-¿Sabes? El señor Diaz cada día se
hace más aburrido, pero a la vez más
caliente- escucho como unas chicas
a mi lado susurran y yo simplemente
escuchaba.
Ignacio se encontraba revisando unos papeles, como siempre.
—Lo sé, y he notado que tiene tatuajes
en sus brazos.-una chica dice y yo
frunzo el ceño
—¿Cómo?- pregunto yo y ella me
mira extrañada.- Perdón, es que
escuche y pues bueno... el señor Diaz esta buenísimo-río y
ellas sonríen entre sí.- Y pues, ¿tatuajes? ¡Uf!— digo hechandome aire con mi
mano y ella se encoge en hombros.
- Una vez cuando el señor Payne me mandó a detención con el
y se habia quitado el saco y tenía sus mangas
hacia arriba, y ahí le vi varios .-dice
simplemente y yo asiento.
-¿Se imaginan cómo sería el señor
Diaz en la cama?- pregunta Mary y
yo sonrío.
-Debe de ser jodidamente asombroso
— digo. Lo es.
-Yo puedo descubrirlo-escucho
como Lucy dice.
Rostro perfecto, ojos azules y grandes, pestañas largas,
labios regordetes, cabello rubio, busto grande y cuerpo delgado. Siento como mi
sangre comienza a arder lentamente.
- Escuché que tiene novia- digo y ella
ríe.
-Cariño, si me cogi al señor Payne, me
puedo coger al señor Diaz fácilmente — simplemente dice y yo
abro mis ojos como platos.
-¿Te cogiste al señor Payne?-
pregunto y ella relame sus labios y
asiente- ¿y como estuvo?- pregunto y
ella suspira.
-Quizás uno de los mejores sexos de
mi vida- dice y yo río.- Aunque es
un poco empalagoso al final, ya sabes,
"eres hermosa, oh mi Lucy no sabes
cuanto me encantas"— ríe y yo río con ella. Pero que
gran perra.
- ¡¡A mi me gustaría follarme al profesor Diaz!! - Digo
simplemente y escucho como ellas me callan, ya que toda la sala se habia
quedado en silencio yo río.- ¿qué? No tengo nada que ocultar- digo simplemente
y vuelvo a hacer mi trabajo.
Quería que quedase bonito para que Ignacio estuviera orgulloso de mi. Entonces escucho
como el timbre suena.
-Señorita Welsch la
espero en mi
oficina.- Escucho como Ignacio dice y todas las chicas se
miran entre sí con cara de "hoy hay funeral". Asiento y salgo
-¿Estas loca? ¿Cómo se te ocurre
gritarlo?- Liz exclama y yo río
despreocupada.
-Cómo sea- simplemente digo y ella
frunce el ceño.
-¿No estas preocupada?- me
pregunta y yo niego-hey, ¿te sientes
bien?
-Mejor que nunca- digo y ella frunce
el ceño.
—¿Vamos a una fiesta mañana?
-Claro, ¿por qué no?- respondo
sonriendo y ella abre sus ojos como
platos.
-¿Qué pasa contigo hoy?- me
pregunta y yo sonrío.
-Te cuento después, tengo que ir con
el señor Diaz, reza para que me folle.- digo y beso su
mejilla, ella abre sus ojos como platos y yo camino hasta la sala de maestros.
Veo como Ignacio estaba recargado en el escritorio de la
secretaría, riendo con ella, entonces ruedo los ojos y lo miro con mi ceja
arriba y me sonríe
- ¿entonces, para que me habló?- le pregunto
bruscamente y él frunce el ceño.
-Pase por favor- dice amablemente.
—¿Sabe qué? No puedo, tengo otras
cosas que hacer—hago un puchero y
me cruzo de brazos.
—Señorita Welsch , si no quiere
una consecuencia mayor, le pido
que me hable con respeto- dice
"respetuosamente', ruedo los ojos-le
pido por favor que pase a mi cubículo o por lo contrario,
tendrá consecuencias mayores.
- Como sea.- simplemente digo, paso
a su cubículo y me siento en una de sus sillas.
Escucho como Ignacio cierra la puerta con llave, y sus pasos
caminar hacia la silla enfrente de mi
- Entonces...¿qué quieres?—pregunto bruscamente y él frunce
el ceño.
-Bebé, ¿qué pasa?- me pregunta en
un susurro y acaricia mi mano, la cual
quito al instante.
-¿Qué pasa? Pues que andas
coqueteándole a la puta de la secretaría esa-digo rodando
los ojos y escucho como ríe.
- Nena, obviamente no
-Y ni digas nada eh, porque yo se bien
lo que vi- digo y él ríe.
Entonces veo como Camina hasta sentarse a la silla a mi
lado.
-Mi amor, mírame- susurra acariciando mi mentón, yo miro
hacia
el otro lado.- bebé, por favor - susurra
y yo dudo pero lo miro— mierda, eres
preciosa.- Gruñe y ruedo los ojos.- Hey, eres la única chica
a la que amo- dice y se acerca a mi para besarme pero yo me hago a un lado.
-No te creo, yo te vi coqueteándole
— digo y él ríe- ¡no te...!-- exclamo y
escucho como me interrumpe con un
beso, yo simplemente lo sigo.
-Te amo, Franchesca . Y lo sabes muy bien
– dice entre el beso, entonces siento
como acaricia mis muslos y mi mejilla
Su lengua se introduce en mi cavidad
bucal, profundizando el beso.- Y¿sabes algo?- pregunta y yo
gimo- también te quiero follar- susurra y desciende hacia mi cuello.
– Ignacio -suspiro y acaricio su espalda.
—Duerme en casa hoy-susurra y yo
niego.
—No puedo, mamá planeó una cena
con mi familia hoy-digo y él alza sus
cejas.
-¿Tu mamá? - pregunta y yo asiento,
entonces me levanto y me siento en su
regazo, con una pierna de cada lado de sus muslos.
- Si, que porque no podrá estar porque tendrá que trabajar y
quiere hacer algo por mi-susurro y él asiente.
—Nosotros si festejaremos que estamos juntos,
¿verdad?- pregunta y yo ruedo los ojos.
-Si con festejar te refieres a películas y
pizza por la noche, si - digo y él sonríe.
-¿Qué quieres hacer por lo nuestro? - pregunta y yo niego.
-Dormir, porque los putos exámenes
me tienen agotada- digo y él ríe,
entonces yo lo beso.
Comienzo a mover mis caderas, causando que Ignacio gima
— Ignacio -susurro en su oído y él
simplemente gruñe.
-Te amo, bebé— susurra y yo abro mi
boca para decir algo cuando escucho la puerta ser tocada y
me exalto, cayendo de la silla.
Me quejo de dolor y Ignacio me ayuda a levantarme. Él
acomoda mi cabello y yo el suyo, entonces me siento en la silla y Ignacio abre la puerta.
-Señor Diaz, Niall Horan (Lo se, tambien me gustaba One
Direction) esta en el teléfono, dice que es de suma importancia- la secretaría
le comenta, Ignacio agradece por lo bajo y vuelve a cerrar la puerta, entonces
se sienta en su silla y contesta el teléfono.
- ¿Diga?... Si. Niall....Si....hoy si .- Dice
rodando los ojos y yo sonrío- Hey, he
hecho todo, he leído todo y he firmado todo, no seas
así-gruñe— como sea, estaré ahí para la junta. ¿Antes? Ugh, okay ahí
estaré-dice y cuelga, yo relamo mis labios y lo miro, entonces él acaricia mi
mano y besa esta-¿vienes conmigo?- pregunta y yo balbuceo.
—¿Por qué mejor no te veo en mi casa? - pregunto y él besa
de nuevo mi
mano.
-Vamos, saldré de mi junta y de ahí
nos vamos a donde tú desees- dice y
yo hago una mueca-haremos lo que tu
quieras.
—Vale— suspiro y él sonríe. Entonces se levanta y busca algo
en su bolsillo.
—Ve al auto, enciéndelo, pon música
o algo. Voy en diez— dice y yo asiento.

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