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Daddy romance Capítulo 59

SEGUNDA TEMPORADA

CAPÍTULO 9

Ignacio pov's

-Bienvenido, Señor Diaz.-mi

secretaria me recibe en cuanto entro a

mi oficina, yo simplemente decido pasar sin decir una sola

palabra.

Camino hasta llegar al elevador e introducirme en este,

puedo notar como algunos de mis empleados se encontraban en este, y no sabía el

nombre de ninguno pero todos me reciben con la misma frase que mi

secretaria utilizo para saludarme.

Yo simplemente asiento y suspiro de alivio cuando todos

salen unos segundos después, dejándome solo en el elevador.

Miro las carpetas que traía en mis manos y me causa un leve

dolor de cabeza de solo pensar en el trabajo que tenía.

No tenía espacio en mi cabeza en estos

momentos para pensar en otra cosa que

no sea en mi puto trabajo, no tenía tiempo para hacerlo. La

empresa está decayendo, los últimos contratos firmados no fueron del todo

buenos, y la culpa reside en Niall y en mi. Las ganancias han disminuido en un

porcentaje no tan importante' si, se le puede así llamar, pero lo suficiente

como para hacernos notar que estamos

haciendo las cosas mal.

Salgo del elevador y me introduzco en mi oficina para dejar

todo el papeleo sobre mi escritorio. Me siento en mi respectiva silla, me

dedico a mirar y comparar las gráficas que estaban

frente a mi, y me doy cuenta de que he

perdido la cuenta de cuántas he visto

cuando tres golpes a mi puerta me sacan, de mis

pensamientos.

Sacudo mi cabeza y miro el desastre que tenía de gráficas

antes de exclamar un:

-Adelante- y en cuanto digo esto mi

puerta se abre mostrando a un Niall serio. Alzo mis cejas-,

¿qué pasa?- pregunto, este traga saliva y comienza a caminar hasta sentarse en

las sillas frente a mi.

-La necesitamos.- este dice, frunzo

levemente mi ceño y lo miro confundido

- a Franchesca . La necesitamos.- este asegura, suspiro.

-Mierda que si-admito, este traga

saliva y pasa sus manos por su rostro

-. Niall, no podemos perder tiempo

deseando a que Franchesca venga y salve

nuestros traseros consiguiendo buenos

contratos, tenemos que trabajar-gruño.

El rubio niega y cierra sus ojos.

-No... No es sólo eso este niega.- alzo

mis cejas hacia él este bufa. - Ella te hace trabajar más

rápido, te hace que tengas una mente más abierta y que seas amable con todos

los empleados y gracias a ella la empresa había incrementado sus ganancias

bastante.- este aclara, tenso mi mandíbula-. Aparte de que la hija de puta era

buena eligiendo contratos- este dice, hago una mueca y asiento

-Pero ella no estará dispuesta a

ayudarme, así que comienza a trabajar

-digo entre dientes, Niall frunce el

ceño y me mira confundido pero decide

obedecer.

En cuanto sale de mi oficina siento mi cuerpo tomar cierto

calor de coraje. Pero decido dejarlo dentro.

Sigo releyendo contratos que se habían

hecho en el año y la mayoría me traían

recuerdos con Franchesca . Como ella leía los

papeles con su ceño y boca fruncidas,

la manera en que mordía su labio de

vez en cuando y como resaltaba lo que

creía importante. Su rostro cansado

cuando terminábamos de revisar todos

los papeles y la manera en como, por

más cansada que se mostraba, siempre

me pedía que le hiciera el amor en mi

escritorio, silla o incluso llegando a casa.

Trago saliva y tenso mi mandíbula. Y de

nuevo, la puerta es golpeada tres veces,

digo la misma palabra que anteriormente y esta vez puedo

notar como mi secretaria entraba con cara de horror a mi oficina.

-¿Qué pasa?- pregunto y ella entre abre

su boca apuntando al teléfono que tenía

en sus manos, completamente

estupefacta- Que no entiendo señas,

dime qué pasa-gruño, esta corre hasta

llegar a mi y entregarme el teléfono.

Tomo este dudoso y me lo coloco en mi

oído, ¿diga?

*Llamada Telefónica*

-¡Señor Diaz!- la voz de Lucinda

inunda mis oídos.

-¿Qué pasa Lucinda?- pregunto y

escucho gritos en el fondo.

-Oh, señor Diaz, la señorita Brown....

-¡Voy a morir!-escucho la voz de Grace

chillar.

-Tranquilícese, señorita. Ya estoy

hablando con el señor Diaz y la

ambulancia ya viene en camino.-

Lucinda dice pacientemente, siento mi

corazón acelerarse en cuanto escucho lo que la mayor había

dicho.

- ¿Ambulancia? ¿Qué está pasando ahí,

Lucinda?- pregunto confundido.

