Entrar Via

Daddy romance Capítulo 51

Segunda temporada

Capítulo 1

Ignacio pov's

Aprieto mis puños sobre la barra y simplemente miro el

movimiento del líquida en mi vaso por la música.

Es hipnotizante cuando lo miras después de un largo tiempo,

ver como las ondas cambian según el sonido y el ritmo. Asombroso.

Tomo el vaso, me bebo el whisky de un solo trago y miro a mi

alrededor. Todo se movía tan lento e incluso era hasta divertido ver a todas

las chicas bailando entre sí, mirándome, rogándome con la mirada a que fuera

con ellas.

Sonrío de lado al notar a una pequeña castaña que se

encontraba bailando con un chico castaño, frotándose contra él mientras me

miraba a mi con la mirada más traviesa que había visto en la noche. Me

introduzco entre la gente, tratando de pasar entre estas y una

pequeña mano toma mi brazo.

-¿Pensabas quedarte mirándome toda

la noche pero ni siquiera hablarme?-

pregunta la castaña a la cual había visto

hace unos segundos, la miro. Sus ojos son cafe, su piel

blanca, su cabello castaño oscuro y su cuerpo delgado. Pero no es ella. -Soy

Emma- se presenta y me dedica una sonrisa, sus manos se colocan en mis hombros

y acaricia estos antes de rodear mi cuello entre sus brazos, ¿y tu?- pre-

gunta, la miro directamente a los ojos los cuales miraban directamente a mis

ojos y

después a mis labios

. Esta perra me desea.

-Soy Ignacio- digo y ella sonríe.

- Ignacio..- pronuncia y yo alzo mis cejas

- ¿A dónde ibas, Ignacio? - pregunta y yo

chasqueo mi lengua.

-Lejos- susurro y ella muerde su labio

inferior.

-¿Puedo ir contigo? - pregunta a lo que

yo la miro. -No respondo y ella frunce el ceño

- no te necesito, no a ti- niego quitando

sus manos de mi y ella me mira de pies a cabeza confundida-,

adiós Emma.

Entonces salgo del club nocturno y me dirijo hacia mi auto

el cual había

estacionado no muy lejos de aquí. Me

introduzco en el asiento de piloto y

suspiro.

Comienzo a manejar hacia mi casa y en cuanto estoy fuera de

esta, suspiro. Tomo mi teléfono y marco el número que mejora mis noches. 1, 2,

3,

*Llamada Telefónica*

-¿Ignacio?- su dulce voz suena y siento

un escalofrío recorrer mi cuerpo entero.

-Amor- susurro.

- Ignacio, ¿qué pasa? Son las dos de la

mañana- dice y escucho preocupación

en su voz. Paso mi mano por mi cabello y suspiro.

-Han pasado tres meses, bebé-susurro

y ella no responde- te extraño, te

extraño muchísimo- admito.

- Ignacio.....

-Te necesito- digo y trago saliva.

-¿Cómo está Grace?- me pregunta,

suspiro y acaricio mi sien.

-Como siempre-respondo simplemente

-, a veces es como una astilla en el culo

gruno-. Y digo a veces porque si te digo

que es una astilla en el culo te enojas-

admito.

- Ignacio!.- Franchesca refunfuña, regañándome. Suspiro-, es la futura

madre de tu hija. Tienes que tenerle paciencia- susurra, como mi rostro entre

mi mano izquierda y bufo. Si ella tuviera que cuidarla por lo menos un día me

entendería.

-Lo único que me hace seguir con mi

día es escuchar tu voz-admito, ella no

responde.

-¿Cómo va tu bebé? - pregunta y yo

junto mis labios en una línea firme.

-La doctora dice que esta muy bien-

comento-, en cuanto nazca haremos la

prueba de ADN.

-¿Sigues creyendo que no es tu hija?

¿Después de todo lo que Grace te ha

dicho?- me pregunta incrédula, suspiro.

-Su historia es muy creíble para

cualquiera porque es una experta en las mentiras, pero con

el tiempo aprendi a conocerla-murmuro-, aparte se que jamás le hubiera podido

poner un dedo encima de esa manera, no teniéndote a ti - niego y un silencio

incómodo se hace presente.

-Me tengo que ir- susurra. Cierro mis

ojos y tenso mi mandíbula-, adiós, Ignacio - entonces

cuelga.

*Fin Llamada Telefónica*

Tiro mi teléfono al asiento de copiloto, tiro de mi cabeza

hacia atrás y tomo una profunda respiración. La puerta de entrada luce como la

puerta al infierno desde acá, pero no puedo dejar a Louis con ella por siempre.

Tomo mi teléfono, bajo del auto y camino hasta la entrada, en cuanto abro la

puerta puedo ver como Grace estaba dormida en el sillón y Louis a su lado

viendo la televisión.

-¿La sedaste?- bromeo a lo que Louis

rueda los ojos.

-¿Cómo la estás llevando?- pregunta

y yo bufo. Me siento en el sillón frente a

ellos y miro el vientre de Grace.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Daddy