NARRADORA
Los pasos sobre la húmeda tierra se escuchaban, la tormenta se había detenido.
El bosque estaba destrozado y muerto, ennegrecido a la redonda por casi un kilómetro de distancia del punto de la lucha.
Por suerte se habían alejado lo suficiente de la mansión, si no Sigrid estaría expuesta.
—Creo que sobran las palabras de explicaciones —Sigrid se paró delante de ellos, lista para ser breve y concisa.
Este encuentro con sus ancestros era bastante agridulce.
—Ya el Sr. Vlad le habrá explicado de nuestro trato…
—Yo… lo lamento, fui muy impulsiva —Renata le dijo, y esa era de las pocas disculpas que había ofrecido en su vida.
—No la perdono - Sigrid le respondió en malas maneras—, sobre todo por lo que le hizo a Silas. Solo estamos teniendo esta conversación “amigable” porque lo salvó al final.
Renata frunció el ceño, pero no le replicó.
De hecho, Silas fue el primero en atacarla, pero entendía que él solo defendía a la mujer que amaba. Toda esta confusión fue amor y celos.
—¿Usted sabe, cierto? - Sigrid agregó repentinamente.
Después de exponerse así, era imposible que Renata no la descubriera.
La princesa Selenia solo asintió, dando un suspiro.
—Bien, si lo descubrió, entonces mejor para mí —Sigrid sentía que se había quitado un peso de su corazón.
Al fin, todo sería más sencillo para ella.
— Soy una ayuda, no una amenaza…
—Lo sé y queremos apoyarte - Renata enseguida le respondió, viendo el alivio en el fondo de sus orbes.
¿Qué tan desastroso debería ser el futuro para que Diosa tomara esta decisión?
—Entonces iré directo al asunto, parece que tiene una guerra entre manos por su trono. Lucrecia Silver está planificando en las sombras un golpe contra su corona. Familias como los Vlad la están apoyando, eso es obvio.
Denunció al tatarabuelito, sin pelos en la lengua. — Además, creo que viste las rarezas de mi elemental, eso lo hizo Lucrecia, ella está tramando cosas muy oscuras con los elementales, que supuestamente ustedes prohíben esclavizar.
Atacó sin compasión la incompetencia de la corona.
Renata no se lo pudo discutir, luchar contra la esclavitud, cuando todos estaban desesperados por tener descendencia, era incluso más complicado que mantener su trono.
Por el momento, se enfocó preocupada en los experimentos de Lucrecia, esa bruja desquiciada era muy peligrosa y tenía demasiados seguidores.
—Lamento tanto que te hayas llevado esta impresión de mí, solo… vuélvete más fuerte… te apoyaremos en las sombras…
Y Sigrid no lo rechazó, con orgullo no ganaría esta guerra.
Bajó la cabeza, para tomar lo que le ofrecía. — Sigrid - les dijo antes de beber y ellos entendieron que era su verdadero nombre.
Su magia agotada comenzó a revivir y a burbujear como un volcán a punto de erupcionar.
Encerró implacable el espíritu de Electra, tomó el control de cada resquicio de su cuerpo y se blindó con una armadura poderosa de magia oscura.
Desafiaría a Morgana De la Croix, se convertiría en la señora del feudo y la dueña del Libro del Risorgimento.
En esta vida, Electra no sería más la segundona y a los pecados de Drusilla, se le sumó el haberle puesto la mano encima a su Silas.
*****
Alessandre la vio decidida a todo y su corazón sintió vergüenza, de que una pequeña descendiente tuviese más valentía que él, un vampiro antiguo poderoso.
Si Sigrid tomaba posesión de la mitad de las brujas, entonces él tomaría la cabeza de la familia Vlad y los dos unidos podrían acabar con Lucrecia Silver, sin que Renata, la próxima reina Selenia, se viera incluso involucrada o señalada.
Solo que para hacer eso, Alessandre debería tomar la decisión más difícil de todas.
Para que los vampiros lo aceptaran como el nuevo señor del Clan Vlad, tenía que asesinar al antiguo señor… su padre.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...