Entrar Via

Obligada A Amarte romance Capítulo 96

Claudia

Han pasado dos largos años en los que hemos luchado por reconstruirnos, levantarnos desde las cenizas y volver a empezar, dos años que nos han servido para conocernos no del todo, pero si lo suficiente como para estar seguros de que estar juntos es lo que me deseamos, además ya somos una familia y dentro de poco llegara el cuarto integrante y lo mejor es que llegue dentro del matrimonio. Aun Richard no sabe de esta nueva noticia, decidí esperar a que los nervios por este día pasen y él se encuentre más relajado, desde la noche en que me pidió matrimonio sus nervios han estado a flor de piel y aunque parezca mentira o exagerado estuvo involucrado en cada decisión o detalle de toda la organización, todavía recuerdo como su respiración era irregular y me llenaba de angustia el suponer que algo malo sucedía.

—Richard, no creo que tú estés tan bien como dices, mírate amor, estás sudando chorros ¿Qué te sucede? —pregunto al verlo tan preocupado.

Desde ayer me invito a esta cena muy emocionado, pero ahora me asusta que algo esté saliendo mal, su operación de reconstrucción fácil salió bien hasta donde tengo entendido y su proceso de sanación fue un éxito, ahora es mucho más guapo que antes y la cicatriz ni siquiera se nota.

—No tengo nada, solo quiero que tú te sientas bien y estés cómoda —contesta al tiempo que coloca su mano en mi prominente vientre.

—Yo estoy perfectamente y nuestro hijo también lo está, no tienes por qué ponerte así tan histérico, en un par de semanas lo vamos a conocer y él necesita que su papá este a su lado cuando nazca —digo temiendo que en cualquier momento le dé un ataque por su estado.

Respira y se calma antes de tomarme de la mano y guiarme hasta el auto, su mano está fría y sudorosa, un pequeño temblor se hace evidente, sin embargo, no digo nada para evitar que de nuevo se altere. Mientras vamos al restaurante saco cualquier tema trivial con el cual distraerlo hasta que lo consigo y él logra relajarse totalmente riéndose de mis chistes y delas cosas que me suceden en la oficina, cuando nos enteramos del embarazo él me pidió que dejara de trabajar, pero me negué rotundamente el hecho de que lleve una criatura en mi vientre no significa que me haya convertido en una persona con discapacidad laboral.

Llegamos, bajamos del auto e ingresamos al establecimiento luego de que él le entregue las llaves al valet parking, pedimos la reservación y nos conducen hasta una mesa en un área un poco más privada, se me hizo muy romántico todo, las velas, la luz el champán en la hielera, la cena transcurrió de maravilla entre frases de amor y promesas, en medio de risas y recuerdos que nos fortalecen hasta que de un momento a otro se pone de pie y se acerca a mí, se arrodilla y saca la cajita negra del bolsillo de su chaqueta.

No hubo necesidad de que formulara la pregunta, la respuesta era más que evidente desde hacía mucho tiempo, ya me consideraba solo de él y continuo haciéndolo, mi vida se acaba cuando la de él se termine, pero mientras estemos juntos y vivamos este amor crecerá día con día, las el torbellino de emociones que sentí al ver brillar la pequeña piedra fue indescriptible, no creo que exista una palabra para definir todo lo que sentí ese en ese momento, es que fue tanto y nada a la vez una contradicción total entre la real y lo inverosímil. Hace un año de su petición y como no podíamos romper la tradición, estuve embarazada ese día y hoy que le doy el sí definitivo, nuevamente estoy embarazada, son pocas semanas, ni siquiera se me nota nada, así que puedo continuar manteniendo el secreto hasta de las chicas porque todas son unas chismosas que no se aguantan nada.

Aunque dudo que tarden en darse cuenta al ver que no estoy consumiendo alcohol, pero por lo general es así, no acostumbro a tomar mucho porque me achispo demasiado rápido, así que prefiero tomarlo con calma, el doctor me dio que podía tomarme una o dos copas de champagne siempre y cuando no abusara, por lo que perfectamente puedo disimular con la misma copa todo el rato que estemos arreglándonos para mi boda. Hace dos días asistimos al civil, fue algo sencillo, una comida con nuestros seres queridos, es una suerte que Cassandra sea dueña de un restaurante, porque prácticamente lo tuvieron que cerrar para atendernos a nosotros nada más.

—Has quedado preciosa, querida, tu cabello es sencillamente hermoso y tu rostro no es necesario aplicar un maquillaje que te haga ver falsa —dice el estilista cuando ha terminado lo que él denomina su obra maestra, aunque sospecho que todos dicen lo mismo.

Me observo en el espejo que tengo en frente y quedo sin aire en los pulmones al instante, el maquillaje es en tonos naturales tal y como dijo el estilista, juega muy bien con las facciones de mi rostro dándole mayor profundidad a mis ojos con un ahumado en marrón sin necesidad de aplicar delineador negro además de un pequeño juego con sombras cálidas que terminan por darme una imagen de fuerza y dulzura al mismo tiempo, sonrío mostrando mis dientes al espejo, mis labios prácticamente están sin maquillar y aun así lucen como si lo estuviera, detallo cada detalle pensando que el maquillaje es perfecto y me representa tal cual, una mujer que sin dejar que su corazón pierda su pureza se ha hecho fuerte no solo por sí misma, sino para proteger a quienes ama.

El cabello lo llevo en un recogido clásico, que alarga mi cuello y deja al descubierto la sensualidad de mis hombros, agradezco que el embarazo no se haya empezado a notar y el hecho de no haber aumentado ni en gramo, porque entonces moriría llorando por no poder usar el vestido más hermoso de todo el mundo, el día de la cita en la tienda de vestidos de novia solo basto que lo viera para saber que ese era el indicado, no estaba segura de cómo lo quería, pero en cuanto lo vi ya no tuve dudas, sin embargo, tuve que probarme otros vestidos antes de llegar a ese para estar cien por ciento segura de que era el vestido correcto.

—Es hora de vestirte —anuncia Celin entrando ya lista para mi boda.

—La selección de los vestidos de las damas lo dejé en su entera disposición, es primera que paso por una boda y no sabría que elegir, claro uno normalmente se casa una sola vez, pero

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Obligada A Amarte