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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 601

Yara Soler claramente no esperaba que Marina le hiciera esa pregunta; el pánico se apoderó de ella por un instante.

—Mamá, en ese momento Valeriano y Roxana estaban muy cerca de mí. Mi instinto fue pedirles ayuda —se defendió, con la voz temblorosa—. No pensé en nada más. Pero al escuchar cómo me lo preguntas... ¿acaso crees que lo hice con malas intenciones?

El rostro de la chica se contrajo en un gesto de puro dolor.

—Mamá, sé que antes mi actitud no era la mejor y cometí errores que los decepcionaron a ti y a papá. Pero ya reconocí mi culpa y le he pedido perdón a Roxana infinidad de veces, y ella me perdonó. No pueden dudar de mí para siempre solo por mis errores del pasado.

Sus ojos se llenaron de lágrimas, brillando con una tristeza que habría roto el corazón de cualquiera.

Rafael Soler, sintiendo debilidad por la hija que había criado durante más de una década, intervino de inmediato.

—Marina, creo que Yara tiene razón. Seguramente se asustó tanto que actuó sin pensar.

Marina la observó detenidamente. La angustia de Yara no parecía fingida. «¿Será que estoy exagerando?», se preguntó. La joven había sido criada entre algodones; en el pasado, si la acusaban injustamente, habría armado un escándalo monumental. Sin embargo, ahora solo se defendía con timidez. Marina sintió una punzada de culpa.

—Yara, no quise decir eso —suspiró la mujer—. Solo me preocupaba que si Valeriano no se hubiera apartado a tiempo, sus heridas habrían empeorado justo cuando por fin está mejorando. ¿Cómo le habríamos dado la cara a Verónica y a su familia si eso pasaba?

Al ver que ya no la culpaban, Yara respiró aliviada.

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