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Daddy romance Capítulo 45

Entre abro mis labios en cuanto siento

una de las manos de Ignacio colocarse en

mi cintura.

-Buenas tardes- la voz del profesor

Payne se hace presente y yo me exalto.

Me separo de Ignacio rápidamente y siento mi rostro

calentarse, que vergüenza. Ni siquiera recordaba que estábamos en la escuela. Ignacio

asiente y yo escondo mi rostro en su pecho.

Escucho la risa de mi novio y siento su vibración sobre mi

frente, arrugo mi nariz y lo miro.

-Tengo que decir que eso acaba de hacer mi día— Ignacio dice

riendo lo miro y arrugo mi nariz.

-Mi profesor me acaba de ver casi besándome con su ex

compañero de trabajo.- alzo mis cejas y él me devuelve la seña.

-¿Con 'su ex compañero de trabajo' te

refieres a tu novio? Ya sabes, ¿con este

que vives, duermes, besas y follas todos

los días?.- me pregunta en tono un poco

más alto.

Coloco mi mano sobre su boca y él sonríe.

—Nosotros no follamos- digo en su mismo tono, él alza sus

cejas- no todos los días-susurro recibiendo una carcajada de su parte, él me

toma fuertemente de la cintura impidiendo que mis pies tocaran el suelo y

comienza a encaminarse hasta su auto.

Estoy a punto de introducirme a este pero Ignacio me

detiene, me giro hacia

él y aprovecha para tomarme fuertemente de la cintura y

besarme.

Paso mis manos por su cuello y

me coloco de puntillas, siguiendo su beso.

Siento su sonrisa al besarme y sus manos bajar hacia mis

muslos, jadeo.

-Cuatro putos días y me estoy volviendo

loco por tocarte-gruñe, siento mis

mejillas sonrojarse ante su tono.

Tomo sus manos y las separo de mi cuerpo, él frunce el ceño.

-N...no me puedes tocar de esa manera

hasta que lleguemos a casa después de la fiesta- comento.

-Eso es injusto-hace un puchero, niego

— ¡pero si ha sido mucho tiempo! ¡me

estoy volviendo loco!— lloriquea, río y

niego la cabeza.

Tomo su rostro entre mis manos y lo beso rápidamente, Ignacio

junta su frente con la mía y bufa

- Tu quieres a matarme- susurra, suelto una carcajada y lo

abrazo.

-Y yo soy la ninfómana-río, Ignacio hace

un mohín con sus labios y besa mi frente.

-Lo eres-dice, ruedo los ojos y me

introduzco al auto.

*******************************

—¿Estas segura?.-Ignacio me pregunta

por milésima vez, ruedo los ojos y tomo

su rostro entre mis manos.

- Ignacio, estoy completamente segura.

Eres mi novio, no hay nada de malo en

ir a fiestas juntos- digo con una sonrisa

y él me mira inseguro—. Vamos, hay

que divertirnos.- le guiño el ojo y salgo

del auto.

Unos segundos después Ignacio se encuentra conmigo y yo

entrelazo

nuestras manos y lo miro. Se veía

nervioso y eso derretía mi corazón.

Nos adentramos a la gran casa llena de

personas bailando y ya ebrias, no es tan

tarde son las once y la gente ya estaba

drogada o ebria.

-Necesito un trago— Ignacio dice, asiento

y nos dirigimos a la barra donde Ignacio

pide un whisky a las rocas y se sienta en una de las bancas,

yo tomo uno de los vasos que había en la barra y comienzo a beber de este—.

Recuerdo cuando estaba en preparatoria, mis amigos y yo siempre hacíamos

fiestas de este tipo cuando queríamos dinero.- comenta, alzo mis cejas y

siento su mano en mi cintura.

-¿Tu necesitabas dinero?- me burlo y él

se encoge en hombros.

-Nunca me ha gustado depender de mi

padre .-confiesa. Me acerca más a él colocándome entre sus

piernas-, estás

más que preciosa esta noche- dice en un tono lo

suficientemente fuerte para ser audible.

Arrugo mi nariz y sus ásperas manos acarician mi cintura

desnuda. Sus

mirada es intimidante a decir verdad,

pero tiene cierto brillo que causa que mi estómago se vuelva

loco cada vez que lo veo. Entre abro mis labios cuando siento su respiración

mezclarse con la mía

-¡No puede ser!.-la voz de Noah

gritando se hace presente causando que

me exalte, golpeando a Ignacio en la nariz.

-¡Mierda, Noah! — exclamo y lo miro,

nos miraba a ambos estupefacto y por su aspecto podía notar

que ya estaba ebrio.

-¡No puedo creerlo!- chilla emocionado

y comienza a saltar, ruedo los ojos y río

— ¡hija de puta pensé que me estabas

mintiendo!- exclama sacudiendo mis

hombros, y de un segundo a otro Ignacio lo había empujado

casi logrando que Noah cayera.

—No vuelvas a ponerle un puto dedo

encima- Ignacio gruñe, Noah abre sus ojos como platos.

Tomo del brazo a Ignacio y lo atraigo hacia mi.

