Entre abro mis labios en cuanto siento
una de las manos de Ignacio colocarse en
mi cintura.
-Buenas tardes- la voz del profesor
Payne se hace presente y yo me exalto.
Me separo de Ignacio rápidamente y siento mi rostro
calentarse, que vergüenza. Ni siquiera recordaba que estábamos en la escuela. Ignacio
asiente y yo escondo mi rostro en su pecho.
Escucho la risa de mi novio y siento su vibración sobre mi
frente, arrugo mi nariz y lo miro.
-Tengo que decir que eso acaba de hacer mi día— Ignacio dice
riendo lo miro y arrugo mi nariz.
-Mi profesor me acaba de ver casi besándome con su ex
compañero de trabajo.- alzo mis cejas y él me devuelve la seña.
-¿Con 'su ex compañero de trabajo' te
refieres a tu novio? Ya sabes, ¿con este
que vives, duermes, besas y follas todos
los días?.- me pregunta en tono un poco
más alto.
Coloco mi mano sobre su boca y él sonríe.
—Nosotros no follamos- digo en su mismo tono, él alza sus
cejas- no todos los días-susurro recibiendo una carcajada de su parte, él me
toma fuertemente de la cintura impidiendo que mis pies tocaran el suelo y
comienza a encaminarse hasta su auto.
Estoy a punto de introducirme a este pero Ignacio me
detiene, me giro hacia
él y aprovecha para tomarme fuertemente de la cintura y
besarme.
Paso mis manos por su cuello y
me coloco de puntillas, siguiendo su beso.
Siento su sonrisa al besarme y sus manos bajar hacia mis
muslos, jadeo.
-Cuatro putos días y me estoy volviendo
loco por tocarte-gruñe, siento mis
mejillas sonrojarse ante su tono.
Tomo sus manos y las separo de mi cuerpo, él frunce el ceño.
-N...no me puedes tocar de esa manera
hasta que lleguemos a casa después de la fiesta- comento.
-Eso es injusto-hace un puchero, niego
— ¡pero si ha sido mucho tiempo! ¡me
estoy volviendo loco!— lloriquea, río y
niego la cabeza.
Tomo su rostro entre mis manos y lo beso rápidamente, Ignacio
junta su frente con la mía y bufa
- Tu quieres a matarme- susurra, suelto una carcajada y lo
abrazo.
-Y yo soy la ninfómana-río, Ignacio hace
un mohín con sus labios y besa mi frente.
-Lo eres-dice, ruedo los ojos y me
introduzco al auto.
*******************************
—¿Estas segura?.-Ignacio me pregunta
por milésima vez, ruedo los ojos y tomo
su rostro entre mis manos.
- Ignacio, estoy completamente segura.
Eres mi novio, no hay nada de malo en
ir a fiestas juntos- digo con una sonrisa
y él me mira inseguro—. Vamos, hay
que divertirnos.- le guiño el ojo y salgo
del auto.
Unos segundos después Ignacio se encuentra conmigo y yo
entrelazo
nuestras manos y lo miro. Se veía
nervioso y eso derretía mi corazón.
Nos adentramos a la gran casa llena de
personas bailando y ya ebrias, no es tan
tarde son las once y la gente ya estaba
drogada o ebria.
-Necesito un trago— Ignacio dice, asiento
y nos dirigimos a la barra donde Ignacio
pide un whisky a las rocas y se sienta en una de las bancas,
yo tomo uno de los vasos que había en la barra y comienzo a beber de este—.
Recuerdo cuando estaba en preparatoria, mis amigos y yo siempre hacíamos
fiestas de este tipo cuando queríamos dinero.- comenta, alzo mis cejas y
siento su mano en mi cintura.
-¿Tu necesitabas dinero?- me burlo y él
se encoge en hombros.
-Nunca me ha gustado depender de mi
padre .-confiesa. Me acerca más a él colocándome entre sus
piernas-, estás
más que preciosa esta noche- dice en un tono lo
suficientemente fuerte para ser audible.
Arrugo mi nariz y sus ásperas manos acarician mi cintura
desnuda. Sus
mirada es intimidante a decir verdad,
pero tiene cierto brillo que causa que mi estómago se vuelva
loco cada vez que lo veo. Entre abro mis labios cuando siento su respiración
mezclarse con la mía
-¡No puede ser!.-la voz de Noah
gritando se hace presente causando que
me exalte, golpeando a Ignacio en la nariz.
-¡Mierda, Noah! — exclamo y lo miro,
nos miraba a ambos estupefacto y por su aspecto podía notar
que ya estaba ebrio.
-¡No puedo creerlo!- chilla emocionado
y comienza a saltar, ruedo los ojos y río
— ¡hija de puta pensé que me estabas
mintiendo!- exclama sacudiendo mis
hombros, y de un segundo a otro Ignacio lo había empujado
casi logrando que Noah cayera.
—No vuelvas a ponerle un puto dedo
encima- Ignacio gruñe, Noah abre sus ojos como platos.
Tomo del brazo a Ignacio y lo atraigo hacia mi.
