—¡Es un hijo de puta!- Liz exclama y yo
suspiro decepcionada-Ya han pasado
cinco puntos días y ni siquiera ha tenido las agallas para
hablarte o siquiera mandarte un mensaje- dice ofendida, la miro y siento como
mi labio comienza a temblar.
Quería decirle algo. Quería decirle que quizás estaba
ocupado con la empresa, o que quizás había surgido un problema familiar y por
eso no me ha
hablado.
Pero estaría mintiéndole. Mintiéndome a mi misma.
-Santa mierda, Franchesca . No, no de nuevo
- se queja en cuanto las lágrimas
comienzan a salir de mis ojos.
Siento un nudo formarse en mi garganta y sus manos colocarse
sobre mis hombros
- ¡no puedes seguir llorando por el! Llevas así cinco días,
esto no es sano-murmura preocupada, yo hipo.
-Lo extraño- sollozo y rompo en llanto.
—¡No! Tu no extrañas una mierda-exclama, muerdo mi labio
inferior tratando de contener mis lágrimas- has llorado lo suficiente toda la
semana. Ya dejaste que Ignacio se
metiera en tu cabeza lo suficiente. Pero tienes que parar, esto no es sano -
niega .- Ignacio es un hijo de puta que
no sabe lo que tiene, ¡Por Dios Franchesca ! Eres una chica
joven, hermosa, carismática, tienes un cuerpo de súper modelo, ¡todo! — exclama
y yo niego cabizbaja, pero ella toma cada lado de mi rostro y lo alza hasta que
mi vista choca con la de ella-¿no me crees?- me pregunta y yo suspiro.
-Liz...
-Levántate, nos iremos- dice con
autoridad, frunzo el ceño y la miro.
-¿Qué?
—Como me escuchaste, nos vamos-
camina hasta su armario y comienza a
buscar algo, en cuanto lo tiene en sus
manos me lo tira: una falda negra y un
crop top gris- pontelo, que entre más
piel muestres hoy, mejor-me guiña el
ojo y yo hago una mueca
-¿De qué estás hablando?
-Hablo de que hoy saldremos, nos
divertiremos, nos embriagaremos, y si
la noche es buena quizás cogeremos-
exclama y yo abro mis ojos como platos.
-Liz, tengo novio-digo incrédula y ella
rueda los ojos.
—¿Dónde está él?— me pregunta y yo
trago saliva.
—No puedo hacer eso-susurro y Liz ríe.
— Jamás dije que tenías que follarte a
alguien- se encoge en hombros
.- dije, que quizás, si la noche esta de puta madre, y el
destino nos pone en esa situación. Quizás nos cogemos a un chico
guapo-canturrea y yo río. La miro unos minutos y suspiro—. Vamos, Franchesca .
No puedes esconderse por siempre, Ignacio tiene que ver que no dependes de él.
Tiene que darse cuenta que si él comete un error, él tiene que ser el que lo
arregle, no tú- murmura y yo siento mis ojos aguarse.
Lo pienso unos segundos, pero al final simplemente asiento,
causando que
Liz chillara de emoción.
Me encamino hasta el baño, para así
poder cambiarme de prendas. La falda me llegaba un poco más
arriba de la mitad de mi muslo, y el crop top de tirantes sólo tapaba mis
senos. Me miro en el espejo y entonces cepillo mi cabello pasando
principalmente para mi lado izquierdo y me maquillo un poco. Tapo las ojeras
que se me habían formado esta semana, rizo mis pestañas y les coloco un poco de
rímel. Me
coloco solamente un gloss que le daba un poco de color a mis
labios y decido salir.
Liz se encontraba en ropa interior viendo su clóset,
entonces decido encaminarme hasta donde se encontraba mi teléfono.
Entonces veo un mensaje de Luke:
*MSJ Vía WhatsApp"LUKE"*
"Liz me ha dicho que
vendrás a la fiesta
de hoy, ya era hora que
sacaras tu culo
de ese departamento
y vinieras a dar
un puti-show con
nosotros por acá :)"
ruedo los ojos al leer. Luke sabía todo lo
que pasaba con Ignacio a comparación
de James, quien no veía hace bastante
tiempo a decir verdad.
"Idiota"
respondo y no me evito sonreír.
*Fin MSJ Vía WhatsApp*
-Ryan me dijo que la fiesta es de lan, el
chico guapo con el que estuviste la otra
vez-murmura y yo muerdo mi labio
inferior inferior, pensando.
-¿Qué chico?- entonces Liz ríe mientras
niega.
Escucho el claxón de un auto sonar
y bajamos. Sólo espero que valga la pena.
Ignacio pov's
-Uh, chica linda, estás solo- James dice
y golpea mi hombro, frunzo el ceño pero lo ignoro y miro
hacia mi alrededor.