- Daddy, tranquilo-murmuro y noto como su mandíbula se había

tensado bastante igual que sus músculos—. Ignacio él es Noah, un amigo de la

escuela. Es gay y le gusta... Le gustas tú-río y juro que la reacción de Ignacio

no tiene precio.

Noah sonríe de oreja a oreja y le guiña un ojo a Ignacio,

quien traga saliva y me toma de la cintura.

—Pansexual— me corrige y yo ruedo los ojos—, un gusto

conocerlo señor Diaz— estira su mano hacia Ignacio quien devuelve el gesto un

poco incómodo.- Pero no se sienta afortunado porque me gusta, me gusta todo

mundo en realidad .- se encoge en hombros.- Todo mundo es sexy a su manera, me

considero bastante abierto de mente y eso es genial porque puedo tener sexo con

quien sea.- Ríe .- cualquier raza, color, religión, sexo, quien sea. No tengo

un tipo de persona, todos son mi tipo.- nos guiña el ojo.

-Tienes amigos bastante raros.- Ignacio

susurra, golpeó su hombro y miro a Noah.

-Bueno me voy, si quieren tener un trío

me avisan, hace tanto que no tengo uno

y en realidad sería emocionante- dice

emocionado, abro mis ojos como platos

— ¡hasta luego!- exclama y se va.

Miro a Ignacio quien estaba mirando hacia el suelo con sus

ojos abiertos, sorprendido

-Se te derriten los hielos-digo

sacándolo de sus pensamientos en cuanto me percato que el

vaso de whisky que había pedido hace rato estaba sobre la barra.

Ignacio sacude su cabeza y toma este, bebiéndolo de un

trago. Él pide otro

y me jala tomándome de la cintura. Lo

miro directamente.

Su cabello había crecido, y estaba un poquito más llenito.

Cuando lo conocí Ignacio era casi músculo puro, y ahora había ganado un poco de

peso, pero me encanta de cualquier manera. Puedo notar que le estaba volviendo

a salir vello facial, y me pregunto como se verá con este.

-Te deberías dejar crecer la barba-

murmuro acariciando esta, él bebe su

whisky y me mira confundido.

Sólo como un experimento, jamás dejas que te crezca ni dos

milímetros y eso es

injusto, debes darle una oportunidad

pido y Ignacio sacude su cabeza.

Me mira unos segundos y yo siento como casi me desmayo por

lo sexy que es mi novio, Me lo imagino desnudo frente a mi, dentro de mi,

follandome duramente. Casi puedo sentir el placer que me otorga cada que me

folla y sus manos pasar por todo mi cuerpo, sus labios besarme y....

-¿Estás bien?- Ignacio me saca de mis

pensamientos, lo miro y asiento.

Puedo sentir el calor recorrer por mi cuerpo y un escalofrío

causar que me retuerza un poco

— Incluso con estas iluminación

puedo notar que estás sonrojada, ¿qué

pasa?- se burla y una sonrisa burlona

se apodera de su rostro junto con una

mirada pícara.

Muerdo mi labio inferior y cruzo mis piernas cuando siento

como mi intimidad me ruega por placer. Jadeo

cuando siento la mano de Ignacio acariciar mi cintura

desnuda. Me quedo inmóvil y siento sus labios besar mi clavícula y ascender por

mi cuello hasta llegar a mi mandíbula.

Cada beso, cada roce causaba que miles de emociones

recorrieran mi cuerpo

- ¿te comieron la lengua los ratones?— pregunta, sacudo mi

cabeza y

lo miro.

—Sexo-susurro y él frunce el ceño-

quiero sexo-digo decidida.

Al principio Ignacio parecía estar confundido ante mi declaración

pero después sólo sonríe.

-Nos vamos-afirma.

Sonrío de oreja a oreja y en cuanto Ignacio se levanta yo

tomo el vaso del cual estaba bebiendo y bebo lo que quedaba. Miro el vaso

rosado y noto como tenía unas letras, entrecierro

mis ojos al notar como las letras se

movian.

—Candyflip- exclamo.

Ignacio me mira

confundido y yo le enseño mi vaso

- quiero otro candyflip- pido apuntando

a las letras

Ignacio toma mi rostro entre sus manos y yo jadeo al sentir

su piel con la mía. El tacto de Ignacio es el mejor de todos.

-Mierda- gruñe y yo cierro mis ojos.

Ignacio entrelaza su mano con la mía y es como si fuéramos

dos universos

colapsando. Su mano está fría y la mía

caliente así que cuando están juntas

logramos un equilibrio asombroso.

-¿Te has dado cuenta que nos complementamos?- pregunto pero Ignacio

parece ignorarme, él sigue simplemente caminando- Tu eres frío y yo calor, tu

eres ira y yo soy calma, tu eres negro y yo blanco, tu eres yin y yo soy yang—

murmuro y Ignacio se detiene, aprovecho la situación para pasar mis manos por

su cuello y besarlo—. Nuestros corazones laten al

mismo tiempo-murmuro y él pasa un

mechón de cabello por detrás de mi oreja -. Si fuéramos una

parte del universo seríamos un... eclipse. Un eclipse total de amor-susurro y

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