—¿Por qué no me habías dicho nada?
— pregunto molesta dándole la espalda
a Ignacio para que me ayudara a subir el
cierre de mi vestido, él lo hace sin queja
alguna.
-Lo olvidé, lo siento-murmura y deja un beso en mi hombro
-¿Cómo olvidas decirle a tu novia que
tu hermana la invito a su despedida de
soltera y que la boda se cambio de lugar
a la ciudad donde vives?- gruño, él hace
una mueca y yo acomodo mis brazaletes— Dios, ella va a
odiarme si llego tarde.- exclamo entrando al baño para mirarme en el espejo.- y
luzco asquerosa- me quejo, Ignacio rueda los ojos y me abraza.
-Eres hermosa, luces hermosa y mi
hermana te adora, créeme- Ignacio
contraataca y yo siento mis mejillas
sonrojarse a la vez que mi corazón
acelerarse—. A parte, falta una hora para que empiece y no
esta lejos de aquí-se encoge en hombros y yo hago una mueca, Ignacio toma mi
rostro entre sus manos y examina este-, mierda eres bellísima - gruñe, mis
mejillas comienzan a arder y es entonces que Ignacio me besa.
Sus labios se movían al compás de los míos y en cuanto
suelto un pequeño gemido al sentir su fría piel sobre mi cintura desnuda, él
introduce su lengua en mi boca. Me separo de él lentamente y jadeo.
-Tengo que terminar de arreglarme-
suspiro y Ignacio me vuelve a besar,
tomándome fuertemente de las caderas.
Sus besos descienden desde mi mandíbula hasta mi clavícula y
yo gimo.
–Tenemos tiempo, te ves preciosa cómo
estás- susurra, sonrío y niego.
-Cuando lleguemos, te juro que haremos lo que tu desees,
sólo déjame dar una buena impresión- bisbiseo, Ignacio rueda los ojos y me deja
ir, le doy un corto beso en los labios y camina hasta el baño.
—Hablo en serio, mi hermana te adora.-
comenta recargándose en el marco de la puerta, lo miro y
alzo mis cejas.
Tomo mi bolsa de maquillaje y saco lo necesario,
- Mi madre cree que eres una buena chica, y... Bueno, creo
que ya sabes la situación con mi padre- susurra, hago una mueca mientras coloco
mi maquillaje.
No usaré, mucho sólo un corrector para tapar mis
imperfecciones, blush para darle un poco de color a mi pálido rostro, un poco
de color y brillo a mis ojos, rímel para resaltar mis pestañas y un labial
nude. No quiero exagerar-.
-No quiero que vayas- admite, frunzo el ceño y lo miro
confundida.
—¿Por qué?- pregunto y Ignacio bufa.
-Es una despedida de soltera, seguro
habrá muchos strippers, más conociendo a las amigas de
Gemma- bufa. Sonrío y muerdo mi labio inferior tratando de no reír—. No quiero
que veas a otros hombres, aparte seguro son más jóvenes, fuertes y apuestos que
yo-hace un puchero y yo me acerco a él.
Paso mis manos por su cuello y miro su rostro. ¿Alguien más
apuesto que él? ¡Por Dios!
-Eres guapísimo.- digo negando mi
cabeza, Ignacio acaricia mi cintura— tienes un muy buen
cuerpo, por Dios, estás hecho una escultura, suelto y
Ignacio suelta una carcajada.
—¿Estás tratando de hacerme sentir bien o en serio me amas
así de mucho?-
Ignacio pregunta, relamo mis labios y me
coloco de puntitas para rozar nuestras
narices.
-Ambas-bromeo, Ignacio ríe y yo lo
beso.
Amo sus labios, amo la manera en que
encajan perfectamente con los míos. Su
sabor permanente a menta que a veces
era una mezcla con whisky me encanta.
Su cabello que caía por su frente y
rozaba mi rostro. Amo sus manos que me tocaban de la manera
más amorosa que jamás he sentido. Su aroma. Su cuerpo. Sus sentimientos. Amo
todo de Ignacio
—Te amo, te amo muchísimo-susurro
contra sus labios.
Ignacio me toma fuertemente de las caderas y me apega más a
él.
Una gran sonrisa se forma en su rostro.
-No creo que me ames más de lo que yo
a ti-susurra, hago una mueca.
-Esto es un poco... Muy, muy cursi-río
y Ignacio ríe conmigo-. Pero si, yo te amo
más- digo, él rueda sus ojos.
-¿No te gusta que sea cursi? - pregunta,
acariciando mi cintura, baja su rostro al
hueco de mi cuello.
-Me gustas tu, de cualquier manera- me
encojo en hombros y Ignacio me abraza.
-Y yo soy el cursi-bromea, lo empujo
levemente y él ríe.
-Déjame terminar de arreglarme, ya casi termino-pido, él
gruñe pero obedece.