- Daddy, tranquilo-murmuro y noto como su mandíbula se había
tensado bastante igual que sus músculos—. Ignacio él es Noah, un amigo de la
escuela. Es gay y le gusta... Le gustas tú-río y juro que la reacción de Ignacio
no tiene precio.
Noah sonríe de oreja a oreja y le guiña un ojo a Ignacio,
quien traga saliva y me toma de la cintura.
—Pansexual— me corrige y yo ruedo los ojos—, un gusto
conocerlo señor Diaz— estira su mano hacia Ignacio quien devuelve el gesto un
poco incómodo.- Pero no se sienta afortunado porque me gusta, me gusta todo
mundo en realidad .- se encoge en hombros.- Todo mundo es sexy a su manera, me
considero bastante abierto de mente y eso es genial porque puedo tener sexo con
quien sea.- Ríe .- cualquier raza, color, religión, sexo, quien sea. No tengo
un tipo de persona, todos son mi tipo.- nos guiña el ojo.
-Tienes amigos bastante raros.- Ignacio
susurra, golpeó su hombro y miro a Noah.
-Bueno me voy, si quieren tener un trío
me avisan, hace tanto que no tengo uno
y en realidad sería emocionante- dice
emocionado, abro mis ojos como platos
— ¡hasta luego!- exclama y se va.
Miro a Ignacio quien estaba mirando hacia el suelo con sus
ojos abiertos, sorprendido
-Se te derriten los hielos-digo
sacándolo de sus pensamientos en cuanto me percato que el
vaso de whisky que había pedido hace rato estaba sobre la barra.
Ignacio sacude su cabeza y toma este, bebiéndolo de un
trago. Él pide otro
y me jala tomándome de la cintura. Lo
miro directamente.
Su cabello había crecido, y estaba un poquito más llenito.
Cuando lo conocí Ignacio era casi músculo puro, y ahora había ganado un poco de
peso, pero me encanta de cualquier manera. Puedo notar que le estaba volviendo
a salir vello facial, y me pregunto como se verá con este.
-Te deberías dejar crecer la barba-
murmuro acariciando esta, él bebe su
whisky y me mira confundido.
Sólo como un experimento, jamás dejas que te crezca ni dos
milímetros y eso es
injusto, debes darle una oportunidad
pido y Ignacio sacude su cabeza.
Me mira unos segundos y yo siento como casi me desmayo por
lo sexy que es mi novio, Me lo imagino desnudo frente a mi, dentro de mi,
follandome duramente. Casi puedo sentir el placer que me otorga cada que me
folla y sus manos pasar por todo mi cuerpo, sus labios besarme y....
-¿Estás bien?- Ignacio me saca de mis
pensamientos, lo miro y asiento.
Puedo sentir el calor recorrer por mi cuerpo y un escalofrío
causar que me retuerza un poco
— Incluso con estas iluminación
puedo notar que estás sonrojada, ¿qué
pasa?- se burla y una sonrisa burlona
se apodera de su rostro junto con una
mirada pícara.
Muerdo mi labio inferior y cruzo mis piernas cuando siento
como mi intimidad me ruega por placer. Jadeo
cuando siento la mano de Ignacio acariciar mi cintura
desnuda. Me quedo inmóvil y siento sus labios besar mi clavícula y ascender por
mi cuello hasta llegar a mi mandíbula.
Cada beso, cada roce causaba que miles de emociones
recorrieran mi cuerpo
- ¿te comieron la lengua los ratones?— pregunta, sacudo mi
cabeza y
lo miro.
—Sexo-susurro y él frunce el ceño-
quiero sexo-digo decidida.
Al principio Ignacio parecía estar confundido ante mi declaración
pero después sólo sonríe.
-Nos vamos-afirma.
Sonrío de oreja a oreja y en cuanto Ignacio se levanta yo
tomo el vaso del cual estaba bebiendo y bebo lo que quedaba. Miro el vaso
rosado y noto como tenía unas letras, entrecierro
mis ojos al notar como las letras se
movian.
—Candyflip- exclamo.
Ignacio me mira
confundido y yo le enseño mi vaso
- quiero otro candyflip- pido apuntando
a las letras
Ignacio toma mi rostro entre sus manos y yo jadeo al sentir
su piel con la mía. El tacto de Ignacio es el mejor de todos.
-Mierda- gruñe y yo cierro mis ojos.
Ignacio entrelaza su mano con la mía y es como si fuéramos
dos universos
colapsando. Su mano está fría y la mía
caliente así que cuando están juntas
logramos un equilibrio asombroso.
-¿Te has dado cuenta que nos complementamos?- pregunto pero Ignacio
parece ignorarme, él sigue simplemente caminando- Tu eres frío y yo calor, tu
eres ira y yo soy calma, tu eres negro y yo blanco, tu eres yin y yo soy yang—
murmuro y Ignacio se detiene, aprovecho la situación para pasar mis manos por
su cuello y besarlo—. Nuestros corazones laten al
mismo tiempo-murmuro y él pasa un
mechón de cabello por detrás de mi oreja -. Si fuéramos una
parte del universo seríamos un... eclipse. Un eclipse total de amor-susurro y

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