaba gigantesca, pero me encantaba.
—¿Necesita que la lleve?- la voz del
señor Payne se hace presente, niego.
— James ya viene por mi- susurro
y él ladea su cabeza- un amigo-
aclaro y él asiente.
—Vale, te veo mañana en la clase. No
olvides que mañana hay examen-
comenta y yo frunzo el ceño.
—Pero la semana de examen es en un
mes- digo confundida y él toma sus
cosas pasando su brazo enseguida de mi y me guiña el ojo.
—Considéralo una pequeña ayuda,
tema dieciocho hasta veinte - comenta, sacudo mi cabeza y
asiento.
—Gracias-murmuro y él sonríe.
-Si necesitas ayuda para estudiar, a
veces tengo uno que otros momentos
libres- susurra y yo asiento.
-Lo tomaré en cuenta, gracias.-
susurro y él se va asintiendo.
¡Hay un jodido examen sorpresa mañana y no se ni una mierda
sobre literatura!
Siento mi teléfono vibrar y veo un
mensaje de James diciendo que estaba
afuera, salgo corriendo y me subo
a su auto inmediatamente
- ¿sabes literatura?- pregunto en cuanto me subo, me coloco
el cinturón y él ríe.
—Hola. Si estoy bien, gracias por
preguntar- murmura y yo río— no lo
creo, quizás se una que otra cosa-
responde- ¿por qué la pregunta?
—El señor Payne me dijo qué hay un
examen sorpresa mañana- digo y
James frunce el ceño.
—¿El señor Payne? En primera, ¿por
qué te diría qué hay un examen
sorpresa para mañana si se supone que es sorpresa? Y en
segunda, ¿cuándo te lo dijo y por qué a ti?- pregunta y yo me encojo en
hombros.
-Lo encontré en mi gimnasio y de la
nada me dijo que no me olvidará de
estudiar para el examen de mañana y
después me dijo que lo considerase un
obsequio— me encojo en hombros y él tensa su mandíbula.
-Debes decirle a Ignacio que va en tu
mismo gimnasio- dice y yo bufo.
—No lo sé, ¿qué tal si me pide que me
cambie de gimnasio?- murmuro y él
me mira por unos segundos con sus
cejas hacia arriba, .- Aparte, ¿y si me
comienza a decir cuando hay exámenes y que estudiar? Eso me
sería de gran ayuda, necesito esa ayuda-comento y James niega.
—¿Y si Ignacio se entera después?-
pregunta y yo ruedo los ojos.
—El señor Payne es mi profesor
- Ignacio solía serlo- canturrea
y yo bufo.
—Pero Ignacio es jodidamente guapo,
sexy y tierno, y el señor Payne no
— aclaro- aparte, yo quiero a Ignacio -susurro y James
muerde su
labio inferior.
—Como sea, pero yo preferiría que
me dijeras tu a mi que enterarme por
alguien mas- dice y yo decido no
responder.
James sigue manejando hasta llegar a mi casa, me despido con
un beso en la mejilla, bajo y en cuanto me introduzco a mi casa escucho
gemidos.
Ruedo mis ojos, subo las escaleras y estos se hacían notar
aún más. Jack siempre estaba follando.
En cuanto los gemidos paran, veo
como la puerta se abre mostrando a
mi hermanastro en bóxers y con un
cigarrillo en la mano.
—¿Hace cuanto llegaste?— pregunta y
yo me encojo en hombros.
-Lo suficiente como para escuchar
todo el show de ópera- digo, él asiente
y saca el humo de su boca.
—Tu madre dijo que no llegaría esta
noche, mi padre tampoco y yo...
—Tampoco..- Terminó y él sonríe.
-Que sorpresa, ¿no?- dice y sacude
mi cabello, ruedo los ojos.- Así que
tienes la casa sola. Quémala, destruyela, haz una fiesta,
trae a un chico y follen, lo que sea que hagas cuando estas sola— dice y yo
asiento.
Entonces camino hasta mi habitación. Limpio un poco y me
deshago de mi ropa. Me coloco la
lencería roja que había comprado hace poco y la sudadera de Ignacio
Tomo mi libro de literatura y comienzo a leer los temas
desde el dieciocho hasta el veinte, justo como el señor Payne había dicho.
Pero después de media hora aún no me entraba una sola
palabra, sollozo de estrés.
Entonces como por una obra divina, recibo una llamada de Ignacio.
Contesto.
**Llamada Telefónica**
—Hola, preciosa- murmura y
me puedo imaginar su preciosa
sonrisa coqueta.
-Hola, Daddy.- susurro.
—¿Estás libre esta noche?—pregunta
y yo suspiro.- oh, oh. No me gusta
ese sonido.
—Necesito estudiar, Daddy- murmuro y hago un puchero.
—Yo puedo ayudarte, fui maestro. Por si no lo recordabas-
comenta orgulloso, río leve y sonrío.
—Vale, ¿te espero en mi casa? Estaré
sola- murmuro..
-Por supuesto, amor. Te veo allá en
una hora— murmura y yo tiro un beso al aire y cuelgo.
**Fin Llamada Telefónica**
Entonces comienzo a subrayar ideas principales de mi libro y
coloco un poco de música relajante.
Cruzo mis piernas y escucho como mi
puerta se abre.
—Hasta mañana.- Dice Jack y yo
sacudo mi mano.
Cierra mi puerta y en menos de un minuto escucho como cierra
la puerta principal. Muerdo mi labio y camino hasta mi baño. Me miro unos segundos
y comienzo a peinar mi
pelo y pellizco mis mejillas. Creo que
todo lo demás se encontraba en orden.
Entonces vuelvo a mi cama y sigo
subrayando cosas importantes. Unos
minutos después escucho unos golpes a mi puerta, me levanto
y camino hasta la puerta. En cuanto abro la puerta veo a un Ignacio sonriente
en su traje elegante, sonrío y le abro paso.
Él pasa, cierro la puerta con llave.
—Ya hacía tiempo desde que no venía a tu casa- dice y yo
asiento. Le tomo de la mano y lo llevo hasta mi
habitación.- Bien, ¿qué tenemos aquí?
-Literatura— bufo y él rueda los ojos.
-Bien, ¿qué te parece si te leo y simplemente me escuchas? -
pregunta y yo me encojo en hombros. Asiento
Ignacio toma mi libro y comienza a leer, pero no podía
prestarle atención. Quince minutos después guarda silencio
- ¿entendiste?—pregunta y yo niego, él suspira— bien,
hagamos algo. Te pregunto y tu tienes que contestar-dice, suspiro y
asiento.- ¿quién es el escritor más importante de la literatura inglesa?
— pregunta y yo ladeo mi cabeza.
—¿Shakespeare?.- pregunto,
él asiente y yo sonrío.
—¿Por qué se celebra el día
internacional del libro? - pregunta y
yo frunzo el ceño.
—¿Por qué se creo el primer libro?
— Ignacio niega.
—Por la muerte de Shakespeare-
responde y sigue preguntándome y
sigo teniendo las respuestas mal, bufo y me tiro a la cama.
—No me entra nada- sollozo y Ignacio
acaricia mi cabello.
-Bien, tendremos que recurrir a
herramientas extremas- dice y yo lo
miro— te volveré a preguntar, cada
respuesta que tengas bien me quitare
una prenda, cada respuesta mala tu te
quitarás una prenda- dice y yo abro

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Daddy