Camino hasta el baño y termino de hacer lo anteriormente
mencionado. Me hago una pequeña coleta con la parte superior de mi cabello,
logrando que este se viera un poco más arreglado junto con los rizos que me
había hecho.
Chasqueo mi lengua y me miro por última vez en el espejo
—¿cómo me veo?— le pregunto a Ignacio
quien me miraba recargado, de nuevo,
desde el marco de la puerta
-Te ves deliciosa- dice, arrugo mi nariz
-, en serio quiero comerte- murmura,
siento el calor subir a mi rostro así que
salgo del baño ignorando el comentario
de Ignacio Me coloco mis tacones.
—¿Nos vamos? - pregunto y Ignacio bufa.
Escucho el sonido de las llaves y de un
segundo a otro Ignacio estaba entrelazando nuestras manos.
-Puedes decirme que no quieres ir y
nos podemos quedar aquí toda la noche
- susurra contra mi oído, siento mi piel
erizarse y sacudo mi cabeza.
—En serio quiero hacer esto bien,
Ignacio .-susurro—. Quiero que tu familia
vea que vamos en serio, que yo voy
en serio y que no soy una adolescente
interesada-admito, él tensa su mandíbula y baja la mirada-.
Me gustas
por cómo eres, no por lo que tienes.
Quiero que tengas eso muy presente.-
murmuro bajando las escaleras, cuando
llego al último escalón me doy la vuelta
y veo como Ignacio miraba hacia el suelo
con el ceño fruncido— Hey, ¿estás bien?
pregunto y él sacude su cabeza y me mira.
-Si, yo también te amo-murmura y yo
arrugo mi nariz, Ignacio entrelaza nuestras manos y decido
ignorar su extraño comportamiento.
Nos introducimos en su auto y él maneja treinta minutos
hasta
estacionarse fuera de una linda casa.
No era tan grande cómo la de Ignacio pero no era tan pequeña
como la mía y era sumamente linda por fuera.
Miro a Ignacio quien se desabrocha su cinturón y me mira
- Juro que si me entero que un hombre te tocó, o tu lo
tocaste, voy a ir a su casa y cortarle los testículos- gruñe, sonrío y me
acerco a él.
-Entendido-susurro y Ignacio relame
sus labios.
Me da un corto beso en los labios y me hace un ademán para
que nos bajemos del auto. En cuanto estoy a su lado siento su mano entrelazar
la mía y nos
acercamos a la entrada de la casa.
Ignacio suspira y le da tres golpes a la puerta la cual se
abre en menos de lo esperado, mostrando una Gemma bastante feliz.
—¡Oh Dios mío, Franchesca ! ¡Viniste!- exclama feliz, se
acerca a mi y me abraza-Esto es genial, nos vamos a divertir demasiado, lo
prometo-me asegura, toma mi muñeca, y trata de jalarme hacia adentro pero la
mano de Ignacio me detiene.
—¿Me puedo despedir de mi novia? -
Ignacio pregunta serio, Gemma alza sus
cejas mirando a su hermano quien le
devuelve el gesto.
La rubia rueda los ojos pero me suelta causando que Ignacio me
volteara hacia él y acariciara mi mejilla
— Pasaré por ti a las tres no después
pero puedo venir antes si así quieres. Si
necesitas algo, cualquier cosa, me llamas. No bebas
demasiado y recuerda lo que te dije en el auto-susurra, asiento y lo miro a los
ojos-, te amo-murmura, sonrío de oreja a oreja y Ignacio me acerca a él hasta
plantar un lindo y corto beso en mis labios- diviértete-murmura separándose de
mi, miro a Gemma quien nos miraba con ternura y siento mis mejillas calentarse.
-Tu también- digo, Ignacio me dedica,
una sonrisa de lado y comienza a
dirigirse hacia su auto.- Mierda, ¡Ignacio!
- exclamo y él se gira hasta mirarme,
confundido-te amo- digo y juro que su
sonrisa jamás había brillado tanto.
—Oh, vamos pequeña enamorada, que
una noche asombrosa nos espera
.- Gemma dice tomándome de la muñeca, miro a Ignacio por
última vez antes de ser arrastrada a la casa por Gemma-. Estoy tan feliz de que
hayas venido, hace tanto tiempo que no tenía una cuñada y la verdad es que la
última era un desastre- comenta con gracia, sacudo mi cabeza y río incómoda-.
Espero que no hagas caso de las palabras de Ignacio y bebas bastante
porque hay como veinte botellas de
tequila y vodka por aquí y no planeo que quede ni una sola
gota- dice y entonces la música se hace presente.
Habíamos salido al patio donde estaba oscuro pero había
luces neón y había muchas chicas bailando y bebiendo.
-Supongo que puedo hacer eso-me
encojo en hombros y escucho un chillido de emoción por parte
de Gemma.
Ignacio pov's
-¿Qué crees que estén haciendo las
chicas en este momento?— escucho la voz de uno de los amigos
de Ethan preguntar.
