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Perfume Letal de la Esposa romance Capítulo 123

La torre de Ferrer Arquitectos era un monolito de cristal y acero que se alzaba sobre el Paseo de la Reforma, un monumento al ego de Simón. Pero esa mañana, el ambiente en el interior era fúnebre.

Los empleados susurraban en los pasillos, sus miradas se desviaban cuando Simón pasaba. El escándalo MUNAM era una nube tóxica que se había infiltrado por los conductos de ventilación, envenenando el aire.

Simón estaba encerrado en su oficina, la misma jaula de lujo del día anterior. Había intentado trabajar, revisar planos, hacer llamadas. Pero era inútil. Su mente era un torbellino de humillación, ira y las imágenes en bucle de la cara aterrorizada de Valentina.

Su asistente, Inés, tocó la puerta con una vacilación inusual.

—Señor… disculpe. Ha llegado esto para usted.

Entró sosteniendo un sobre grande y grueso, de color manila, con una solemnidad que sugería que no era correo ordinario. Tenía sellos oficiales y lacre rojo.

—Un notificador lo trajo a recepción —dijo en voz baja—. Dijo que era urgente y personal.

Simón lo tomó, su corazón latiendo con una nueva oleada de aprensión. Lo dejó sobre su escritorio, mirándolo como si fuera una bomba.

—Gracias, Inés.

Cuando ella se fue, se quedó a solas con el sobre. Lo rasgó con dedos torpes, rompiendo el lacre.

Dentro, había un fajo de documentos. La primera página lo dejó sin aliento.

"DEMANDA DE DIVORCIO".

Las palabras estaban impresas en negrita, frías e impersonales. Sintió una oleada de ira. ¿Cómo se atrevía? ¿Después de lo que le había hecho? ¿Después de la humillación pública?

Capítulo 123 1

Capítulo 123 2

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