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Daddy romance Capítulo 33

Franchesca pov's

-¿Está todo listo? No falta mucho para

que llegue- digo nerviosa y Niall sonríe.

-Creo que somos todos- se encoge en

hombros y yo asiento.

Había alrededor de treinta personas en la casa de Ignacio sin

contarnos a Liz, Niall y yo. Entonces la puerta de abre de repente, abro mis

ojos como platos y veo a cuatro hombres entrar

- ¡Entren rápido que Ignacio llega en cualquier momento!-

Niall exclama

y ellos corren emocionados a esconderse como niños pequeños,

frunzo el ceño.

Niall apaga las luces y todos esperamos en nuestro escondite

hasta que escuchamos el sonido de la cochera abrirse. Muerdo mi labio inferior

y entonces escuchamos pasos. Podía escuchar como hablaba con alguien pero no entendía

una sola palabra

de lo que decía.

-En cuanto tengas información

contactame- dice y la puerta se abre,

en cuanto las luces se encienden todos

salimos de nuestros escondites gritando

"¡sorpresa!"

Ignacio se exalta y nos mira confundido, pero en cuanto me

ve una sonrisa se forma en su rostro

- ¿Qué mierda es todo esto?- pregunta riendo y yo sonrío

mostrando todos mis dientes.

-¡Tu fiesta sorpresa de cumpleaños!

- digo obvia, el me abraza.- La idea

de la fiesta fue de Niall, pero que fuera

sorpresa fue mía.- Digo orgullosa y él

besa mi frente.

-¡Hombre, no te veo hace un mes y

siento que no te veo desde hace años!.-

un hombre castaño de estatura un poco

más baja que Ignacio llega saludandolo,

se dan un abrazo con golpecitos en la

espalda y Ignacio le muestra una sonrisa

de lado- Niall me dijo que eras hombre caído.- El hombre

dice alzando sus cejas y Ignacio me mira a mi.- ¿Es ella?.- Pregunta y mi novio

se encoge en

hombros.- Así que esta es la domadora.-

murmura con un tono de voz gracioso, río- Louis Tomlinson-

se presenta.

- Franchesca Welsch .

- Hago lo mismo y me

saluda con un beso en cada mejilla.

-Es bastante caliente - Louis le

'murmura' al oído a Ignacio quien me mira de reojo.

-Lo sé- Ignacio asiente, Louis sonríe y

golpea su espalda.

-Buen trabajo, chico- entonces se va.

Los otros tres hombres que acompañaban a Louis cuando

entraron se presentan:

sus nombres eran Zayn, Ashton y Calum.

Todos parecían no importarles mi edad,

ni el hecho de que Ignacio es 8 años mayor que yo. Y eso es genial.

Después de saludar a varias personas,

miro a Ignacio directamente y ladeo mi

cabeza.

-¿Te gusto la sorpresa? - pregunto y él

sonríe tomándome de la cintura.- Aún

falta el pastel y yo te tengo otra sorpresa - toco con mi

dedo índice su pecho.

-Es grandioso, gracias.- Murmura y yo

suspiro.

-No te ves feliz- digo y él sacude su

cabeza.- ¿Qué pasa? - pregunto y él niega - vamos, sólo

dilo- pido tomando entre mis manos su rostro, él balbucea.

-Es sólo que soy un año más viejo- bufa

y yo le muestro una pequeña sonrisa de

lado.- 26 años es bastante, ¿no crees? - pregunta y yo hago

un, puchero.

-Te sientan bien- asiento y él sonríe sin

mostrar sus dientes.

-En realidad me amas, ¿no es así?- me

pregunta y yo relamo mis labios.

-Un poco, si- bromeo y él alza sus cejas.

Sonrío y estoy a punto de besarlo

cuando un hombre se coloca a nuestro

lado.

-Lamento romper la tensión sexual aquí, pero creo que tengo

derecho a felicitar al desgraciado que no me dijo que tenía una novia.- un

hombre de alrededor de unos 36 o 37 años de edad de Ignacio murmura.

Cabello castaño oscuro, ojos cafes, una mandíbula bastante

marcada, nariz respingada, cuerpo tonificado, ladeo mi cabeza al verlo. Era

bastante atractivo pero había algo en él que me llamaba la atención, y no era

su físico

- Y vaya noviecilla.- El ríe y me mira.- Me llamo Ricardo.-

se presenta y yo no

puedo dejar de mirarlo, sacudo mi cabeza.

- Franchesca Welsch .

- Me presento y tomo

su mano.

Él besa mis mejillas y se separa

de mi. Me mira unos segundos más y me dedica una sonrisa

ladeada, frunzo un poco el ceño.

-Estaré en Londres unos días, por

tu semana de cumpleaños, puedes

agradecerme después.- Ricardo .- bromea y puedo ver como me

miraba de reojo a veces. Entrecierro mis ojos.

¿Lo conozco de alguna parte? Quizás en

alguna reunión de Ignacio? o ¿En su cena

familiar?.. Mierda, es que su rostro se me hace bastante

conocido. Bufo.

-¿Quieres uno?- Ignacio me pregunta.

