Sonia, sin atreverse a desafiar a la abuela, se tragó su rabia. Sentía que la comida se le atoraba en la garganta, pero no podía ni escupirla.
Solo le lanzó una mirada venenosa a Vania y articuló en silencio la palabra *maldita*.
Luego fingió que estaba muy ocupada atendiendo a Xavier.
Cristina, logrando su objetivo de sentarse al lado de Hugo, miraba a Vania de reojo con actitud triunfante.
Su mensaje era claro: su posición en la familia Yáñez era tan sólida que ni siquiera la abuela podía moverla.
Después de cenar en la casa principal, Hugo se excusó diciendo que tenía asuntos pendientes. Ignorando por completo a Vania y a Luna, tomó a Xavier en brazos y subió a su auto con Cristina.
Vania sabía de su clara preferencia por Cristina, pero haberlas traído a la casa principal solo para abandonarlas ahí era el colmo. ¿Esperaba que se regresaran caminando?
La casa de ellos estaba a diez minutos en auto. Si él le hubiera avisado que solo las llevaría de ida, ella habría coordinado un taxi o un chofer para el regreso.
¿De qué se trataba todo esto?
Aunque a Hugo no le importaba en lo más mínimo la situación de Vania, la abuela se dio cuenta de inmediato.
Intentó detener a su nieto, pero él ya había subido al auto con la otra familia.
Vania ardía de coraje. Sin embargo, antes de que el auto de Hugo arrancara, una imponente camioneta Rolls-Royce Cullinan se estacionó frente a la mansión.
El emblema frontal brillaba de forma espectacular. Del lado del conductor bajó Miguel.
Cristina, que estaba a punto de irse, se detuvo en seco.
Xavier empezó a patalear en los brazos de Hugo para que lo bajara.
Esa camioneta era increíble, mucho más imponente que el auto de papá Hugo.
Hugo fulminó a Miguel con la mirada, molesto.
—¿Este era tu supuesto asunto pendiente?
¿De dónde sacó esa Cullinan? ¿Acaso planeaba renunciar e irse a otra compañía?
Antes de que Miguel pudiera responder, la voz de la abuela resonó en la entrada.
—Fui yo quien le ordenó a Miguel sacar la camioneta del garaje. Es un regalo para Vania y para Luna.
Vania creyó haber escuchado mal.
¿La abuela le estaba regalando un auto?

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