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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 1068

El público en la sala lo imitó con solemnidad.

Un minuto después, la conferencia de prensa llegó a su fin.

El personal escoltó a los periodistas y donantes hacia la salida.

En cuanto los extraños se fueron, una sombra apareció silenciosamente detrás del anciano.

—Don Clemente, todavía no hay noticias de los hombres que enviamos a asesinar a la hermana de Patricio Solís, ni tampoco sabemos del paradero de Rizos, que siempre ha sido el mejor escapando. Me temo que probablemente estén muertos.

El anciano mantuvo su postura de rezo. Una vez que terminó la última frase de su oración, se puso de pie lentamente. Miró fijamente la gran figura de Cristo en la cruz y respondió:

—Si no vemos sus cadáveres, no podemos dar por hecho que hayan sido eliminados.

—Entendido. Mantendré a nuestros hombres alerta.

—¿Qué has averiguado sobre el asunto de la isla de la Secta del Hado? ¿Ya sabemos quién forzó al arrogante de Patricio a cortarse su propio brazo para salvarse?

—Aún no. Pero descubrimos que la tribu local fue trasladada a una pequeña isla desconocida. Todavía no tenemos información sobre quién es el dueño del lugar.

Clemente abrió lentamente los ojos. Lejos de verse nublados por la edad, brillaban con la nitidez de una espada antigua curtida en batallas.

Esa mirada sirvió como una orden muda que paralizó a la sombra al instante.

—Sin embargo, Don Clemente, no estamos con las manos vacías. Nuestros hombres descubrieron por casualidad que Layna, la hermana del jefe de la tribu, ha estado muy en contacto con un hombre llamado Bastián, perteneciente a la Alianza Ígnea. Eso significa que, como mínimo, la Alianza Ígnea está involucrada en esto.

—¿La Alianza Ígnea? —Al escuchar ese nombre, los ojos de Clemente se cubrieron de hielo, desprendiendo una intensa intención asesina—. ¿La muerte de Claudio tuvo que ver con ellos también?

La sombra quiso recordarle que cuando investigaron la muerte de Claudio, todas las pistas terminaron en callejones sin salida. Era un hecho que había muerto en la subasta que se suponía unificaría a la Región de los Tres Oros, un desastre que además les costó la pérdida de dos preciadas plantas de Hierba Ígnea de Sangre.

Sin embargo, el asesino había borrado su rastro a la perfección. Todo el lugar de la subasta quedó en ruinas, y ninguno de los subordinados de confianza de Claudio sobrevivió. En cuanto a los pandilleros de menor rango, se dispersaron despavoridos tras su muerte.

Capítulo 1068 1

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