NARRADORA
Pero apenas dio algunos pasos, cayó de nuevo de rodillas.
El sonido de los cánticos prohibidos se metía a la fuerza en su mente a través de sus oídos.
¿De dónde venía? ¡MALDICIÓN! ¡A SU ESPALDA!
Sigrid rodó evitando el ataque rastrero a traición.
Agazapada sobre la hierba, la descubrió saliendo del oscuro manto de los pinos: era la malnacida de Drusilla.
Era ella quien estaba llenando el aire de esas maldiciones que estaban enloqueciendo a Electra.
Sigrid avanzó a trompicones, intentando movilizar su magia, pero lanzó un hechizo que falló.
No era que Drusilla se estuviese volviendo más poderosa, era Sigrid, que cada vez luchaba con más fuerza por mantener el control dentro del cuerpo que había robado.
Drusilla llevaba en sus manos el Libro del Risorgimento; de ahí leía ese antiguo hechizo, y Sigrid lo sabía muy bien: la estaba intentando encerrar dentro del cuerpo de Electra.
Por eso perdía cada vez más la batalla.
Para empeorar las cosas, de repente Drusilla jaló una cadena que llevaba en sus manos.
Un cuerpo tembloroso, desnudo, con los ojos en blanco, por completo hechizado y obediente, salió de atrás de la bruja.
¡No puede ser, maldit4 sea, no!
Solo le contó a la Renata y Alessandre que creía que este esclavo era el alma gemela de Electra.
¡Fue muy confiada al final y ellos la traicionaron de todas las maneras posibles!
Sigrid se llevó la mano al pecho de Electra, a punto de darle un ataque del corazón, cuando Drusilla convocó una daga en su mano y apuntó al hombre a su lado, como un cordero para el sacrificio.
—¡NO! —Sigrid gritó, invocando una lanza que arrojó desesperada hacia Drusilla.
Sus manos temblaban, perdía el control sobre todas las extremidades.
Parecía que lo lograría.
Sin embargo, al último instante, Drusilla desapareció la daga, jaló la cadena y usó al mate de Electra como escudo.
La punta afilada del arma mágica se hundió en el corazón del hombre, quien dio un grito agudo.
Su pobre y maltrecho cuerpo no soportaba más.
Terminó así, por fin, su sufrimiento en este mundo.
En sus últimos segundos, el azul cielo apareció en sus ojos llorosos y aliviados, que miraron directo a Sigrid.
Una sonrisa tímida, una última sonrisa, y un “gracias” articulado antes de fallecer.
“Quizás si me hubieses comprado tú desde el primer momento, hubiese tenido una oportunidad.”
Fue el pensamiento de ese joven elemental.
Pero, lamentablemente, no pudo ocupar el lugar legítimo del verdadero villano.
Sigrid cayó de rodillas, sin poder sostenerse, Electra perdió a su compañero, el dolor era desgarrador.
Sigrid comenzó a ver solo oscuridad delante de sus ojos.
Se iba a incorporar para recitar la última parte del encantamiento.
Veía los ojos de Sigrid, medio inconscientes y confundidos, derrotados.
Drusilla pretendía controlar a Electra ahora con este poder, ser la nueva ama del feudo.
Sigrid la engañó, resistiendo con su fuerte voluntad, esperando a que bajara la guardia.
El agarre en su cabello cedió. Esa idiota incluso se entretuvo pasando la página.
Sintió el rugido de bestia de Silas, el sonido de las cadenas rompiéndose y explotando por los aires.
El suelo se estremeció como un terremoto.
Él venía a por ella, sentía la energía demoníaca aproximarse con la rapidez de un rayo hacia su cuerpo.
Antes de que Drusilla reaccionara, cuando estaba retirando el brazo del oscuro cabello, brilló en sus pupilas el haz de luz de una afilada espada.
Su grito agudo se escuchó en todo el bosque.
Su brazo cortado cayó en la hierba, tiñéndola de sangre que salpicó los ojos cínicos de Sigrid.
—¡Maldita, maldito parásito, m*****a Electra! —al ver esos orbes verdes, fríos y asesinos, mirándola como lo hacía Electra en el pasado, el pánico atenazó su alma.
El Libro del Risorgimento cayó también al suelo con un golpe sordo, mientras Drusilla se sostenía el brazo cercenado más arriba del codo.
—Un regalo de parte de tu hermanita —Sigrid le dijo con rabia y, frente a los ojos asombrados de todos, una niebla oscura la rodeó, tragándosela.
Una enorme mano la capturó y la llevó a la seguridad de su amo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Rey Lycan y su Oscura Tentación
Alguien puede ayudar con este problema de no poder desbloquear los capítulos!...
No puedo desbloquear Moras capitulea y tanto monedas!...