Entrar Via

Daddy romance Capítulo 48

**FlashBack*

Tomo un poco de la espuma que flotaba

sobre el agua de la tina entre mis manos y soplo de esta

hacia Ignacio quien alza sus cejas hacia mi, sonrío.

-Amo los baños de burbujas-admito y

repito mi acción, Ignacio toma de su vaso

con whisky y bebe de este-, gracias por

esto Ignacio te quedó lindisimo- digo y

vuelvo a mirar a mi alrededor.

Había velas, pétalos de rosas, rosas,

comida, champaña, la tina llena de agua caliente con

burbujas y música de fondo. Todo estaba a la perfección.

-Todo por mi princesa- sonríe y yo

siento mis mejillas sonrojarse.

Puedo sentir alguna de sus miradas

coquetas medio escondidas a través de

su vaso de vidrio con whisky. Arrugo mi

nariz y él sonrío tiernamente.

-¿No es muy temprano para beber

alcohol?- pregunto, él deja el vaso fuera

de la tina y chasquea su lengua.

-Nunca es muy temprano para un vaso

de whisky- se encoge en hombros, hago

una mueca y tomo el zumo de naranja de la bandeja y le doy

un trago.

-No para un alcohólico-bromeo, él rueda sus ojos y alza sus

cejas hacia mi.

Infló mis mejillas y él hace un mohín con sus labios. Rozo

mis pies con sus muslos y él los acaricia. Recargo mis manos a cada lado de mis

caderas y me empujo a mi misma manos hacia mi, tomándome de la cintura y

atrayéndome hacia él, posicionándome

entre sus piernas.

Recargo mi mejilla sobre su pecho y puedo escuchar los

latidos de su corazón. Ignacio acaricia mi espalda.

-¿Estás feliz por Gemma?- pregunto.

-Por supuesto que lo estoy- asiente,

sonrío levemente.

-Yo también lo estoy- admito-, es una

mujer maravillosa y creo que se merece

ser feliz, y si Ethan la hace feliz entonces creo que ella

ya ganó en esta vida.- murmuro, paso mis manos por su brazo. Ignacio suspira.

-Quizás algún día ella piense lo mismo

sobre nosotros.- dice, lo miro y sonrío

levemente.

-¿En serio estás dispuesto a esperar

cinco años o más para casarte conmigo?- pregunto sarcástica,

Ignacio bufa.

-Es mucho tiempo- suspira-, pero sí,

esperare lo que sea necesario .- afirma y trago saliva.

Me encantaría decir que esas palabras me causan bastante

emoción y felicidad. Pero se que en realidad sentir emociones seria algo

bastante egoísta de mi parte, Ignacio no merece esperar tanto tiempo por mi. El

tiempo es algo que no se recupera nunca y yo se lo estoy arrebatando

Pero soy lo suficientemente egoísta como para dejarlo ir.

- Ignacio.- lo llamo y un sonido de

asentimiento sale de se garganta,

dándome a entender que me escuchaba

- prométeme que si llegas a sentir algo,

cualquier cosa, por otra chica o mujer vas a terminar

conmigo de inmediato.- Pido.

-¿De qué hablas? - pregunta un poco

molesto- ¿qué estás tratando de decir?

-Sólo... No quiero quitarte la oportunidad de estar con la

que podría ser el amor de tu vida- me encojo en hombros.

- Franchesca ...

-Sólo promételo- lo interrumpo y bajo

la mirada.

Un silencio incómodo se hace presente y este se rompe con un

bufido de

parte de Ignacio

-Esto es estúpido-dice negando con su

cabeza, paso mis manos por su brazo-, tu eres todo lo que

quiero.

-Soy lo que quieres pero, ¿estás un %100 seguro de que soy

lo que en

realidad necesitas en tu vida?- pregunto, un silencio un

poco incómodo se hace presente pero las manos de Ignacio nunca dejan de

acariciar mi piel, lo cual me hace

mil veces más segura- No te juzgo, uno

nunca sabe- susurro.

Escucho un suspiro por su parte.

