Entrar Via

LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 1172

—Sin embargo —continuó el médico—, la mitad de la pastilla que ingirió la paciente contiene quince tipos de toxinas diferentes. Una vez consumida, no solo provoca vómitos de sangre, sino que causa daños severos en los órganos internos.

Apenas el médico terminó de hablar, Dora perdió los estribos.

—¡Eso es imposible! ¡Hace un momento tenían unas caras larguísimas, era obvio que había algo mal! ¿Por qué se retractan ahora? ¡Están mintiendo con descaro!

El médico, visiblemente ofendido por el tono de la mujer, replicó con firmeza:

—Nuestras expresiones de asombro se debían a los impresionantes ingredientes curativos de la pastilla original. Muchos de sus componentes son rarezas invaluables en el mercado actual; es un tónico de altísima calidad, casi un milagro médico.

—¡No puede ser! —exclamó Wilfredo, negándose a creerlo—. Cuando ella me entregó esa pastilla, ¡me aseguró que era veneno! ¿Cómo va a resultar que es un remedio milagroso?

Roxana dejó escapar una risa suave y cristalina.

—Eso fue porque ustedes dos no dejaban de acosarme pidiendo veneno. Me tenían tan harta que les di esa pastilla para que me dejaran en paz.

Dora no perdió un segundo y contraatacó:

—¡Por fin admites que tú nos diste la pastilla!

—Jamás lo he negado. Simplemente les pedí que mostraran pruebas.

Dora, ciega por la rabia, no se dio cuenta de que acababa de caer redondita en la trampa de Roxana.

—¡Seguro me diste una pastilla que era mitad veneno y mitad cura, y tuve la suerte de...!

Se calló de golpe, pálida como un fantasma. Al decir eso, acababa de confesar públicamente que ella había administrado la dosis.

—¡Dora! —rugió Nader, quien hasta ese momento había mantenido la compostura. Golpeó los reposabrazos de su silla de ruedas con tal fuerza que el sonido resonó en todo el salón—. ¡Te atreviste a lastimar a mi hija! ¡Juro por Dios que no te la vas a acabar!

Ese vaso de agua estaba destinado para él. Fue pura casualidad que Annette, muerta de sed, se lo bebiera de un trago. ¡De no haber sido por eso, el que estaría retorciéndose en el suelo ahora mismo sería él!

Ciego de ira, Nader señaló a su hermano menor, quien permanecía mudo por el terror.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: LA DESECHADA MANDA