El clima actual no era tan caluroso, por lo que las probabilidades de que una ventana se agrietara debido a un cambio brusco de temperatura eran casi nulas.
Por lo tanto, la ruptura probablemente fue causada por un impacto externo.
Pero Francisca Solís ya había viajado a Estados Unidos antes y nunca la habían atacado.
Esta vez, sin embargo, la tenían en la mira.
¿Acaso todo esto era por Patricio Solís?
No obstante, todo seguía siendo una suposición.
—Definitivamente tenemos que confirmar esto. ¿Crees que puedas conseguir el video original? Con eso podría reconstruir los hechos.
—Ya envié a mi gente a buscarlo, seguro tendré respuestas más tarde. ¿Estás muy cansada? ¿Quieres que pase a buscarte?
Roxana miró a sus padres, que seguían conversando, y declinó la oferta con dulzura.
—Ya es tarde y seguro estarás muy ocupado estos días. No te preocupes por recogerme, me iré con mis papás en un rato.
—De acuerdo. Avísame en cuanto llegues a casa.
Al colgar, Roxana llamó a Julián para preguntarle sobre la situación en la Región de los Tres Oros.
—Jefa, al día siguiente de que nos fuimos, un grupo de personas desembarcó en la isla. Sin embargo, solo se quedaron medio día y luego se marcharon en helicóptero. No tenemos idea de qué estaban buscando.
—¿Lograron identificar quiénes eran?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: LA DESECHADA MANDA