Entrar Via

La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 853

Víctor bajó la cabeza y le dio un mordisco con fuerza a Floriana, quien, dolida, le soltó un golpe.

Sin embargo, Víctor se mostró ofendido:

—Lo que dijiste me molestó un poco.

Floriana suspiró y le rodeó el cuello con los brazos.

—Solo disfrutamos del placer del momento, sin hablar de amor ni sentimientos, ¿te parece? Todavía no puedo amarte sin reservas, y estoy segura de que tú tampoco. Si nos ponemos serios con los sentimientos, sería como ponernos un grillete a los dos. Ese grillete haría que esta relación perdiera su frescura de inmediato; eso no es lo que tú quieres, ni lo que yo quiero.

Víctor resopló levemente.

—¿Y a eso le llamas ser esposos?

—Claro que sí. —Floriana besó la comisura de sus labios—. No tener demasiadas expectativas del otro, no secuestrar la felicidad propia dependiendo del otro; esa es la relación de pareja más racional.

Víctor le devolvió el beso, mientras le desabrochaba la ropa con impaciencia.

—¿Qué sientes por mí?

Floriana acarició los abdominales de Víctor y curvó los labios en una sonrisa.

—Si tuviera que elegir un hombre para irme a la cama, a pesar de que hay tantos en el mundo, ahora mismo solo te elegiría a ti.

Víctor soltó una risita.

—Parece que todavía tengo mi encanto.

Floriana le mordió suavemente la nuez de Adán.

—¿Qué tanto esperas?

Víctor gruñó por lo bajo.

—¡Ya valiste!

Disfrutaron un buen rato y, más tarde, Víctor fue a prepararle algo de comer a Carlota. Floriana tenía la intención de ir al set de grabación, pero en cuanto Víctor terminó de cocinar, volvió con urgencia y la lanzó de nuevo a la cama.

Esta vez fue con todo; ante las súplicas de ella, él no cedió ni un milímetro.

Hasta que llegó la noche, Floriana quedó tan agotada que no tenía fuerzas ni para hablar. Solo entonces Víctor se sintió satisfecho.

Al verlo acostado a su lado con esa expresión de plenitud, Floriana resopló.

—¿Ya mataste el antojo?

Víctor atrajo a Floriana hacia sus brazos y sus manos empezaron a hacer de las suyas otra vez.

—No, espera, me equivoqué, ¡pido paz!

Víctor se rio.

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido