Entrar Via

El Mes Que Fuimos Verdad romance Capítulo 318

Capítulo 318

-¡Mami, mira! ¡Grace está sonriendo!

La voz emocionada de Josh rompió la calma matinal que llenaba la acogedora sala.

Althea levantó la mirada desde el sillón en el que amamantaba a su bebé. Tenía la cara serena, aunque el cansancio aún se asomaba en sus ojos.

-Sí, mi amor... siempre sonríe cuando oye tu voz.

Josh se rio y sacó el pecho con orgullo mientras contemplaba a su hermanita.

-Eso quiere decir que le caigo bien.

-Claro que sí -respondió Althea, con la garganta apretada por una emoción que la tomó desprevenida-. A todos les caes bien.

Desde el otro lado de la ventana, Lydia observaba la escena con una sonrisa suave. Estaba sentada en su silla de ruedas, con los dedos tamborileando sobre el apoyabrazos de madera.

-Lo estás haciendo de maravilla, Althea. Chase estaría muy orgulloso de ti.

Althea volteó hacia su amiga con los ojos brillosos.

-Solo... intento sobrevivir, Lydia. Hay días que se sienten como caminar entre una niebla espesa. Pero cada vez que miro a los niños...

Le falló la voz y la reemplazó una sonrisa tenue, agridulce.

-Me recuerdan que tengo que seguir en esta vida.

Lydia asintió despacio.

-Yvan a seguir haciéndolo por ti.

-¿De verdad voy a poder?

Lydia le sostuvo la mirada, firme y llena de una fuerza serena.

-Vas a poder. Eres una de las mujeres más fuertes que conozco... alguien que no se rinde fácilmente.

Recuerda que tienes a Josh y a Grace. Y me tienes a mí, Althea.

Althea no contestó enseguida.

-No solo a nosotros --siguió Lydia con dulzura-.

Tienes una familia que te quiere. Nunca vas a estar sola, como Chase quería. Siempre vamos a estar aquí.

*** Ese día, el ambiente en la casa de los Miller se sentía un poco distinto. El personal se movía con prisa por el salón principal, acomodando papeles y carpetas a lo largo de la mesa larga de madera. Al fondo del cuarto estaban Riana Miller y Daniel, los dos esperando a que llegara el abogado de la familia.

-¿Althea está lista? -preguntó Riana en voz bajа, mirando a Lydia.

-No del todo -admitió Lydia-. Pero dijo que vendría. Creo... que siente que debe hacerlo.

Sus ojos se desviaron hacia la escalera justo cuando apareció Althea, bajando despacio con la pequeña Grace en brazos.

-Disculpen la demora -dijo Althea con cortesía, y tomó el lugar que le habían reservado. Josh se sentó a su lado, agarrándole la mano con fuerza.

Poco después llegó Daven Callister. Vaciló en la entrada con cara de duda, como si dudara si entrar o no.

Riana le dirigió una mirada amable.

-Pasa, Daven. Chase quería que estuvieras aquí.

Él inclinó un poco la cabeza, con la voz baja.

-Yo... no quiero entrometerme.

-No te estás entrometiendo -intervino Daniel, con firmeza pero también con calidez-. Eras su amigo.

Amigo.

Daven estuvo a punto de reírse con amargura ante la palabra. ¿Cómo podía alguien llamar simple amistad a lo que tuvieron? La etiqueta le dolía, no porque la rechazara, sino porque ni se acercaba a lo que sentía de verdad.

Entonces el abogado abrió la carpeta café que tenía delante y la habitación se quedó en silencio.

-Este testamento -empezó el hombre con tono solemne-fue redactado de puño y letra por el difunto señor Chase Miller dos semanas antes de su partida.

Capítulo 318 1

Capítulo 318 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Histórico de leitura

No history.

Comentários

Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad