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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 592

Isabella sacudió la cabeza. Mantenerse lúcida para decirle todo eso ya era su límite. Pero después de tanto hablar, parecía que había sido en vano, lo cual la enojó. Empujó una botella hacia Facundo para beber directamente del envase.

En ese momento llegó Esther. Al ver a Facundo e Isabella bebiendo, le preguntó a Ignacio qué pasaba.

Ignacio le explicó brevemente, y Esther corrió al lado de Facundo.

—Facundo, ya no tomes con ella, ¡te hace daño! En cuanto a Floriana, mientras se aleje de nuestras vidas y deje el espectáculo, ¡no le haremos nada!

—¿El mundo del espectáculo es propiedad de tu familia o qué? ¿Por qué tiene que irse solo porque tú lo dices? —le gritó Isabella a Esther.

Esther fulminó a Isabella con la mirada.

—Solo te aprovechas de que fuiste esposa del señor Crespo. Si no, ¿crees que podrías estar aquí parada, bebiendo con Facundo y poniendo condiciones? ¿Tú crees que estás a su nivel?

—Más te vale cerrar la boca. De por sí ya estoy borracha, si te doy unas cachetadas, ¡será culpa de tu boca apestosa!

—¡Tú!

Isabella le mostró el puño a Esther, luego agarró otra botella y empezó a beber primero.

Facundo, por supuesto, no iba a mostrar debilidad y también comenzó a beber a grandes tragos.

Isabella notó algo raro desde el primer sorbo: no sabía a alcohol, era pura agua. Se quedó pasmada un instante y miró a Daniela, que estaba a un lado.

Daniela desviaba la mirada, claramente nerviosa.

Ante tal acto de bondad, Isabella aceptó encantada. Eso sí, tenía que fingir bien. A mitad de la botella hizo como que se iba a caer, luego como que iba a vomitar, pero apretó los dientes y siguió bebiendo, «forzándose».

Fingía tan bien que Ignacio y Thiago no pudieron evitar aplaudirle.

—¡Isabella es increíble!

—¡Esa mujer sí que tiene agallas!

Para no ser descubierta, Isabella se bebió la botella hasta la última gota y luego la azotó contra el suelo con fuerza, destruyendo la evidencia.

Daniela le levantó el pulgar discretamente.

—¡Qué capacidad, señora!

Isabella tosió un poco.

—Pan comido, ¡puedo con otras dos!

No era más que agua, solo se sentía un poco llena.

Capítulo 592 1

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