-Seguro están rodeadas de strippers y
ebrias- otro bromea y juro sentir mi
sangre arder.
-Pues no es como que estemos muy
lejanos a eso, este bar es asombroso por
cierto, las mujeres están buenísimas.
Buena elección Ignacio .-un chico rubio
dice alzando su copa, asiento y miro hacia el suelo.
Quiero llamar a Franchesca , pero a la vez quiero darle su
espacio, es lo que un buen novio haría. Siento mi nervios crecer cada que
pienso en un hombre desnudo frente a ella, bailando o... cerca de ella. Mierda.
Noto como un grupo de strippers se
acercan a nosotros y comienzan a
bailarles a los chicos. Yo ni siquiera me
molesto en mirarlas, me resultaban
aburridas y feas. Miro la hora: doce
quince. Suspiro, él tiempo se está pasando más lento que
nunca y en realidad me estoy muriendo por estar con Franchesca .
Todo esto me parece aburrido si no esta ella.
-Hola, guapo .-una mujer en pocas
prendas se acerca a mi.
Era delgada con bastantes senos y trasero, su cabello era
pelirrojo, sus labios gruesos, sus ojos verdes y su piel muy clara. Hago una
mueca cuando siento su cercanía.
-No estoy interesado-niego respetuosamente, ella me ignora y
se sienta sobre mi regazo.
—No estás casado ni comprometido
tampoco te gusto, ¿eres gay?- me
pregunta, ruedo los ojos.
— Tengo una novia hermosa y buenísima, ahora si podrías
sacar tu trasero de aquí sería grandioso-gruño.
La mujer abre su boca ofendida pero obedece, suspiro y paso
mis manos por mi cabello.
Ni siquiera esta buena y no es tan bonita. Su egocentrismo
está por los cielos, eso es lo que tiene. A los chicos les encanta que las
chicas se amen más de lo debido, aparte de un buen culo y unas buenas tetas.
Pero no hay nada más maravilloso que el pequeño culito Franchesca
, sus pequeños pero bellos senos, su tierno pero a la vez sexy rostro, su suave
piel de bebé, su sedoso cabello, sus labios gruesos y rosados, sus ojos azules,
su voz aguda e inocente y... todo. Mierda, todo es perfecto en ella.
—No tenías que ser tan duro, hombre
— Ethan ríe, alzo mis cejas-, así que en
serio te gusta esa pequeña- murmura, lo miro.
-¿Hablas de Franchesca ? - pregunto y él
asiente, bufo-Créeme, la palabra gustar
me queda corto- digo y él sonríe de lado.
—¿Y crees que ella sienta lo mismo?-
me pregunta, alzo mis cejas y asiento-
¿cómo lo sabes?
-Lo hemos hablado-admito, Ethan hace
una mueca.
-Vamos, cualquiera puede mentir, ¿no te lo ha demostrado?
¿no ha hecho nada que te haga creer que te ama? Ya sabes, algo que haya hecho
que te haya hecho pensar "mierda, esta chica me ama" - pregunta,
sacudo mi cabeza y frunzo un poco el ceño.
-Bueno... Es una pregunta dificil-
murmuro y hago una mueca.
Algo que haya hecho que me haya
demostrado su amor. Comienzo a pensar en cada segundo que he
pasado con Franchesca desde que la
conocí y en realidad no se que responder a la pregunta de Ethan.
—¿Nada?- me pregunta, yo me encojo en hombros.
-Es una pregunta muy abierta, cada
persona se puede tomar una acción de
una manera completamente diferente que otras-me encojo en
hombros, él suelta un pequeño "mmmh" y hace un mohín, con sus labios.
—Vale- suelta.- Yo me di cuenta que
Gemma me amaba cuando fue a Brasil
sólo para conocer a mi familia y por que me extrañaba, ni siquiera
era un
cumpleaños ni un día especial-
murmura. Asiento y sigo pensando.
-Ella... Ella está renunciando a su tiempo para estar
conmigo-susurro
--Tu también lo haces.- Ethan se encoge
en hombros, yo niego.
—No, no entiendes. Ella deja todo a un
lado para tener un rato conmigo, prefiere ir a ayudarme a
leer contratos para que yo pueda tener un día libre con ella que terminar su
propia tarea e incluso a veces prefiere eso a salir con sus amigos.- comento—.
Me ha entregado el beneficio de ser su primera vez en tantas cosas: soy su
primer novio, fui el primer hombre en
verla desnuda, en hacerle el amor, incluso fui el primer
chico con el que tuvo una cita real y no solo ir a una fiesta. Es como si
renunciara a todas las experiencias que una adolescente de su edad podría tener
por mi- niego con mi cabeza y suspiro– Soporta cada mierda que mi familia dice,
y tu perfectamente sabes a lo que me refiero- alzo mis cejas y Ethan baja la

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Daddy