Cristina creyó haber leído mal. ¡Hugo había ido a Corporativo Yáñez!
Durante los últimos cinco años, él visitaba la sede de Corporativo Yáñez esporádicamente, pero nunca se quedaba demasiado tiempo. Además, solía llevar a Cristina con él, y allí todos la trataban como a la esposa del jefe.
Cristina se quedó tan pasmada que tardó en responder.
Del otro lado de la línea, se escuchaban voces de varias personas acercándose. Probablemente Hugo estaba ocupado.
—Tengo algunos asuntos que atender aquí.
Sin darle mayor explicación, Hugo colgó el teléfono.
En la oficina de Hugo se encontraban el Director Dante Yépez, el Ministro Ximénez, el secretario Valerio Sosa y el Comisionado Zúñiga. Todos mantenían una actitud de profundo respeto.
Hugo ordenó a su secretaria que sirviera un excelente juego de té. Cinco minutos después, hizo su entrada Yago Leal.
Las miradas de Hugo y Yago se cruzaron por un breve instante antes de apartarse.
Hugo no ocultaba su desagrado hacia Yago, y la expresión de Yago tampoco era amigable.
Afortunadamente, como los demás habían entrado antes, estaban ocupados intercambiando saludos formales y nadie prestó demasiada atención a la tensa interacción entre ellos.
—Escuché que estuvo de viaje en el extranjero estos últimos dos meses, señor Yago. ¿Regresó tan pronto? —preguntó Dante Yépez.
Dante, siempre atento a los movimientos de Vania, sabía que ella y Yago eran oficialmente hijos de crianza de la misma familia, y sus interacciones eran completamente normales, sin indicios de algún romance oculto.
Se había enterado de que ambos viajaron acompañados de la hija de Vania y varios empleados de la casa.
Lo más probable era que se tratara de un viaje familiar para despejar la mente, y los empleados estaban ahí para cuidar de la niña.
Dante había descartado la idea de que Yago y Vania fueran pareja. Si realmente tuvieran una relación amorosa, no armarían tanto revuelo ni viajarían con tanta gente a la vista de todos.
No tenía sentido buscarse problemas ni generar chismes de forma tan evidente.
Yago se limitó a responder con un cortante «Sí», sin dar más detalles. En el fondo, Dante solo intentaba sacarle información sobre Vania.
Hugo también observaba a Yago con atención. Pero el hombre era una tumba, no había soltado ni una sola pista.
El Comisionado Zúñiga aún ignoraba que la Vania que buscaba era ahora legalmente parte de la familia de Yago.
Como Yago no ofreció más detalles sobre su viaje, Dante y los demás dejaron de insistir.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama
Debería dejar algo para uno ver mas...
Buenas tardes soy de Venezuela me encanta INALCANZABLE MI ESPOSA YA NO ME AMA, LÁSTIMA QUE DAN MUY POCO CAPITULO DESBLOQUEADO NO DAN PARA UNO GANAR PUNTO O BONO, YA QUE AQUI NO SE PUEDE ACCEDER PARA VER O PAGAR LOS CAPITULO...
Muy buena novela por favor más capitulos desbloqueados.gracias...
Los capítulos no salen completos aunque uno desbloquee, estoy pagando por desbloquear pero hay partes q faltan...