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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 592

Desde el concurso de Maison Milán, la actitud de muchos a su alrededor había cambiado. La gente se sentía atraída por Roxana y ya casi nadie hablaba con Yara. Y si lo hacían, era solo para preguntarle por Roxana. ¡Qué fastidio!

Roxana, sin quitarle los ojos de encima para observar su reacción, habló con tono neutro:

—Papá, mamá, hay cosas que son simples malentendidos. Si yo las cuento, podrían generar más confusiones. Es mejor que Yara lo explique ella misma. A mí también me gustaría saber por qué se equivoca tan fácilmente conmigo.

Rafael intervino apresurado:

—Yara, ¿qué está pasando? ¿Por qué siempre malinterpretas a Roxana? ¿Acaso alguien te está metiendo ideas en la cabeza?

No era raro que pensara así. En la poderosa familia Soler sobraba gente intrigante. Especialmente desde el regreso de Roxana, muchos temían perder sus privilegios y seguramente buscarían crear conflictos.

Yara había preparado una defensa en su mente, pero Roxana no siguió el guion habitual.

—Yo... yo...

—¡Papá, mamá, Roxana, Yara! ¡Qué bueno que están todos aquí!

La voz de Darío resonó desde la entrada, rebosante de una alegría inconfundible.

La atención de Rafael y Marina se desvió de inmediato. Al mirar hacia la puerta, vieron a Darío empujando una silla de ruedas en la que iba sentada una joven.

Parecía haber sufrido un accidente: tenía un brazo inmovilizado con yeso y evidentes vendajes en una pierna.

Todos se quedaron atónitos.

Y la más sorprendida de todas era Dulce.

Tras ver las noticias, se había quedado tan preocupada por la seguridad de Roxana que logró convencer a Darío para que la llevara a verla. Pero creía que solo irían a ver a su jefa, no que irrumpirían en una reunión familiar.

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