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Mi cruel esposo: Cayendo en su trampa romance Capítulo 157

••Narra Derek••

Ninguna de las dos dijo nada mientras estábamos en el auto. Era como si un ratón les hubiera comido la lengua.

Kira estaba en la parte de atrás del coche, mirando a través de la ventana. La evidencia de la violencia que sufrió con su marido estaba marcada en su rostro.

Siempre hubo rumores sobre lo agresivo que era Black con las mujeres, por eso no entiendo la razón que hubo para que la familia de Kira haya aprobado ese matrimonio. ¿Habrá un bebé en camino? ¿Ella se enamoró de él y descubrió que era una bestia después de estar casados? Eso es algo muy común en las relaciones.

La familia de Kira es más poderosa que la de él, pudieron casar a su hija con un hombre de una posición más alta, pero lo escogieron a él, ¿por qué?

En su momento me hice esa pregunta, pero nada que me hiciera investigar a fondo, ya que nuestras compañías no son competencia directa, así que perdí el interés en el tema muy fácilmente.

De reojo, vi como Erika colocaba sus manos en el regazo.

―Te dije que las mantuvieras arriba para que no sigas sangrando ―Mantuve una mano en el volante mientras usaba la otra para subir nuevamente sus manos.

Se dejó manejar con facilidad, sin decir una palabra.

Noté que la corbata ya estaba muy empapada y la sangre le comenzaba a correr por el antebrazo.

Oprimí con más fuerza el acelerador.

―¿Te sientes mareada?

―No ―Se limitó a decir.

Erika aún tenía problemas con su hemoglobina. No ha tenido chance para curarse como es debido. Una vez que el doctor la diagnosticó, al poco tiempo necesitó una cirugía de emergencia para tratar su brazo. Era un riesgo hacerse la cirugía cuando sus defensas estaban muy bajas, pero era necesario. Y ahora estaba acá, sangrando porque se le ocurrió la grandiosa idea de ir sola a visitar a un lunático maltratador.

Sentí una mirada pesada en la nuca. Vi por el espejo retrovisor y me encontré a Kira viéndome como si fuera un extraterrestre. Aunque había algo más en su mirada: rabia.

Decidí ignorarla y continuar manejando.

Una vez que llegamos al hospital más cerca, me encargué de conseguir a dos doctores. Yo estaba en la habitación donde atendían a Erika, y a Kira la dejé en la otra habitación, también siendo atendida.

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