Entrar Via

Daddy romance Capítulo 63

SEGUNDA TEMPORADA

CAPÍTULO 13

—Cierra los ojos— Ignacio murmura

yo obedezco. Entonces siento como se

mueve, acercándose a mi-, abre la

boca.- este susurra a lo que yo vuelvo a

obedecer.

De pronto siento tres pequeñas bolas en mi lengua, muerdo y

abro mis ojos, saboreando el delicioso sabor del

chocolate.

-Están deliciosos-admito, Ignacio

asiente y se acerca a mi para besarme.

Río, pero le sigo el beso, pasando mis

manos por su cuello. De un segundo a

otro estábamos recostados en el sillón

de la sala y la temperatura comenzaba a incrementar. Suelto

un gemido cuando Ignacio succiona en mi cuello.

-Te quiero hacer el amor- Ignacio

murmura y muerde levemente mi piel.- muy, muy duro— suspiro

y alejo su

rostro de mi cuello para besarlo de nuevo

Su mano baja a mi pelvis, pasándola por dentro de mi falda,

acariciando con sus dedos mi parte intima cubierta por mis bragas. Muerdo mi

labio inferior cuando este hace la tela a un lado y para cuando introduce un

dedo en mi, el ya conocido llanto de Anna se hace presente.

Ignacio suspira de cansancio, saca su mano de mi coño y deja

caer levemente su peso sobre mi. Maldice por lo bajo y comienza a subir las

escaleras, muerdo mi mejilla interior y me hecho un poco de aire con mi mano

antes de caminar hasta la cocina para preparar la comida: un fettuccine alfredo

y

pan con mantequilla.

De repente escucho los pasos de Ignacio bajar por las

escaleras y cuando me giro para verlo noto como tenía a Anna entre sus brazos,

su cabecita estaba recargada en el pecho de Ignacio de

la forma más tierna que había visto.

—Vale la pena no tener sexo por ver eso

— admito apuntándolo, Ignacio bufa pero asiente.

Besa la pequeña cabeza de Anna

y la mese un poco.

-Pero valdría más la pena ver esto por

la mañana y tener sexo por la noche.-

bufa, sonrío levemente y saco del horno

los pequeños panes y apago este, Ignacio

alza sus cejas—. Eso se ve jodidamente

delicioso-relamo mis labios y hago una

pequeña reverencia.

–Recuesta a Anna en la mecedora y

comamos-le invito a lo que este no

se niega y hace justo lo que le digo.

En cuanto nos sentamos en la mesa, ambos nos servimos un

poco de pasta y Ignacio se termina comiendo la mayoría de los panecillos. De

repente este limpia

delicadamente la comisura de sus labios con una servilleta y

coloca su mano sobre mi rodilla.

—Hay un viaje a Bali de trabajo, y

quiero que tu y Anna me acompañen.

Es importante para mi.- este murmura,

asiento.

- ¿Qué es lo que harás? - pregunto, Ignacio relame sus

labios antes de

susurrar:

-Es uno de los mejores tratos que he

hecho en toda mi jodida vida, nos va a

traer muchísimas cosas grandiosas-

dice, alzo mis cejas.

-¡Eso es genial! Por supuesto que ire contigo- digo obvia a

lo que este sonríe ampliamente y acaricia mi mejilla.

De pronto escuchamos como el timbre suena, Ignacio se

levanta mientras yo limpio mis labios.

-Es Ricardo.- Ignacio dice, frunzo el ceño y miro mi

celular.

-Mierda, es sábado- gruño, Ignacio

abre la puerta y mi padre lo saluda

cordialmente.

Me levanto y lo abrazo con cariño.

-¿Lista para ir a casa?- me pregunta,

suspiro y me encojo en hombros. Miro

a Ignacio quien hacia un mohín con sus

labios.

–Ire por mis cosas- susurro, Ricardo asiente y me deja ir.

Yo corro escaleras arriba y comienzo a tomar todo lo que

había traído, que no era mucho en realidad, para volver a bajar y así

encontrarme con Ricardo admirando a Anna.

-Ella es tan bonita.- dice, tomando su

mano. Anna seguía dormida.

-Es hermosa, pero parece que tiene

un sensor cuando Franchesca y yo queremos follar porque es en el único

momento del día que llora.- Ignacio bufa, siento mis mejillas tomar calor y

noto como Ricardo me mira directamente.

El parece no entender al principio, pero cuando me

voltea a ver a mi entiende

- Mierda, no recordaba que...

-Creo que tenemos que irnos— Ricardo

dice, muerdo mi mejilla interior.

Quiero matar a Ignacio quiero golpearlo tan fuerte. Ricardo

toma mis cosas en sus manos y sale, me cruzo de brazos y miro a Ignacio

—Lo siento tanto, no recordaba que era tu padre, es que es

tan nuevo para mi que....

-Te pedi que no le dijeras sobre lo nuestro, pero hiciste lo

contrario-

susurro, este frunce el ceño—. Me dijiste que lo entendías

pero solo lo arruinaste — digo entre dientes, Ignacio escanea mi rostro como si

tratase de buscar algo en este.

Entonces comienzo a hacer algo, que

por más inofensivo que parezca,

1msabía que significaba bastante para Ignacio:

me quito el brazalete que me había dado.

—Yo

-Buenas noches, Ignacio.- digo, coloco el

brazalete en su pecho y salgo de su casa.

