Al escuchar que Dulce seguía en peligro, Darío no se atrevió a bajar la guardia.
—Entonces mantente cerca de mí y ten mucho cuidado. Si la situación se pone fea, busca un escondite y sálvate tú, no te preocupes por mí.
—Sé cuidarme sola —le respondió Roxana con un tono tranquilo—. Mejor ten cuidado tú.
Después de haber soportado su fría distancia durante tanto tiempo, escuchar esa pequeña muestra de preocupación hizo que el corazón de Darío se llenara de un calor abrumador.
—De acuerdo.
Aunque aceptó sus palabras, instintivamente se colocó frente a ella para protegerla con su cuerpo.
¡PUM!
De pronto, el sonido de un objeto pesado cayendo al suelo resonó más adelante.
Roxana aguzó el oído por un segundo y salió disparada como una flecha.
Darío se quedó boquiabierto ante su velocidad, pero, suponiendo que Dulce ya estaba en las garras del enemigo, agarró un palo de golf que encontró cerca y corrió detrás de ella a toda prisa.
Al llegar al pasillo, ambos se detuvieron en seco.
A la izquierda, el ambiente estaba cubierto de un humo espeso que impedía ver el interior, pero los ruidos sordos de la lucha dejaban claro que alguien estaba peleando por su vida.
A la derecha, iluminados por la luz del sol, casi todos los empleados del centro, incluido Adrián, yacían desmayados en el piso. Para empeorar las cosas, en la puerta de la sala en la que estaban encerrados parpadeaba un temporizador con menos de dos minutos en la cuenta regresiva.
Era una trampa evidente, un obstáculo puesto a propósito por el enemigo.
Detrás de esa puerta aparentemente inofensiva podría aguardarles una muerte segura.
Si ignoraban el temporizador, todo el equipo perdería la vida.
Pero si intentaban salvarlos, ¡Dulce no tendría escapatoria y moriría en ese instante!
—¡Maldición! ¡Qué clase de psicópata enfermo haría algo así! —maldijo Darío. Aunque solía tener un buen nivel de autocontrol, enfrentarse a una decisión tan macabra lo hizo perder los estribos.
Al presenciar esa retorcida encrucijada, el hermoso rostro de Roxana se cubrió de una gélida sombra.

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