Aquel día, Santiago se había arrodillado frente a Elena, abofeteándose a sí mismo sin piedad, jurando que había sido un momento de debilidad.
Y Elena la condenó sin escuchar una sola palabra en su defensa.
Vania tomó una toalla para limpiarse los restos de sangre del cuerpo, y arrojó la ropa manchada en el cesto de la ropa sucia.
Una vez que estuvo un poco más presentable, llamó a Natalia Funes.
—Maté a alguien.
Esa simple frase dejó a Natalia con el alma en un hilo.
—¿Mataste a Hugo?
Era la única persona que se le vino a la mente.
—No —respondió Vania, con la mirada sombría.
Hugo no valía la pena como para ensuciarse las manos.
Pero a Santiago Figueroa... A ese hombre quería despedazarlo con sus propias manos, aunque le costara la vida, día y noche.
—Fue a Santiago.
Natalia se quedó boquiabierta, y las lágrimas se acumularon en sus ojos.
—Vania, destruye todas las pruebas. Tranquila, no dejaré que pises la cárcel.
Ese asqueroso. Natalia sabía perfectamente por todo lo que Vania había pasado por culpa de ese cerdo. De haber estado en su lugar, ella también habría querido matarlo.
—¿Estás segura de que está muerto?
A Natalia le parecía injusto que Vania arruinara su vida por esa basura.
—Yo...
No estaba segura.
Tuvo que irse corriendo cuando vio que Elena se acercaba.
No sabía si ese miserable había sobrevivido o no.
—Perdió mucha sangre. No lo sé.
Vania seguía relatando todo con una calma escalofriante. Miraba al vacío, con un vacío inexplicable en los ojos.
—Elena y Cristina no me dejarán en paz. Nati, si la policía me lleva, ¿podrías cuidar de mi abuela y de Luna por mí?
Ellas eran su única preocupación en este mundo.
Natalia rompió a llorar.
—No digas tonterías. Ni siquiera sabes si está muerto. Además, ¿para qué crees que me tienes como amiga? Soy abogada. Si te meten a la cárcel, ¡qué vergüenza para mi carrera!
Mientras lloraba, Natalia le hizo una promesa firme.
—Antes de que yo llegue, no le digas ni una palabra a nadie, ¿entendido? Vania, te prometo que estarás bien.
La llamada terminó. Vania se quedó pensativa unos instantes antes de entrar al baño.
Había matado a alguien.
Y el que mata, lo paga con su vida.
Lo único que le dolía era que, si moría, su abuela y su hija se quedarían solas.
Pero no se arrepentía.
Santiago Figueroa merecía morir.
A sus dieciséis años, casi logra su cometido.
Esa experiencia le había dejado una cicatriz imborrable en el alma.
Incluso tiempo después, cuando estuvo con Julián Herrera, ninguno de los dos había logrado cruzar ese límite por culpa de sus traumas.
Vania se sumergió en la bañera, lavando el olor a sangre de su piel, y poco a poco cerró los ojos.
Media hora después, Marta tocó a su puerta.
—Ya hablé con mi abogada. No diré nada hasta que ella llegue.
Hugo seguía observando la escena con total frialdad.
Vania extendió las manos al frente, con un aire de orgullo y dignidad inquebrantables.
El capitán Castro titubeó un momento.
—Seño... Señorita Zapata, aún no hay pruebas concluyentes de que usted sea la agresora. Solo le pedimos que nos acompañe a la comisaría para ayudarnos con la investigación. No es necesario esposarla.
—¿Ah, no es necesario?
Vania miró a Hugo con sarcasmo.
—¿Está seguro, señor Yáñez? ¿No teme que su amada se moleste?
La serie de preguntas hizo que hasta los policías se sintieran incómodos.
Ese matrimonio sí que tenía historia, y por lo visto, una muy oscura.
Cuando Vania pasó junto a él, Hugo habló con una voz desprovista de toda calidez.
—¿Crees que yo llamé a la policía?
Vania siguió caminando junto al capitán Castro con indiferencia.
—Tú o Cristina, ¿cuál es la diferencia?
Hugo dejó caer los brazos a los lados, apretando los puños.
Se quedó viendo cómo Vania subía a la patrulla.
Mientras tanto, Yago estaba en la mansión ancestral de los Leal cuidando a Luna.
Al abuelo Leal le encantaba jugar con la niña.
A los señores Leal también les había robado el corazón esa pequeña.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama
Debería dejar algo para uno ver mas...
Buenas tardes soy de Venezuela me encanta INALCANZABLE MI ESPOSA YA NO ME AMA, LÁSTIMA QUE DAN MUY POCO CAPITULO DESBLOQUEADO NO DAN PARA UNO GANAR PUNTO O BONO, YA QUE AQUI NO SE PUEDE ACCEDER PARA VER O PAGAR LOS CAPITULO...
Muy buena novela por favor más capitulos desbloqueados.gracias...
Los capítulos no salen completos aunque uno desbloquee, estoy pagando por desbloquear pero hay partes q faltan...