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Daddy romance Capítulo 22

Ignacio pov's

- Ignacio necesito que estés atento!- Niall, exclama y yo

simplemente miro mi pluma de plata.

No podía concentrarme, Franchesca no

podía salir de mi cabeza.

-Lo estoy, Niall- murmuro y lo miro.

-Necesitas renunciar a la escuela, la

empresa te necesita, diciembre es un mes muy ocupado y tu lo

sabes- el murmura y yo asiento.

-Lo haré- simplemente digo jugando de nuevo con mi pluma.

-Estoy hablando en serio- dice y yo lo

miro.

-Yo también-digo y él se cruza de

brazos.

- Justi , ya perdiste un contrato de cuatro millones, no

pierdas más oportunidades .- dice y yo asiento.

-No lo haré- digo y él bufa.

-Como quieras, pero si pierdes una junta más por esa niña yo

renuncio.- dice y yo río.

-Niall, no perderé otra junta- digo, él

suspira y asiente. Entonces se levanta

-Recuerda que en una hora tienes otra

junta, es importante que vuelvas a ser el Ignacio de antes,

necesitamos que estos contratos se firmen, podríamos duplicar las ganancias-

dice y yo asiento.

-Entendido.- digo y él sale de mi oficina.

Sigo jugando con mi pluma por unos segundos, hasta que

decido guardarla en el bolsillo de mi pecho pero algo me lo impide. Frunzo el

ceño y saco

la tela que tenía en este.

Era la ropa interior de Franchesca sonrío. Tomo esta y comienzo a inhalar el

delicioso aroma de su coño. Mierda, la necesito tanto.

Entonces miro todo el papeleo que tenía enfrente y suspiro.

Necesito terminar todo esto, pero también necesito tiempo con Franchesca ,

trabajar en las madrugadas ya no me es suficiente. Tengo que renunciar a la

escuela.

Tomo el teléfono de la oficina y marco a mi nueva

secretaría.

-¿En que puedo ayudarle, señor Diaz?

- Joselin, porfavor llama a la secundaria

de la ciudad y di que no podré ofrecer mis servicios más. Y

que esta vez es definitivo, gracias-murmuro y cuelgo.

Entonces comienzo a leer y firmar contratos, pero

simplemente pude terminar tres antes de ir a mi siguiente junta, la cual tomo

media hora de mi tiempo para volver a mi oficina y encontrarme con la mejor

sorpresa del día:

- Hey .- Franchesca saluda desde mi asiento,

sonrío y me cruzo de brazos.- Pasa,

toma asiento.- Juega y sube sus pies en

mi escritorio, dejándome ver sus bragas

blancas- ¿en qué puedo ayudarte?-río

y niego.

- Ignacio, necesito esos contratos para más tardar mañana.

Es de suma importancia porque más de la mitad se vencen mañana y podíamos

hechar a perder todo.- Niall dice entrando a la oficina, entonces mira a Franchesca

, quien bajó sus piernas al instante, Niall tensa su mandíbula.

-Hola.- ella saluda dulcemente y yo no

evito sonreír.

- Ignacio, si no terminas antes de mañana

a las siete de la mañana, estarás en

bancarrota-Niall gruñe y yo asiento.

Sabía que lo decía porque le preocupaba la empresa y... yo.

-Lo terminaré, lo prometo-digo. Él se

va enojado y yo cierro la puerta, suspiro y miro como Franchesca

vuelve a subir los pies al escritorio y

comienza a jugar con los contratos.- Ten cuidado con eso.

-¿Está es tu tarea? - pregunta y yo

asiento.- Es mucha, creo que necesitarás mi ayuda- dice y yo

río.

-Es trabajo de una semana, y necesito

terminarla para antes de las siete de la

mañana- digo sarcástico sentándome

enfrente de ella y ella hace una mueca.

-Yo te ayudo-susurra y yo niego

riendo por lo bajo.

Ella toma uno de mis contratos y comienza a leerlo.

-Bebé, disculpa si te ofendo, pero tienes

17 años, tendría que explicarte cada

detalle para poder

-UB Inc., te ofrece medio millón de

dólares por un contrato de tres meses,

quiere que incluyas al fotógrafo, editor

y la elaboración de los productos

manufacturados.- Murmura y me mira,

frunzo el ceño

-¿Es un buen trato?- pregunto y yo frunzo el ceño.