- Nena...

-Esta bien, Ignacio Lo entiendo-

bisbiseo, sus manos acarician mi cabello y mis mejillas-, no

hay nada malo en tener dudas, es humano- murmuro y juro que su tacto se siente

como un hechizo cuando mi cuerpo comienza a relajarse, bastante ante su

delicado tacto.

Sus manos ásperas se sienten de maravilla en contacto con mi

mejilla y juro que no hay sensación que más adore que esta.

-Tu eres todo lo que busco- susurra,

cierro mis ojos y tomo una fuerte

respiración.

Sus labios besan mi cabeza y sus manos siguen haciendo de su

magia ante mi anatomía.

No quiero que esto termine nunca, no

quiero salir de esta bañera aunque toda

mi piel esté como pasa. No quiero dejar

de tener a Ignacio así de cerca nunca y no quiero extrañar

su tacto. Quiero tenerlo así por siempre.

-¿Me amas?.- Ignacio pregunta, asiento

- ¿Qué tanto?-me pregunta, suspiro y

chasqueo mi lengua.

-No estás en la cárcel, creo que eso es

amarte- bromeo y él rueda los ojos.

-¿Qué crees que has hecho para

demostrarme que me amas?- me

pregunta y yo frunzo el ceño.

¿Qué he hecho yo para demostrarle a

Ignacio que lo amo? Esa si que es una

pregunta bastante difícil.

Ignacio ya hecho tantas cosas por mi que

no puedo ni pensar en algo que yo haya

hecho para demostrárselo. Él me abrió las puertas de su casa

con los brazos abiertos él me cuida, me da cariño aunque no lo merezca, no me

juzga, me escucha, me ayuda, me mima, me dice cosas bonitas a diario que me

hacen sentir mejor conmigo misma, me trata como una princesa, es honesto

conmigo aunque tiene problemas para expresar lo que le pasa y es bastante

cerrado, ha sacrificado tanto por mi y... Yo no he hecho absolutamente nada.

Muerdo mi labio inferior y siento mis ojos arder.

-Lo siento tanto.- sollozo y Ignacio asoma

su rostro por mi costado derecho. Me giro y lo abrazo.

-Hey, ¿qué pasa? - pregunta y me

abraza de vuelta.

-Yo no te merezco, no merezco una sola,

pizca de ti- lloriqueo y él simplemente

me sostiene entre sus brazos-. Has hecho tanto por mi y yo

no hecho absolutamente nada, soy una mierda, lo siento tanto.- sollozo y

escucho una pequeña risa de Ignacio.

-Amor, has hecho más de lo que te

imaginas- susurra y besa mi cabeza.

Frunzo el ceño ligeramente y lo miro.

-¿Cómo qué?- pregunto y él sonríe

limpiando las pocas lágrimas que habían salido de mis ojos

con sus dedos pulgares

-Te diré cuando sea necesario- bisbisea

y yo ladeo mi cabeza en confusión.

-¿Y cuándo va a ser necesario?.-

pregunto, él balbucea y pasa algunos

mechones de mi cabello por detrás de mi oreja y me mira

directamente.

-El tiempo lo dirá, mi pequeña.

*Fin FlashBack*

-Puede besar a la novia-el juez dice

a lo que todos comienzan a aplaudir en

cuanto Ethan toma a Gemma de la cintura y la besa, sonrío de

oreja a oreja con lágrimas en mis ojos y miro a Ignacio quien se encontraba

mirándome. Sollozo.

-Oh, no me juzgues, tengo corazón de

pollo- hago un puchero, él me sonrie

tiernamente y relame sus labios.

Siento, sus manos tomarme de la cintura y besar mi frente.

Ignacio me mira unos segundos como si

tratase de decirme algo pero no lo hace,

decido dejarlo pasar cuando las sobrinas de Ignacio se

acercan a nosotros para abrazarlo. Él se coloca de cuclillas y les devuelve el

abrazo. Una pequeña rubia, ojiverde susurra algo en su oído a lo que Ignacio me

mira de reojo y asiente.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Daddy