Entrar Via

LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 905

Por otro lado.

Valeriano terminó de organizar a la tribu lo más rápido posible y se apresuró hacia la base principal de la Secta del Hado.

Daniel y Leandro lo seguían de cerca.

Junto a ellos iban Layna y los cinco guerreros más fuertes de la tribu.

Pero, al llegar, descubrieron que el lugar estaba desierto.

Todo el campamento era tan silencioso como un pueblo fantasma.

Valeriano sintió una punzada aguda en el corazón, como si se lo arrancaran a pedazos.

—¡Roxana!

—¡Jefa!

—¡Señorita Roxana!

Daniel y Leandro gritaban su nombre.

Hasta Layna intentaba buscarla.

Valeriano llamó a Roxana de inmediato. Ella no llevaba su teléfono satelital, y la señal en esa isla era pésima. Tuvo que intentar siete u ocho veces hasta que finalmente entró la llamada.

El sonido del timbre prolongado le destrozaba los nervios.

Era plena madrugada. El susurro del viento entre los árboles sonaba increíblemente siniestro.

Como si proviniera del mismísimo infierno.

El contraste con el silencio del campamento llenaba la noche de oscuros presagios.

Daniel y Leandro iban al frente, explorando con cuidado el perímetro.

Layna y los hombres de la tribu cubrían la retaguardia, tensos ante la posibilidad de que alguien saltara de las sombras en cualquier momento.

Pero tras revisar casi todo el recinto, no apareció ni un alma.

Había manchas de sangre por todas partes y el suelo estaba cubierto de polvo.

Si no fuera porque sabían que acababa de ocurrir una batalla campal, cualquiera pensaría que era un terreno abandonado desde hace años.

—¿No huelen algo raro?

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: LA DESECHADA MANDA