Me acerco hacia ella

- Te lo he dicho en pocas palabras, pero no he leído nada

que me parezca malo. .- Dice.- Ellos prometen que si el trabajo sale bien

firmar un contrato

por más tiempo y dinero.- Dice y Se encoje en hombros y yo

tomo el contrato.

-Es un contrato de cinco hojas- digo y

ella rueda los ojos.

-Si no me crees léelo por ti solo- dice y

eso hago. Y tenía toda la jodida razón.

-¿Cómo mierda lo hiciste?-pregunto y

ella balbucea.

-Digamos que mi madre me ha enseñado a leer muy bien-ríe, se

levanta y camina hasta sentarse en mi regazo- te enseño.- dice y toma otro

contrato del gran montón - tu sueles leer de izquierda a derecha,

¿cierto?.- pregunta y yo asiento.- Yo no.- Murmura, y yo

frunzo el ceño mirándola confundido - yo leo a partir del centro.- Comenta.

-¿Cómo?

- Mira hacia el centro de la hoja, Ignacio.-

dice y yo obedezco.- Tu puedes ver todas las letras, pero te

centras justamente en las del centro. Con práctica puedes aprender a ver todas

y leer con más rapidez.- Dice y se levanta.- y con 17 años de práctica, puedes

memorizar cada palabra,

en cada renglón, de cada párrafo, de cada hoja.- Dice

orgullosa y yo ruedo los ojos.

-Eso sería estupendo, pero es

completamente imposible.- Digo y ella

alza sus cejas.

Toma el contrato que tenía en mis manos y comienza a leerlo,

cada diez segundos le da la vuelta a la página y

en cuanto termina me lo entrega.

-Pregunta lo que quieras- dice y yo alzo mis cejas.

Me coloco en la página cinco.

-¿Página cinco, párrafo dos, renglón

tres?.- Pregunto y ella sonríe.

-"Por cada docena de productos

vendidos, su empresa recibirá el 2% de

nuestras ganancias si..."- dice y yo trago saliva- no me

parece un buen trato, si lo lees todo- dice y yo la miro sorprendido-¿Un trato

de 250 mil libras y el 2% de ganancias por cada docena vendida, y quieren miles

de productos? Yo pienso, que puedes encontrar mejores tratos.- dice y se cruza

de brazos.

-Ayúdame-pido y ella arruga su nariz.

-Lo haré, sólo si lo hacemos a mi manera.- dice, se levanta

y camina de nuevo hacia mi asiento.- Tengo algunas reglas, señor Diaz - dice y

se cruza de piernas.

-Creo que todo se puede negociar,

señorita Welsch . - Murmuro colocando

mis codos sobre mi escritorio.

-Bien, estás son mis condiciones.-

comienza.- si usted, señor Diaz acepta: dejar de despertarse

a las tres de la mañana cada día para terminar de leer y firmar sus contratos,

por lo cual termina simplemente durmiendo cuatro horas diarias; dejar de

ignorar su trabajo por estar con la señorita Welsch ; dejar de darle cosas que

valgan más de 40 libras a la señorita Welsch ; renunciar al cargo de profesor,

puesto que es una gran pérdida de su importante tiempo y, esta silla es mia

ahora.- Dice y yo la miro con una gran sonrisa en mi rostro.

-Creo que podemos negociar lo de los

regalos, y lo de lo silla- murmuro y ella se cruza de

brazos- esa silla es muy cómoda- comentó y ella sube sus pies a mi escritorio

de nuevo, pero esta vez cruzando las piernas.

-Lo sé- dice y yo relamo mis labios.

-No acepto lo de los regalos.- Digo y ella suspira.

-Entonces no hay trato

-Podemos llegar a un acuerdo- digo y

ella guarda silencio.- Podemos poner una cifra.

-No más de 40 libras- dice y yo río.

-Estaba a punto de decir 20- digo y ella

asiente.

-Me parece b....

-Mil- digo y ella suspira.

-Eres imposible- dice y yo me encojo

en hombros.- Luego arreglaremos ese

número, por mientras creo que estamos

de acuerdo en todo, y creo que entre

más rápido comencemos, más rápido

podremos terminar- dice y yo asiento

- porque necesito que mi Daddy me folle, y no voy a

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