Entrar Via

El Rey Lycan y su Oscura Tentación romance Capítulo 265

NARRADORA

Lucrecia buscaba por todos lados el rastro, insinuaciones coquetas en cada esquina.

Se había encontrado parejas, tríos, cuartetos y quintetos arrojados en el césped, contra los setos del laberinto, sobre los bancos.

En el interior de esta inmensa estructura de jardinería también había pequeños patios, fuentes, bancos, sitios ocultos y discretos diseñados para el placer.

Le encantaba perderse entre esta maraña de hojas verdes, pero hoy, nada lograba tentarla.

Esos ojos… no se podía sacar esos ojos negros de la mente.

Ese esclavo había levantado la cabeza por un segundo, solo un segundo, y esa mirada tan letal, Diosa, le recordaba tanto a su Gray.

Tenía algo extraño, no sabía identificarlo muy bien, pero necesitaba verlo de nuevo.

¿De dónde esa mojigata de Electra había conseguido ese ejemplar?

Y parecía muy bien domado.

Electra, esa zorra, le estaba preocupando y mucho; demasiado poderosa para su gusto.

Ni siquiera Morgana la había sacado tanto de sus casillas.

Pero quizás esta era también la oportunidad de tentarla, de engañarla para llevarla a su lado.

Morgana nunca aceptó una alianza con ella, sin embargo, quizás Electra era más inteligente… o más idiota.

—Mmm… tan bueno… —de repente escuchó gemidos más adelante.

Se sumió en la oscuridad de los pasillos del laberinto, ocultando su aura, paso a paso, acercándose a un pequeño jardín.

Lucrecia se quedó en la esquina, escondida, solo observando, y lo que vio, hizo estremecer todo su vientre.

Electra estaba de espaldas a ella, sentada sobre el grueso borde de una fuente de mármol.

La enorme estatua de una mujer desnuda brillaba bajo la luna, arrojando chorros de agua desde las alturas.

El vestido de la hechicera estaba remangado, dejando expuestos sus blancos muslos con los delicados ligueros de encajes negros.

Se retorcía y gemía con el empuje vigoroso de las caderas del hombre delante de ella.

Era ese esclavo impetuoso.

Se la debería estar follando bajo el vestido por la manera en la que Electra gemía y él jadeaba con la cabeza oculta en su cuello.

Los meneos sugerentes, sus cuerpos extasiados y sudados, la lujuria y el morbo…

Los dedos masculinos enterrados en la carne de los muslos mientras la empujaba dominante contra su polla.

Los sonidos lascivos iban en aumento.

Diosa, debería estar bien rico si Electra no se callaba un segundo.

Se veía que lo estaba disfrutando demasiado, dejándose montar como una zorra cachonda por ese semental.

Lucrecia bajó la mano y la hundió entre sus piernas.

Sus dedos comenzaron a estimular el clítoris por encima de las capas de seda.

Se mordió el labio inferior para no gemir de placer.

265. ME RECUERDAS TANTO A GRAY 1

265. ME RECUERDAS TANTO A GRAY 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación