A los ojos de la señora Vargas asomó un destello de iluminación. ¿Cómo no se le había ocurrido antes? Así que, en ese momento, lo más importante era centrar toda su atención en la pequeña Aurora.
Al ver que por fin había entendido, Liana suspiró aliviada. Sin embargo, temiendo que la señora Vargas arruinara todo como la última vez, le advirtió:
—Recuerde, señora Vargas, antes de entrar en conflicto con Elena Navarro, respire profundo. Trate de no darle motivos para que la critique.
—Entendido.
Liana sentía que le había masticado y explicado cada detalle crucial. Confiaba en que esta vez haría las cosas bien, ¿verdad?
***
El otoño en Ciudad del Río era efímero; de la noche a la mañana las temperaturas cayeron en picada, dando paso a un invierno gélido.
Bianca aún no se adaptaba al clima de la ciudad, y lo que empezó como un simple resfriado se convirtió en fiebre.
Para colmo de males, Elena había tenido que ir a la base militar justo en ese momento, donde se quedaría durante cinco días.
Alejandro tenía planeado quedarse con la niña, pero un problema inesperado en la empresa lo obligó a quedarse trabajando horas extras en Ciudad del Norte.
La señora Vargas aprovechó la oportunidad para colarse en la casa. Bajo el pretexto de ayudar con la niña, sacaba a pasear a la pequeña Aurora todos los días.
Bianca quiso negarse, pero la fiebre la tenía agotada, sin fuerzas para pelear con la mujer.
Y así, durante cinco días consecutivos, la señora Vargas se adueñó del tiempo de Aurora.
Al regresar, Elena se quedó atónita al descubrir que la señora Vargas había estado cuidando a Aurora durante casi una semana.
Simplemente no podía creerlo. ¡La última vez hasta había llamado a la policía! ¿Cómo tenía el descaro de volver a entrar a su casa?
Al notar su expresión glacial, la señora Vargas fingió demencia.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico
Es una novela que vives en cada fibra, te sientes que formas parte de ella ya que las emociones están al mil, me encanta mucho....