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Mi cruel esposo: Cayendo en su trampa romance Capítulo 156

Miré a los lados en busca de ayuda, pero Kira parecía estar más confundida que Derek, y no solo por las heridas en las manos de las que no se percató, sino también porque se notaba que no comprendía el rollo que estaba pasando entre El Monstruo Bancario y yo.

Lentamente, Derek acercó sus muñecas al rostro, justo donde mis manos habían tocado. El líquido rojizo brillada gracias a la luz del sol.

Cerré los ojos con fuerza, como si con eso pudiera evitar mi cruel destino.

―Erika, ¿estás sangrando? ―siseo como lo haría una serpiente cerca de su presa.

―¿Me creerías si te digo que es sangre de la menstruación? ―Abrí un solo ojo, como si con eso solo pudiera ver la mitad de su enfado.

Con fuerza, tomó mis brazos, obligándome a mostrar mis manos. Su agarre viajó a mis muñecas para poder ver mejor las heridas.

Por suerte, no me dolía.

―¿Cómo m****a te hiciste esto? ―dijo con los dientes apretados.

Me soltó, solo para sacarse la corbata mientras le dedicaba una mirada rápida a Kira, su gesto decía algo como: “Esto es tu culpa”.

―Es una herida menor. Fue gracias a una ventana rota ―Me apresuré en decir. Aunque omití el pequeño detalle de que yo fui quién la rompió.

―Tienes vidrios clavado en la piel. ¿Cómo se te ocurre? ―A pesar de estar evidentemente molesto, me enrolló la corbata en una de las manos, lo hizo con extremo cuidado. En la otra mano, me puso un pañuelo―. ¿Estás herida en algún otro lado? ¡Y no te atrevas a mentirme! Será peor si lo descubro tarde!

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