-Pásame al idiota de Ignacio, dame el puto teléfono

Lucinda-Grace gruñe, pasan unos segundos y después escucho su voz.- Tus sueños

se cumplieron, imbécil. Me estoy muriendo.

Abro mis ojos como platos y juro que mi corazón jamás había

latido tan fuerte.

De pronto siento mis manos temblar y

un escalofrío recorrer todo mi cuerpo.

El sonido de la ambulancia se hace

levemente presente en el fondo.

-¿A qué hospital han llamado?-

pregunto.

-¿Acaso interesa?- esta gruñe, y de

pronto puedo escuchar sus sollozos-

Si ella muere conmigo, todo va a ser tu

jodida culpa.

*Fin Llamada Telefónica*

Dejo el teléfono en mi escritorio y miro

hacia un punto cualquiera. No puedo

mover un solo dedo, es como si mi sub-

consciente no me estuviese permitiendo hacerlo. Me pongo a

pensar en que: aunque yo se que esa pequeña no es mía, aunque sea la razón de

mi separación con Franchesca el motivo

de mi sufrimiento en estos últimos meses.

Ella merece vivir, ella no pidió nada de esto, ella no causó

todos mis problemas. Grace y yo lo hicimos.

Tomo rápidamente las llaves de mi auto y mi teléfono,

entonces salgo rápidamente del edifico para

introducirme en mi auto.

Llamo a Lucinda y esta me dice al hospital al que se dirigen

y yo comienzo a manejar hacia este a una velocidad ilegal para encontrarme en

estas calles.

En cuanto llego al hospital me bajo del

auto y me introduzco corriendo hasta

llegar a la recepción.

-Estoy buscando a Grace Brown, mujer

embarazada; cabello negro, ojos azules

y tez blanca- digo

La señora que se encontraba frente a mi me mira con su ceño

fruncido, comienza a buscar en su computadora y de pronto escucho un chillido

conocido, de pronto una joven sale de la puerta de emergencias manchada de

sangre y habla con un hombre en bata quien en cuanto escucha el mensaje de la

chica este camina de prisa hasta la puerta.

La chica se acerca a la recepcionista y le murmura algo al

oído. Siento mi corazón acelerarse de tan solo pensar que esa sangre sea de

Grace.

-¡Señor Diaz! - escucho la voz de

Lucinda, giro mi cabeza hasta encontrarla, abriendo la

puerta de la sala de emergencias, me hace un ademán para que corra hacia ella y

hago justo eso- ¡Oh, Dios mío! Tiene que

apresurarse, la niña Grace ya va a dar a

luz- esta dice emocionada.

De pronto siento mi sangre dejar de bombear por mi cuerpo y

un gran escalofrío recorrerme por completo. Lucinda toma mi muñeca, y me jala

hasta adentrarme a esta sala

- Sabía que estaría afuera, el doctor le pidió un traje para

que pueda entrar a ver y....

-Lucinda, yo no creo poder ver eso.- la

interrumpo, la mayor alza sus cejas-. Es

simplemente... No podría soportarlo.-

murmuro, ella niega.

-Es sólo el miedo, muchacho, vamos

todo va a estar bien. Tiene que presenciar el nacimiento de

su pequeña- esta me anima y sigue jalando de mi muñeca hasta que nos adentramos

al quirófano justo donde Grace estaba

En cuanto abrimos la puerta unas enfermeras me reciben y me

entregan lo necesario: un traje quirúrgico, un gorro, unas polainas y un cubre

boca.

Me coloco todo como puedo, las enfermeras me dan unos

papeles que tengo que firmar por Grace y hago esto en cuanto me explican que no

pedimos autorización con anterioridad así que ya que la madre estaba de acuerdo

a que entrara al parto, debía firmar este papeleo.

En cuanto estoy listo por fin me concentro en Grace quien

tenía una cara de horror.

-Te odio, te odio tanto- exclama hacia

mi

Abro mis ojos como platos mientras

me dirijo a su lado y veo a las personas

a mi alrededor quienes actuaban

completamente normales. Una enfermera le pasa unas cosas al

doctor y este comienza su trabajo.

-Bien, señorita Brown. Voy a necesitar

un poco de su ayuda para hacer esto, ¿si? - el doctor

pregunta pacientemente,

miro a Grace y esta solloza pero asiente

-¿es su primer hijo?- este pregunta sin

mirarnos.

-Si- simplemente respondo. El doctor

toma otra cosa

-Genial, pues debe de saber que la

señorita está pasando por un momento

sumamente difícil y algunas palabras

positivas pueden servirle bastante.-

este comenta, Grace lloriquea.

Miro a la ojiazul quien estaba completamente roja, sus ojos

estaban llenos de lágrimas y su boca entreabierta. Paso mi mano por su

cabello y acaricio este, la chica me mira

confundida pero exaltada a la vez y yo

simplemente le dedico una sonrisa de

lado.

