SEGUNDA TEMPORADA
CAPÍTULO 12
Paso mis manos por su nuca, empujando, su rostro contra el
mío, profundizando el beso. Suelto un gemido cuando sus manos aprietan mi culo,
Ignacio se separa levemente de mi y muerde su labio inferior.
-Eres muy caliente.-este dice, suelto
una pequeña risa pero no me evito volver a besarlo.
Suspiro cuando sus labios pasan a mi cuello, dejando un
camino de besos desde mis labios hasta mi hueco.
Ignacio se dedica a deshacerse de mis
prendas y ni siquiera habíamos avanzado de la puerta
principal. Sonrío cuando me doy cuenta de esto y ahora soy yo quien comienza a
desnudarlo a él. Me separo levemente cuando comienzo a desabrochar sus
pantalones y puedo ver sus pupilas dilatadas y ojos llenos de lujuria cuando lo
hago.
Muerdo mi labio inferior y trato de removerle todo tipo de
tela que tenía sobre su cuerpo, pero me para cuando estoy a punto de quitarle
la última.
-Primero vamos arriba, amor .- Este
murmura, atrayéndome hacia él para
besarme de nuevo, niego y empujo su
pecho.
Tomo su mano y comienzo a caminar hasta el sillón de la
sala, donde lo siento para después yo colocar cada una de mis piernas en sus
costados. Sonrío
y desabrocho mi sostén, para así estar
a la par. Ignacio traga saliva y me mira
directamente.
- Daddy, quiero jugar- susurro en su oído, Ignacio pasa sus
manos por mis muslos hasta terminar en mi culo, el cual aprieta.
-Entonces juguemos, amor- este
murmura, muerdo mi labio inferior v
siento como el juega con mi ropa interior
De pronto siento como se levanta,
conmigo en sus brazos para después
dejarme sobre el sillón a mi y él colocarse de rodillas
frente a mi.
Ignacio comienza a besar desde mis rodillas, pasando por mis
muslos, hasta llegar a mi pelvis, jalando de mi para que me sentara más hacia
en frente.
Alzo mis caderas cuando Ignacio
intenta deshacerse de mis bragas y este
termina de deshacerse de ellas, sonrío
— No cierres tus piernas y no dejes de
alentar a Daddy princesa- este murmura, asiento y suspiro
cuando siento su aliento cerca de mi feminidad pero es lo único que siento por
unos segundos, lo miro y noto como me miraba con una sonrisa traviesa.
-Hazlo— pido, este alza sus cejas—. Por
favor, Daddy-murmuro, Ignacio sonríe
y entonces, sin dejar de verme, pasa su
lengua por mi clítoris, gimo.
Con sus manos, me toma de las caderas para acercarme más a
su rostro y así hacer mejor su trabajo, no me evito colocar mi mano sobre su
nuca. Ignacio seguía lamiendo todo mi coño y me estaba volviendo loca, me
encantaba
- Oh, Daddy, eres tan bueno— sollozo de placer y trato de
cerrar mis piernas pero Ignacio me lo evita, abriéndolas más.
-Si paras de hablar y si cierras las
piernas pierdes- gruñe introduciendo
dos dedos en mi, comenzándolos a
bombear, suelto un chillido ahogado.
- Daddy, por favor sigue, me haces tanto
bien- gimo, Ignacio vuelve a lamer mi
coño mientras me embiste con sus largos dedos, trago saliva
y no me evito seguir gimiendo—. Te amo tanto, Daddy .-chillo al sentir su
tercer dedo introduciéndose en mi.
-Eres una niña traviesa-ríe, asiento.
—Tu niña traviesa, sólo tuya- murmuro,
se separa levemente de mi y me mira con una sonrisa de
orgullo y cierto brillo en sus ojos.- ¡pero no pares!.-
exclamo empujando su rostro hasta mi
coño, Ignacio ríe pero sigue haciéndolo
sin quejarse.
Hago mi cabeza hacia atrás, disfrutando del placer que Ignacio
me estaba otorgando
-Oh, Daddy, voy a venirme— suspiro, mi espalda a encorva, y
mis ojos se elevan al cielo.
Mi novio acelera sus movimientos hasta que una bola caliente
comienza a formarse en mi vientre, yo no me evito soltar gemidos y uno que otro
chillido hasta que llego a mi orgasmo. En cuanto termino, Ignacio saca sus
dedos de mi y los chupa.
-Tu coño sabe delicioso-este murmura,
siento mis mejillas sonrojarse y niego.
—Gané— digo, Ignacio asiente.- ¿qué
gane?— pregunto, Ignacio se sienta a mi
lado y me coloca sobre su regazo.
-Te ganaste una buena follada, ¡felicidades!- dice
'emocionado', río y muerdo mi labio inferior.
Entonces bajo los boxers de Ignacio y tomo su longitud,
pasando mi coño por esta, repetidas veces. Ambos suspiramos ante el delicado
tacto.
—¿Y si sólo hacemos esto?- pregunto,
Ignacio frunce el ceño.
-Oh, diablos que no-dice, entonces
toma su pene con su mano y lo introduce en mi, gruño.
-¿Vas a follarme, Daddy?-pregunto-
¿vas a follarme duro, como si fuera una
pequeña puta?- murmuro y comienzo a
besar su cuello.
—No, amor.- este niega, frunzo el ceño
- Voy a follarte duro, pero voy a follarte
como la princesa que eres.- dice, sonrío
entonces Ignacio se levanta conmigo en sus brazos y me
recuesta sobre el sillón, para colocarse sobre mi.
