NARRADORA
Zarek salió apresurado al jardín del castillo. Enseguida tuvo a Celine corriendo a su encuentro.
—Amor, ¿qué sucede? ¿Por qué todo se volvió una locura de repente?
—¡¿Qué pasó con mi hija?! ¡Dime!
Antes de que pudiera explicarse, Valeria lo tomó por las solapas de la camisa y le preguntó entre lágrimas.
El dolor era evidente en sus ojos azules.
Ella la pudo sentir, su presencia, incluso su olor, la melancolía, su pequeña estuvo cerca de ellos, ¿por qué parecía el espíritu lánguido de una fallecida?
—Cálmese su majestad, tranquila, le explicaré. Aldric, por favor —le pidió al Rey Lycan que enseguida fue a apoyar a su mate, consolándola entre sus fuertes brazos, a pesar de también estar desesperado.
Quinn y Gabrielle igualmente, con los rostros llenos de preocupación.
Gabrielle intentó consolar a su hija, todos habían sentido la tristeza intensa de Sigrid.
—Sigrid ha sido llamada para una misión por… la Diosa —Zarek dijo su nombre como quien había comido mierd4
— Ella no me dio detalles, pero estoy seguro de que la envió a arreglar sus porquerías del pasado.
Ahora más que nunca el odio regresaba renovado.
¿Cómo se atrevió a engañar de nuevo con sus trucos a otro miembro de su familia?
A la más querida por todos, la que los unía a pesar de sus diferencias.
—No, no, no, si deseaba a una Selenia, podía haberme convocado a mí, yo iría al llamado, ¡¿no se supone que eso ya no era necesario?! —Valeria estaba con los nervios destrozados.
En un segundo su mundo se había derrumbado.
—Hija, no creo que sea el llamado, el antiguo poder de las Selenias aún sostiene el sello, muy precariamente, pero continúa ahí —Gabrielle le confirmó, tomando sus manos.
—Rey Lycan, el cuerpo de Sigrid está cerca del pozo que ella usa como portal, en el bosque cercano. Con mucha suerte, cuando lleguemos a ella, ya estará de regreso a este presente, el tiempo no transcurre igual —apenas terminó de hablar y Aldric salió corriendo seguido de Valeria.
Todos irían a buscarla.
Zarek suspiró tomando el brazo de Gabrielle cuando esta se había girado también para ir al bosque.
—Gabrielle, no sigas aguantando más la dura realidad, tú y yo lo sabemos bien, la guerra es inevitable y ya está sobre nosotros, no continúes dándoles esperanza —la miró directo a sus ojos azules.
—¿Y si Sigrid logra cambiar el pasado? Si Umbros no está…
—Las cosas no serán tan simples, no te engañes. La Diosa Luna no puede cambiar todos los hechos del tiempo y el pasado a su conveniencia, los otros dioses no la dejarán perturbar así el orden, ya bastantes errores le han perdonado. Los muertos, muertos están —Zarek agregó.
—Espero que Sigrid no sea la que más sufra en toda esta misión secreta y suicida.
Ambos se miraron con ojos complicados, solo podían esperar o intentar traerla a la fuerza si las cosas no resultaban bien.
Al fin se dirigieron hacia la arboleda.
—Nena, ¿lo que dijo el príncipe es cierto? —Quinn apretó los dedos de su Selenia, siempre con miedo de perderla, siempre con miedo del futuro.
—Me temo que sí, mi amor —Gabrielle lo susurró, suspirando—. El tiempo se acaba y pronto, será vencer o morir.
Gabrielle solo esperaba encontrarse el milagro de su nieta de vuelta y no a su hija desecha en los brazos de su compañero.
¿Qué tanto cambiarían sus presentes con las acciones de Sigrid en el pasado?
¿Por qué siempre las Selenias tenían que sufrir tanto?
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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...