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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 593

Al pensar en esa posibilidad, el rostro de Marina palideció.

Con cierta vacilación, se acercó a Dulce y le preguntó con una voz sumamente suave:

—Querida Dulce, dime la verdad, ¿de verdad estás enamorada de mi hijo? Si no es así, no me ocultes nada. Mientras yo esté aquí, te aseguro que Darío no te pondrá un dedo encima.

Rafael la secundó:

—Así es. Este muchacho a veces tiene un carácter del demonio. Si se propasó contigo, no lo cubras. Nosotros nos encargaremos de darle una lección.

—... —Darío se llevó una mano a la frente, resignado. Su reputación podía ser cuestionable, ¡pero no era un monstruo que torturaba a chicas inocentes! ¡Mucho menos a la mujer que adoraba!

Dulce no podía dar crédito a lo que veía. Aquella pareja, conocida por ser los magnates más ricos de Veridia, no tenía ni una gota de arrogancia. Hablaban con la misma calidez y preocupación que unos padres comunes.

Su nerviosismo se desvaneció de golpe.

—Don Rafael, Doña Marina... Darío no me hizo nada malo. Mis heridas no son su culpa; de hecho, fue él quien me protegió y por eso estoy viva. Él... es un hombre maravilloso.

Al pronunciar esa última frase, sus mejillas se tiñeron de un rojo intenso.

Darío, al escuchar a su amada elogiándolo frente a sus padres, sintió que su rostro, habitualmente rebelde y duro, se derretía en una expresión de infinita ternura.

—¿Lo ven, papá, mamá? Dulce dice que soy maravilloso. Y si no le creen a ella, pregúntenle a mi hermana. Ella también sabe la verdad.

Aunque las palabras y la actitud de la joven les transmitían sinceridad, Marina y Rafael no pudieron evitar mirar a Roxana en busca de confirmación.

Roxana no esperaba que le pasaran la pelota. Esbozó una ligera sonrisa.

—Sé un par de cosas, pero tampoco demasiado.

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