-Wow, viejo, ¿tiene permitido beber?

- Ricardo bromea y yo río. Tomo una

bebida de las que el camarero

Que por cierto no tengo ni puta idea de cuando llegó, traía

sobre su bandeja y comienzo a beber.

-Esta delicioso- digo y Ricardo bebe de lo que parecía ser

whisky.

-¿Por qué no le traes un Sheridan's de

moras?- él hombre le pide al camarero y éste asiente- te

encantará, todas lo aman, ¿O no Ignacio?.- Dice y yo alzo mi ceja.- Y dime Ignacio,

¿cuándo pensabas contarme sobre tu nueva noviecilla?.- pregunta mirándolo,

quien rueda sus ojos.- Por cierto es encantadora, no se como tu pudiste conseguirla.-

Bromea y yo frunzo el ceño.- Ya sabes, es sólo de películas que el hombre que

se folla a una chica diferente cada noche se enamora. Es raro verlo en la

realidad... ¿le estás pagando? Como sea, cuando

termines con ella no olvides pasarme su

número. Estoy dispuesto a pagar la tarifa, aunque creo que

con mis servicios ni siquiera pensarás en darme una.- Guiña el ojo-. Quizás

hasta pienses en pagarme - se da la vuelta.- Como sea, quizás el hijo de puta

del cuento a veces puede ganarse algo bueno después de todo.

-Que hijo de puta.- Mascullo y Ricardo gira para mirarme con

su ceño fruncido,

- ¿Disculpa?- pregunta ofendido, ruedo

los ojos.

Hey, Franchesca tranquila

-Mire, señor esta fiesta la

planeamos Niall y yo para que Ignacio

disfrutara su noche de cumpleaños. No

para que un idiota narcisista tratase de

decir pura mierda.- Ladro y él me miraba estupefacto.- Así

que puede disfrutar la fiesta de quien supongo, o bien, suponía que era su

amigo o puede irse directo al infierno que al fondo hay una puerta - digo y

sonrío sarcásticamente. -Oh, y se abre con las manos, no se vaya a confundir,

que son las de arriba- digo enseñándoselas, el mesero me entrega mi bebida,

agradezco y bebo de esta.

Ricardo no deja de verme seriamente.

- Por cierto, esta bebida sabe a pura mierda.- Digo

colocándola sobre sus manos.

Me volteo hacia Ignacio y lo beso, el simplemente sigue mi

beso.

-Tranquila, preciosa-susurra entre

el beso y yo me separo de él.

Arrugo mi nariz y bufo.

-Es un cabrón-mascullo, Ignacio asiente

y besa mi frente.

-Es un gran amigo.- Se encoge en

hombros y yo asiento levemente.

-Creo que exagere un poco- río

nerviosa. Apenada y rasco mi nuca, Ignacio sonríe de lado y

acaricia mi mejilla.- Lo siento, es que quiero que hoy sea una noche muy

especial para ti.- murmuro con voz de niña pequeña y miro a Ignacio

-Ya es especial, tu estás aquí.- Se encoge

en hombros y siento mis mejillas sonrojarse.

Tomo las manos de Ignacio y las acaricio, miro por unos

segundos el reloj que tenía en su muñeca izquierda:

11:53 pm.

-Vengo- anuncio y comienzo a caminar

hasta la cocina donde me encuentro con Niall y Liz en el

acto.

Los miro estupefacta a ambos, quienes ni siquiera se

percatan de que estaba presente.

- Lamento interrumpirnos pero si Niall se viene en el pastel

de Ignacio juro castrarlos a ambos - digo lo suficientemente alto para que

pudieran escuchar.

Pues la música y sus gemidos no ayudaban, ambos me miran y

se separan. Niego y acaricio mi cuello

incómoda en lo que ambos acomodaban su ropa interior.

-Yo... N...o....lamento que hayas visto eso .- Niall rie,

obviamente bajo los efectos de alcohol.

Liz me mira avergonzada, yo simplemente me encojo en hombros

tratando de reconfortarla un poco. Mi mejor amiga sale de la cocina y yo miro a

Niall quien estaba cruzado de brazos mirándome directamente

-. Tu amiga es caliente como el infierno.- Admite y comienza

a

asentir.

Frunzo el ceño tratando de no reír al ver el rostro de

Niall,

-Bien, gran don Juan, faltan tres minutos para las 12, así

que toma las velas y el encendedor, yo tomaré el

pastel- digo y Niall niega.

-El pastel es confidencial.- Balbucea y

yo ruedo los ojos-. Nadie puede verlo

hasta que sea tiempo de soplar las velas, ósea que yo tengo

que llevarlo.- dice y yo ruedo los ojos.

-Estas ebrio.

-Pero no idiota.- Dice obvio, lo miro y

suspiro.

-Vale, tu toma el pastel y yo las velas.-

me encojo en hombros.

-Y el encendedor.- Aclara, ruedo los

ojos y asiento.

Ambos tomamos lo que nos tocaba y en cuanto veo '12:00am' en

mi celular ambos salimos cantando la canción de feliz cumpleaños hacia Ignacio

quien nos miraba confundidos.

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