—Hola, guapo. ¿Bailamos?- una chica
rubia se coloca frente a mi y pasa sus
manos por mis hombros.
Es de baja estatura, senos grandes y vestuario bastante
provocador.
— Tengo novia- simplemente digo,
quitando sus manos de mi y caminando.
No puedo creer que las personas crean
que si pertenezco aquí sólo por ponerme ropa casual. No es
como si un vestuario me quitara diez años de encima, mucho menos con las ojeras
que me cargo.
Cientos de adolescentes ebrios, drogados, besándose,
bailando y follando. Mierda, no recordaba lo que era una fiesta universitaria.
Empujo a varias personas que se ponen en mi camino y no paro de buscar esa
cabellera castaña que tanto me gusta.
-Miererdaaaa-escucho alguien gritar
cuando choco con ella, estoy a punto de
disculparme y entonces la veo.
Ojos rojos, pupilas dilatadas, labios secos, piel pálida.
Oh, mierda.
-Lizbeth, ¿estás bien?- pregunto y ella
sonríe mostrándome sus dientes.
—¡Estoy de maravilla!- exclama y su
cuerpo se balancea. La sostengo y ella ríe.- y tú eres?-me
pregunta confundida.
Quería preguntarle tantas cosas, pero lo
primero que sale de mi boca es:
-¿Dónde está Franchesca ?- Liz rueda los ojos
y comienza a caminar-¡Liz!-exclamo
y ella se gira hacia mi, causando que su
cuerpo se tambalee más, la tomo de la
cintura y ella sonríe pícara.
-Soy del tipo a la que primero le tienes
que alagar primero, pero perdono tu acto tan atrevido-dice.
Santo cielo.
—Liz, soy Ignacio, necesito que me digas
dónde está Franchesca , ¿si?-pido y ella me
mira perdida- Mierda, Lizbeth. Necesito
a mi novia, carajo-ladeo y ella alza sus
cejas.
-Tu no eres el novio de Franchesca .-sacude
su cabeza y yo frunzo el ceño.- Su novio
se llama J... Jorge.- Arrastra las palabras,
trago saliva—. No, no, no, se llama J.... José — murmura,
toma su barbilla entre sus dedos.- ¡Ignacio, mierda! Se llama Ignacio.- exclama
feliz, ruedo los ojos
-Su novio se llama Ignacio, y ese soy yo.-
digo, ella me mira de pies a cabeza y ríe.
—No, no lo eres- dice y comienza a
caminar. Suspiro frustrado—. Si fueras
su novio yo ya te hubiera dicho que la
perra de Franchesca esta con mi novio y que yo debería de estar
con el suyo.- alza sus cejas y yo frunzo el ceño.
-¿A qué te refieres?— ella me mira
perdida unos segundos.- ¿cómo que tu
novio esta con Franchesca ?— ladro y ella sonrie de oreja a
oreja de una manera cínica.
-Vamos a bailar, quiero que sientan
lo mismo que yo. Pensé que yo les
importaba a ambos pero me dejaron sola y se fueron. Estoy
tan enojada-gruñe mientras me jala hasta llegar a una gran cantidad de
adolescentes bailando y saltando eufóricos.
Niego y miro entre la gente tratando de encontrar a Franchesca
. Estoy a punto de salirme de este lugar, pero pienso en Liz.
Niall y Franchesca me
matarían si algo le pasa a esta pequeña perra...
Carajo.
-Lizbeth, nos vamos- digo tomándola,
del codo, ella trata de zafarse así que
decido tomarla del brazo.
-Hey, si vas a follarme primero deberías
de invitarme un trago, ¡Dios hace calor!
— exclama con diversión, ruedo los ojos y decido salir al
único lugar donde no había buscado: el patio trasero.
En cuanto la brisa helada me golpea comienzo a inspeccionar
el lugar.
Había adolescentes en la piscina, alrededor de unas mesas,
de pie, pero ninguna persona era la que yo buscaba. Jalo a Liz tratando de
introducirme más en el patio para poder tener una mejor vista.
-Ha tardado demasiado, estoy
preocupado.- Escucho una voz conocida
hablar. Me giro hacia donde lo había
escuchado y frunzo el ceño.
-¿Qué mierdas hacen aquí?- pregunto
hacia Niall y Louis que estaban cerca de
una pared blanca, ellos me miran y tragan saliva.
—¡Niall! — Liz exclama y se zafa de mi
agarre para correr hacia el rubio, esta
trata de brincar hacia él pero casi cae en el intento.
Niall la toma entre sus brazos y tensa su mandíbula.