Ricardo va a matarme, va a decapitarme, joder. Camino

cabizbaja hasta llegar al auto donde Ricardo me esperaba dentro, suspiro antes

de introducirme y colocarme el cinturón de seguridad. Mi padre comienza a

manejar sin decir una sola palabra, y es

así hasta que llegamos a su departamento, donde ambos

bajamos y yo tomo mis cosas para dirigirme a mi habitación

-Creo que me debes una explicación-

este murmura en cuanto cierra la puerta de la entrada,

suspiro y dejo mis cosas en el suelo.

—Tengo 20 años, no necesito tu

aprobación para tener relaciones-

murmuro, Ricardo tensa su mandíbula.-

Aparte, sólo es sexo- digo entre dientes,

este alza sus cejas.

—¿Sólo sexo?- me pregunta, me encojo en hombros y este

suelta, una pequeña risa sarcástica- Tu y yo sabemos que no es sólo eso, cariño-

este susurra, ruedo mis ojos.- ¡Sólo no quiero que te vuelva a lastimar,

no quiero que vuelvas a sufrir, mierda! - este exclama, siento mis ojos arder.

—¡Esa es mi decision!- exclamo de

vuelta— Esta es mi vida, Ricardo: yo decido con quien quiero

estar así me rompa el corazón, porque si de algo voy aprender, es de mis

errores-digo segura, el tensa su mandíbula.

-¿Tan bueno es el sexo?- me pregunta,

cierro mis ojos con fuerza y Ricardo me

abraza.- Hey, estaba bromeando, sabes

que sólo quiero lo mejor para ti-susurra

y yo dejo las lágrimas caer. Dios, soy tan

débil.

-Yo en serio lo quiero tanto-sollozo,

Ricardo acaricia mi cabello.

-Lo sé, amor, lo sé - este susurra, yo

trago saliva y sigo llorando en su pecho.

-No, no lo entiendes- digo y me separo

de él.

Tomo mis cosas y subo las escaleras corriendo hasta llegar a

mi habitación,

y encerrarme en esta para después

recostarme en mi cama y llorar.

Siento una presión indescriptible en mi

pecho. Estoy tan enojada con Ignacio por

no cumplir su palabra, estoy tan molesta con Ricardo por no

respetar mis decisiones, pero estoy más molesta conmigo porque se que mi

frustración no tiene sentido.

Me levanto de mi cama, me deshago de

mi ropa y me introduzco en mi baño para darme una rápida

ducha caliente.

Trato de relajarme pero mi mente no me lo permite, es como

si quisiera que estuviera enojada con los dos hombres que más amo. Maldigo por

lo bajo y golpeo la pared con la palma de mi mano, gruño y sigo llorando.

En cuanto termino de darme la ducha, seco mi cabello y me

coloco mi pijama para luego recostarme sobre la cama y darme cuenta que mi

teléfono esta vibrando.

12 llamadas perdidas de Ignacio

25 mensajes nuevos de Ignacio

3 mensajes nuevos de Francesco

Son las dos notificaciones que aparecen

en mi pantalla bloqueada, frunzo mi ceño al ver el tercero y

decido abrirlo.

"Lo siento por lo de la otra noche"

"No quiero perderte, Franchesca eres muy

importante para mi"

"¿Podemos vernos? Quiero arreglarlo"-

Ignacio pov's

-Mierda, Ricardo. Solo dime donde esta,

carajo- gruño, Ricardo suspira y baja su

mirada.

-Dale tiempo, Ignacio Sólo ha pasado una

'hora desde que nos fuimos de tu casa-el dice entre dientes,

bufo y paso mi mano por mi cabello.

—No quiero perderla de nuevo, Ricardo

sólo dime donde carajos esta- suspiro, el

padre de Franchesca sonríe de lado y me invita a pasar a su casa.

Tenso mi mandíbula pero no me niego.

-¿Quieres un whisky?- me pregunta,

apuntándome al sofá, sabía lo que él

quería que hiciera y eso es exactamente lo que hago.

Me siento en el sillón.

—Por favor— murmuro, unos segundos

después Ricardo me entrega el vaso y se

sienta en el sillón de mi lado izquierdo

con un vaso de whisky en su mano.

Comienzo a beber levemente del vaso y

suspiro.

-¿Recuerdas aquella vez que fuimos a

Miami?- me pregunta, alzo mis cejas

—Si-suspiro—, fue una de las noches

más locas de mi puta vida-murmuro.

Ricaedo asiente y bebe de su vaso.

-Apostamos a quien se besaba con

más chicas... Tu ganaste- este me dice,

asiento con orgullo y este chasquea su

lengua-. Y estabas saliendo con Grace-

murmura, tenso mi mandíbula.

-Hombre...

-Tu comenzabas a decir que Grace en

serio te importaba, que ella era diferente a todas, que era

alguien especial en tu vida y tu... Simplemente dejaste todo eso de lado y

decidiste cambiarla por más 20 chicas de diferentes nacionalidades .- este

dice, ruedo mis ojos—. Te follaste a como

diez mujeres esa semana, Ignacio y Grace

nunca supo absolutamente nada— Ricardo me recuerda.

-¿Qué quieres decir con todo esto.- pregunto directamente a

lo que el bebe el resto del whisky de un trago y

deja el vaso en la mesa.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Daddy