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Perfume Letal de la Esposa romance Capítulo 69

El informe del laboratorio llegó al correo de Ricardo Mendoza a las cinco de la tarde. Era un PDF de doce páginas, lleno de gráficos complejos y jerga química.

Pero Ricardo solo necesitó leer la conclusión en la última página.

"Conclusión del Análisis: La muestra proporcionada es consistente en un 92% con aceite mineral de baja viscosidad, un diluyente sintético. Se detectaron trazas (menos del 8%) de compuestos orgánicos asociados con aceites esenciales florales. La composición es característica de fragancias de bajo costo diseñadas para la producción en masa".

Ricardo sonrió. Tenía su pistola humeante.

Apagó su teléfono, le dijo a su asistente que no le pasara ninguna llamada y se encerró en su oficina.

La única luz era la de la pantalla de su computadora. Las únicas herramientas, su teclado y una botella de agua mineral.

Comenzó a escribir.

Las palabras fluían, afiladas como fragmentos de obsidiana. No era solo una columna; era una disección. Una ejecución pública.

A las nueve de la noche, su obra maestra estaba completa. La envió a su editor con el asunto: "PUBLICAR AHORA".

A las 9:30 PM, la columna apareció en la portada digital del periódico.

En una suite del hotel St. Regis, Bruno Márquez estaba tomándose una copa con una aspirante a actriz. El teléfono de ella vibró.

—Oh, Dios mío, ¿ya viste la nueva columna de 'El Lobo'?

En una cena en una mansión de Las Lomas, la anfitriona, una socialité de sesenta años, se atragantó con su copa de vino mientras leía.

—¡No puede ser!

En oficinas, en bares, en autos con chófer por toda la Ciudad de México, las pantallas se iluminaron.

La columna no tenía un titular sensacionalista. Se titulaba simplemente: "Autenticidad".

Capítulo 69 1

Capítulo 69 2

Capítulo 69 3

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