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La Traición en Vísperas de la Boda romance Capítulo 1305

Federico solo dio un paso a un lado y levantó la mano en un gesto para cederles el paso.

Al ver su reacción, el señor Serrano y Regina se quedaron pasmados.

El señor Serrano frunció el ceño y dio un paso al frente. Justo cuando iba a agarrar del brazo a Regina, el profesor Vicuña intervino.

—Señor Serrano.

—Tengo un alumno que quiere platicar con usted.

Mientras hablaba, el profesor le entregó su celular.

El señor Serrano lo tomó con evidente confusión. No supo qué le dijeron del otro lado de la línea, pero su rostro palideció de golpe.

Poco después, le devolvió el celular al profesor y se marchó del hospital junto con la señora Serrano y Liliana.

—Papá, ¿no habíamos quedado en llevarnos hoy a Regina? —preguntó Liliana.

Su padre le lanzó una mirada fulminante.

Liliana apretó los labios, sin atreverse a decir una sola palabra más, y se metió al coche.

Tras la partida de los Serrano, Regina se quedó a un lado, todavía en estado de shock.

Se mordió el labio con fuerza y levantó la vista hacia Federico, con las lágrimas escurriéndole por las mejillas.

—Federico...

—Hace un momento, en realidad no querías que me llevaran, ¿verdad? Solo estás resentida conmigo porque antes no me mantuve firme a tu lado, ¿cierto?

Federico la observó con total indiferencia y respondió con voz profunda:

—Estás imaginando cosas.

Al escuchar eso, Regina se mordió el labio con aún más fuerza.

Al ver la escena, el profesor Vicuña dejó escapar un ligero suspiro y comentó:

—Regina, métete al hospital y descansa. Por un buen rato, la familia Serrano no vendrá a causarte problemas.

Ella no se movió en lo absoluto; su mirada seguía clavada en Federico.

Él ni siquiera la miraba. En su lugar, se dirigió al profesor Vicuña:

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