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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 358

Adrián comprendía a la perfección el valor incalculable del Hongo de Vida Eterna y no pensaba dejar nada al azar.

—Pierda cuidado, Jefa. Ya he ordenado que refuercen todo el perímetro.

Durante el trayecto de regreso a la universidad, Roxana decidió cerrar los ojos para descansar.

Apenas los cerró, el celular empezó a vibrar.

Era una llamada de Ricardo Maldonado.

Rechazó la llamada al instante.

Sin embargo, pocos segundos después, entró la llamada de un número desconocido.

Roxana puso el teléfono en silencio y lo arrojó a un lado del asiento.

***

En el hospital de la familia Sandoval.

Ricardo ya estaba al tanto del incidente de la noche anterior.

Pero como Alcira había ocultado convenientemente la parte en la que planeaba drogar a Roxana y el abuso del que fue víctima, y solo le contó una versión acomodada a su favor, Ricardo sintió que su hija había sufrido una injusticia atroz.

Estaba a punto de exigirle explicaciones a Roxana, pero se topó con la sorpresa de que la chica, con total descaro, ignoraba sus llamadas.

Lleno de ira, arrojó el teléfono sobre la cama del hospital y caminó en círculos por la habitación, con las manos en la cintura.

—¡Esto es el colmo! ¡Esa malagradecida comió de mi mesa y vivió bajo mi techo durante dieciocho años! Y ahora nos desprecia como si no fuéramos nada. ¡Incluso se alió con Carlos Valente para humillarte! ¡Es una insolencia imperdonable!

Alcira, apoyada en el respaldo de la cama y con un rostro tan pálido como el papel, susurró débilmente:

—Papá... aunque es verdad que yo me equivoqué con ella en el pasado, esta vez cruzó el límite. Si esto se hace público, ¿qué pensará Cristián de mí? ¿Y si decide abandonarme?

Actualmente, la familia Mota era el único salvavidas al que los Maldonado podían aferrarse, por lo que Ricardo jamás permitiría que este escándalo arruinara el compromiso matrimonial.

—Tranquila. Fue una decisión inteligente de tu parte no llamar a la policía ayer, de lo contrario todo el mundo ya estaría hablando. Ya que fue Carlos Valente quien se sobrepasó contigo, nosotros somos los que tenemos el control de la situación. Ya llamé a Cristián y viene en camino. En cuanto a Carlos, hablaré personalmente con él. ¡No dejaré que nadie pisotee a mi hija gratis!

Era de su propia compañía.

Temiendo que fuera una emergencia, contestó de inmediato.

—¡Señor Maldonado, estamos en crisis! Los distribuidores que habíamos logrado calmar quieren rescindir sus contratos nuevamente. Y peor aún, varias fábricas y empresas asociadas acaban de llamarnos exigiendo la cancelación inmediata de nuestros acuerdos, ¡además nos exigen cinco veces el valor de la penalización!

Ricardo sintió que la cabeza le daba vueltas.

—¿Pero no lo habíamos solucionado? ¿Cómo pasó esto de repente?

—¿Acaso no ha visto las noticias de hoy? El Grupo Sandoval hizo oficial la demanda contra su esposa y emitieron un comunicado donde declaran tener todas las pruebas. ¡E incluso anexaron los casos en los que los Maldonado lucraron utilizando el nombre de los Sandoval! ¡Las notificaciones del juzgado ya están en nuestra oficina!

Cada palabra cayó como un bombardeo en los oídos de Ricardo.

Los Sandoval habían mantenido el asunto enterrado por un tiempo. ¿Por qué sacarlo a la luz justo en este momento?

¿Qué iba a pasar ahora con su familia?

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