—Les pregunte algo-gruño, Louis me
mira culpable y entonces recuerdo — tu y yo tenemos algo
pendiente de que hablar, pequeña mierda.- ladro y él simplemente asiente.
El día que lo vi saliendo de la casa de Franchesca hablando con su madre y con unos sobres en las
manos fue el día
más confuso de mi vida. Y necesito tener respuestas.
- Necesitamos que tengas paciencia, ¿si?
- Niall simplemente murmura y después
acaricia el cabello de la castaña que al
parecer estaba quedándose dormida
encima de él.
-Hueles taaaan bien- Lizbeth murmura
y Niall le dedica una pequeña sonrisa
—¿De qué hablas?
—Tienes que estar tranquilo en todo
momento— Louis murmura y yo frunzo el ceño—. Por tu bien y
por su bien.- Susurra y yo lo miro confundido-, tienes que ser la mejor versión
de ti en estos momentos. No dejes que lo que te diga te afecte, ella no es
consciente de lo que dice.
—¿De qué mierdas ha...?
Entonces la veo. Ojos rojizos, mirada
perdida, piel pálida, cuerpo debilitado
y sudoroso, cabello desordenado, labios
secos y había un poco de vomito en su
barbilla. Trago saliva y siento mi corazón encogerse. Mi Franchesca
, mi pequeña y dulce princesa...
—Hice lo que pude, pero sea lo que sea
que haya ingerido: o ingirió mucho, o es bastante fuerte—
murmura y yo siento como un calor comienza a recorrer mi cuerpo, mis manos
comienzan a temblar y el coraje comienza a subir a mi cabeza.
Ricardo me mira y traga saliva
- Ignacio, lo siento
Pero yo no contesto. Las palabras no
salen de mi boca, ni siquiera pasan por mi mente y lo único
que puedo pensar es que todo esto es mi culpa.
—Por favor, Ricardo.- mi corazón, escucho como ella solloza,
la miro estupefacto y Ricardo me mira a mi unos segundos antes de sentarla y
colocarse de cuclillas- tengo miedo, ayúdame- ella lloriquea y mira a Ricardo
directamente.
Su mano busca la de él con desesperación y yo no puedo
moverme
-¡está latiendo muy fuerte! ¡Se va a salir, ayúdame! ¡me
estoy muriendo! — ella exclama y la desesperación es notable, el miedo se
filtra por todo su cuerpo pero su rostro me rompía, el corazón.
Ricardo acaricia su cabello y su mano y comienza a decirle
algunas cosas.
Lo único que puedo escuchar es un muy bajo
"estoy aqui, no voy a dejarte ir".
- Ignacio ¿estás bien?— Niall me pregunta yo parpadeo varias
veces y sacudo mi cabeza. ¿Qué estoy haciendo? Ella me necesita.
- Franchesca — la llamo y me acerco a ella, tomo su rostro
entre mis manos y espero a que sus ojos se topen con los míos.
Sus pupilas están bastante dilatadas, sus ojos rojizos y un
poco más pequeños, trago saliva. Ella escanea mi rostro unos segundos y sonrie
—¿Robbie?- me pregunta feliz, frunzo el ceño.- ¡Ven acá! Te
he buscado por todos lados-ríe feliz y estira sus brazos hacia a mi, Louis me
empuja hacia ella en cuanto yo me quedo estático.
Ella me rodea con sus brazos en un cálido abrazo
- eres el osito más travieso de todos-ríe y besa mis
mejillas-no vuelvas a escapar, ¿okay? - me pregunta,
separándome de ella.
Toma mi rostro entre sus manos y pellizca mi nariz.
Ahí está mi Franchesca . Mi pequeña y dulce
niña. No evito sentirme abrumado por su belleza, su ternura
y su inocencia. Sonrío de oreja a oreja y miro su rostro unos segundos. Dios,
ella es tan perfecta en todos sus sentidos.
—¡Ignacio!- la voz de Ricardo me saca de mis pensamientos,
sacudo mi cabeza y lo miro — necesitamos que beba agua y colocarle en un lugar
frío. Va a deshidratarse y si vuelve a vomitar puede desmayarse — bisbisea y yo
me levanto de donde estaba y comienzo a correr hasta la barra.
Empujo a cualquiera que se interponga
en mi camino y en cuanto llego pido cinco botellas de agua
selladas. No puedo arriesgarme a que el agua tenga algo dentro. En cuanto me la
dan pago, las tomo entre mis manos y corro de vuelta hacia afuera.
Franchesca estaba
llorando diciendo cosas a
Ricardo, como si le estuviese rogando. Luce miserable,
destrozada, rota. Siento mi corazón hundirse y un nudo formarse en mi garganta.
Me duele verla así, y sé que todo esto es mi culpa.

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