~MINA~
El aceite comenzó a chisporrotear apenas puse los trozos de pollo en la sartén, y tuve que hacerme un poco hacia atrás para evitar que una gota me saltara en el brazo. Ya podía moverme mejor con las muletas que la doctora Robles me había llevado unos días atrás, aunque todavía me resultaba incómodo depender de ellas para ir de un lado a otro y había aprendido a acomodarlas cerca de la encimera para poder sostenerme con una mano mientras cocinaba con la otra.
No era precisamente la manera más práctica de preparar la cena, pero después de tantos días encerrada entre la cama y el sofá me negaba a seguir comiendo únicamente cosas que pudiera calentar en el microondas. Necesitaba hacer algo normal, aunque fuera preparar unas quesadillas y quejarme porque el maldito aceite quería quemarme viva.
La televisión estaba encendida en la sala, suficientemente alta para que pudiera escuchar la novela desde la cocina, y de vez en cuando giraba la cabeza para intentar seguir lo que estaba pasando mientras revolvía la comida.
Aquella tarde la protagonista acababa de descubrir que su prometido se había acostado con su media hermana y yo ya había decidido que ambos desgraciados merecían terminar debajo de un camión cuando escuché un ruido diferente, uno que no provenía del televisor ni de la cocina.
Me quedé quieta cuando el sonido volvió a escucharse.
Venía de la puerta principal.
La cuchara de madera dejó de moverse dentro de mi mano.
Durante unos segundos intenté convencerme de que quizá había escuchado mal. Que podía ser cualquiera de esos ruidos normales de un edificio que todavía no había aprendido a reconocer.
Entonces escuché claramente el movimiento de la cerradura y sentí que el estómago se me hundía.
Alguien estaba intentando abrir la puerta.
Apagué la hornilla sin apartar los ojos de la entrada y el miedo me recorrió tan rápido que durante un instante hasta olvidé el dolor del pie.
La doctora Robles ya había estado allí ese día y no tenía por qué regresar. Artem tampoco había dicho que ese día volvía a México. La última vez que hablamos no me dio ninguna fecha exacta.
Entonces, ¿quién chingados estaba intentando entrar?
«Ezequiel.»
Sunombre apareció en mi cabeza antes que cualquier otra posibilidad.
La respiración se me aceleró.
Tal vez me había encontrado. Tal vez alguien le había informado mi paradero. Tal vez habían seguido a Mariana. Tal vez el cabrón llevaba días sabiendo exactamente dónde estaba y simplemente había esperado el momento adecuado para venir por mí.
El pomo comenzó a girar.
—No, no, no...
Miré alrededor buscando algo con qué defenderme.
Había un cuchillo sobre la isla, pero estaba demasiado lejos de donde me encontraba y necesitaba moverme con las muletas para alcanzarlo. No tenía tiempo.
Mis ojos cayeron sobre una sartén de hierro que había dejado junto a la estufa después de utilizarla para calentar unas tortillas.
Perfecto.
La agarré por el mango.
Pesaba bastante y tuve que sostenerla con ambas manos durante un segundo para asegurarme de que podía levantarla sin perder el equilibrio. No era un cuchillo, pero si conseguía darle a alguien en la cabeza con suficiente fuerza, al menos tendría una oportunidad de correr.
Bueno.
Correr era una palabra demasiado generosa para lo que yo podía hacer en ese momento.
Pero podía golpear primero y averiguar el resto después.
Apoyé una de las muletas bajo el brazo izquierdo, sujeté la sartén con la mano derecha y avancé como pude hacia un punto desde donde no pudieran verme inmediatamente al entrar.
Me escondí detrás de una pared que separaba parcialmente la cocina de la entrada, intentando controlar la respiración mientras el corazón me golpeaba tan fuerte contra el pecho que estaba segura de que cualquiera que entrara podría escucharlo.
La puerta se abrió y tragué saliva.


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: LA GORDITA QUE DOMÓ A UN MAFIOSO
A mi tampoco me deja y tengo saldo...
Que pasa q no se puede desbloquear las páginas contando con monedas ???? Sean serios y no sinvergüenzas Si alguien quiere seguir leyendo este libro vean estos mensajes y no caigan en esta estafa porque no se puede leer aunque se allá pagado...
No puedo desbloquear los capítulos y tengo saldo, ayudenme !!!...
No puedo desbloquear los capítulos y si cuento con saldo, ayuda!!!...