-Tu puedes hacerlo-murmuro, ella

traga saliva y junta sus labios en una línea firme.

-Bien, señorita Brown. Voy a necesitar

que puje con fuerza, recuerde que entre más fuerte sean sus

pujidos, ayuda a que el bebé salga más rápido.- el doctor dice.

Grace muerde su labio inferior y niega

con su cabeza.

-No quiero hacerlo-esta niega, sigo

acariciando su cabello y entrelazo mi otra mano con la suya.

-Aquí estoy, cariño-susurro.

Trato de tranquilizarla aún sabiendo que yo soy el que está

siendo consumido por el miedo.

Grace solloza

- Vamos, uno fuerte, hazlo por la pequeña- bisbiseo y esta

traga saliva.

Entonces Grace toma una gran

bocanada de aire y comienza a pujar,

llorando al final.

-Va bien, señorita, ¿puede darme otro

igual?- el doctor murmura.

Siento mi cuerpo temblar y simplemente miro a Grace.

-Ya no quiero hacerlo.- esta niega y

llora.

-Vamos, tu puedes hacerlo- la aliento y

Grace niega con su cabeza mientras llora.

-No voy a hacerlo.- esta niega de nuevo

y yo trago saliva.

-Si tu no ayudas al bebé, tendrán que

sacarlo a la fuerza y puedes hacerle daño a tu bebé. Hazlo

por ella- murmuro.

En realidad no sabía si lo que decía era

verídico, pero no me importaba. Grace

solloza y asiente. Entonces toma otra gran bocanada de aire

y vuelve a pujar. Las venas de su cuello y rostro resaltaban en su piel rojiza.

En cuanto termina de pujar, comienza a jadear.

-Ya casi, sólo un poco más, no lo suelte...

- el doctor pide y yo trago saliva.

-No pasamos este infierno para nada,

Grace. Hazlo-pido, ella vuelve a pujar

y esta vez noto como las enfermeras

comienzan a moverse por lados

diferentes trayendo incluso más cosas.

Frunzo el ceño y noto como uno de los

encargados le pasa rápidamente unas

pinzas y unas tijeras al doctor, y entonces noto como toman

a la pequeña y la llevan hacia una camila, frunzo el ceño.

- ¿Dónde está? ¿Por qué no la escucho

llorar?- Grace pregunta confundida. El

doctor toma al bebé y lo lleva hacia una

camilla, frunzo el ceño.

-¿Qué está pasando? - pregunto, nadie

responde.

El doctor seguía frente a Grace, pero de pronto cambia

lugares con uno de

los enfermeros y se gira hacia la pequeña

-¿Qué carajos pasa? ¿Por qué nadie

responde?- pregunto exaltado, el doctor

dice algo y entonces una enfermera se

gira hacia mi.

-La bebé no presenta signos de vida.-

está murmura, siento mi cuerpo tensarse y mi corazón

acelerarse-, comenzaremos el proceso de reanimación cardiopulmonar pero tienen

que estar conscientes de que no es un proceso completamente efectivo en estos

casos. Haremos todo lo que esté en nuestras manos.- esta murmura, mis manos

comienzan a temblar y

simplemente asiento, estupefacto.

Miro a Grace y esta estaba completamente seria, su mirada

estaba fija en los enfermeros.

Trago saliva y me acerco a estos.

La pequeña criatura estaba sobre la

pequeña camilla, el doctor ponía presión numerosas veces en

su pecho y en cuanto paraba un enfermero colocaba un aparato en su pequeña boca

para darle oxígeno.

Noto como su cuerpo estaba complemente blanco, incluso el

cordón. Trago saliva y de pronto siento mi cuerpo tensarse pero a la vez

debilitarse, me sentía indefenso y lleno de rabia a la vez.

Una enfermera inyecta algo en el cordón umbilical y el

enfermero sigue dándole oxígeno.

De pronto noto como la toman de sus pies y la colocan cabeza

abajo. La sacuden, le dan palmadas en su espalda y glúteos e incluso pasan sus

manos por su pequeño cuerpo, pero no responde;

lo toman de los pies y doblan sus piernas hasta que llegue a

su cabeza, pero nada. Siento la ansiedad, consumirme, de pronto siento mis ojos

comenzar a arder y mi cara tomar cierto calor. No se cuanto

tiempo ha pasado desde que comenzaron el proceso pero cada segundo me parece

eterno, entonces noto como todos se

alejan de la camilla menos el doctor,

quien puedo notar que tomaba a la

pequeña por milésima vez de los pies y la sacudía.

Siento un nudo formarse en mi garganta. Bajo la mirada y

cierro mis ojos.

Entonces escucho un pequeño llanto, abro mis ojos como

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