Entonces siento como Ignacio comienza a entrar y salir de mi
con dureza, pero en un ritmo lento. Cierro mis ojos y entre
abro mi boca.
Se sentía jodidamente bien y el sonido
de nuestras pieles chocando cada vez
que Ignacio me embestía era asombroso
mezclado con nuestros gemidos. Abro mis ojos para ver el
rostro de Ignacio y juro que jamás podría acostumbrarme.
Muerdo mi labio inferior antes de pasar mis manos por sus
hombros y jalarlo hacia mi para besarlo. Parecía como si estuviésemos hechos el
uno para el otro, nuestros cuerpos se complementaban entre sí de una forma
espectacular. Encorvo mi espalda cuando siento un grande
escalofrío recorrer mi cuerpo, gimo y Ignacio aprovecha para besar y succionar
mi cuello, muerdo mi labio inferior y no me evito encajar mis uñas en sus
hombros.
Sus movimientos aceleran e incrementan de dureza, se sentía
malditamente bien, era asombroso. Suelto su nombre en forma de gemidos cientos
de veces y jamás me había sentido tan cómoda al hacerlo
-Voy a venirme — este gruñe, entonces
siento su mano en mi feminidad.
De pronto Ignacio comienza a estimular mi punto G, causando
que mi cuerpo entero se estremezca bajo el suyo. Santa mierda, estoy en el puto
paraíso.
- Jus....Ignacio...-chillo.
Sus movimientos aceleran aún más y en cuestión de segundos
siento mi cuerpo tensarse y el líquido de Ignacio en mi. Sus movimientos no
paran hasta que yo tengo mi segundo orgasmo en la noche. En cuanto abro mis
ojos y veo el rostro sudoroso de Ignacio frente a mi, no evito sonreír.
-Eres asombroso— río, él me guiña
un ojo y yo ruedo los míos.
Acaricio su sedoso y ahora largo cabello para después pasar
a su mejilla. Entonces captó después de unos segundos
- ¿dónde está Anna?- pregunto, Ignacio sonríe.
-Con Pattie, en un hotel-este dice,
frunzo el ceño. -Quería que fuera una
sorpresa, pero tendremos cena con Pattie, Gemma, Ethan y
Jeremy.- este murmura, abro mis ojos—. Aunque si no quieres, podemos
cance...
-Oh, no, por supuesto que no la
cancelaremos- digo obvia, Ignacio sonríe,
y acaricia mi rostro.
-Entonces... ¿quieres una segunda ronda o prefieres irte ya
a dormir?
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-Estoy nerviosa- admito, Ignacio alza sus
cejas-. Es como la cuarta vez que veo a
tu madre, lo sé, pero es que con todo lo
que hemos pasado yo....
-Ella te adora, ¿quién podría no
adorarte?— Ignacio dice obvio, ruedo mis ojos y lo abrazo.
—Hueles tan rico-admito, Ignacio rie
y acaricia mi espalda desnuda por el
vestido.
—Hoy Pattie vuelve a casa, pero estoy
dispuesto a follarte en el baño o en el
cuarto de huéspedes.- Ignacio dice, alzo
mis cejas.- Oh la puedo llevar a ella al
baño o al cuarto de huéspedes-bromea
encogiéndose en hombros.
Suelto una pequeña risa y niego. Paso mis manos por sus
hombros y lo abrazo.
-Eres muy guapo- lo halago y este
sonríe de oreja a oreja.
Pasa su mano por mi mejilla y se acerca a mi para besarme,
pero lo interrumpe con un:
-¿De qué nos vestiremos en Halloween?
— abro mis ojos y comienzo a reír-¡Hey!
No estaría mal ir a una fiesta o a pedir
dulces vestidos como pareja-se encoge
en hombros, ruedo los ojos con gracia y lo beso.
-Eres muy cursi-río, él hace un mohín
con sus labios y arruga su nariz.- pero
me gusta-admito. Ignacio sonríe de lado
y besa mi frente.
De pronto el timbre suena, y nosotros nos dedicamos a bajar
las escaleras para abrir la puerta a recibir a nuestros invitados. Me sorprende
ver la manera tan cálida con la que Ignacio recibe
a Pattie, abrazándola fuertemente y por
primera vez, no toma mi mano cuando
lo hace.
Sonrío de oreja a oreja cuando veo como Ignacio besa su
mejilla y sigue
saludando a los demás, ahora con Pattie
en sus brazos.
—¡Franchesca cariño!
Hace tanto tiempo que no te veo, ¿estás más delgada?.- Pattie me saluda
extendiendo sus brazos hacia mi, río y me correspondo.
-Espero que no- digo, ella besa mi
mejilla y se separa de mi para verme
unos segundos a la cara con una gran
sonrisa en su rostro.
Entonces me suelta y yo me dedico a saludar a Gemma y Ethan,
todos nos dirigimos hasta al comedor donde nos sentamos en la mesa llena de
comida.
Ignacio nos sirve a todos una copa
de champán frío después de dejar a Pattie en la mecedora
eléctrica.
-Es una niña preciosa, Ignacio.- Pattie
murmura, miro a Anna unos segundos y sonrío al ver como se
encontraba con su mano en su boca.
-Se parece muchísimo a Grace-Gemma
comenta, miro a Ignacio y noto como tensa su mandíbula— pero
yo sigo pensando que deberías buscar al verdadero padre.- esta comenta, el
ojiverde rueda los ojos y entrelaza su mano con la mía.
- ¿Dónde está Jeremy?— Ethan pregunta de la nada, arrugo mi
nariz y todos se miran entre sí.
-Supongo que lo olvidó, no nos
detengamos por él— Ignacio se encoge en hombros.

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