Con esa dura amenaza sobre la mesa, Vania sabía que él cumplía lo que prometía.
Esa misma noche, desafiando la lluvia, Cherry entregó los manuscritos originales en Villa Ébano.
Vania dejó la caja repleta de bocetos en la puerta de la habitación de Hugo.
Al escuchar el ruido afuera, él simplemente la ignoró.
En la quietud de la madrugada, cuando toda la mansión estaba en silencio, Hugo finalmente abrió la puerta.
En el suelo, descansaba pacíficamente la caja con todos sus dibujos.
La metió a su cuarto.
Tomó un tomo al azar y empezó a leer. Entre página y página, se le fue toda la noche.
Y el sonido del agua en la ducha se escuchó cada media hora.
Para cuando el cielo empezó a clarear, Hugo finalmente se desplomó en la cama, completamente exhausto.
Maldita sea...
Tenía que guardar todas esas cosas bajo llave.
Si seguía así un par de días más, iba a morir de deshidratación.
En Corporativo Alba.
Cristina llegó a la oficina abrazando un enorme ramo de flores.
Hugo justo salía del ascensor en ese momento.
Al ver al hombre frente a ella, Cristina fingió timidez.
—No sé qué está pasando estos últimos días, pero no dejan de enviarme flores. También muchos regalos, ya casi no caben en mi oficina.
Mientras hablaba, observaba de reojo la reacción de Hugo.
Él no dijo absolutamente nada y caminó directo a su despacho.
Cristina se quedó con el rostro ligeramente enrojecido.
Vanessa, sin embargo, soltó una exclamación de asombro.
—Señora Cristina, ¿es otro de sus admiradores secretos?
Cristina hizo un gesto de falsa modestia.
—Sí, estos días me han estado acorralando para pedirme autógrafos, de verdad es muy molesto.
Vanessa sacó como un tesoro el cómic que había logrado comprar hace un par de días y se lo mostró a Cristina.
La manera en la que el cómic retrataba a Hugo haría que cualquier mujer sintiera calores.
Había estado involucrada con él por tantos años, pero nunca imaginó que su cuerpo fuera tan perfecto.
Especialmente la forma en la que los trazos de la autora capturaban la tensión de los músculos, con gotas de agua resbalando sobre su piel definida; parecía literalmente una foto de él saliendo de la ducha.
Al leerlo, Cristina sintió la boca seca y una ola de calor invadiendo su cuerpo.
Si esta autora no se había acostado de verdad con Hugo, entonces tenía una imaginación peligrosamente vívida.
Pero, sin haber experimentado el cuerpo de Hugo en persona, ¿cómo era posible dibujarlo con tanto realismo?
Mientras más leía, más empezaban a brotar los celos.
Además, esa protagonista llamada 'Vina'... a primera vista pensó que tenía un aire a ella.
Pero entre más la miraba, más convencida estaba de que se parecía a Vania.
Cristina no terminó de leerlo y tiró el libro directamente a la basura.
El corazón le latía a mil por hora, estaba que se la llevaba el diablo.
¿Acaso esa artista había tenido algo con Hugo, o... era alguien relacionada con Vania?
De lo contrario, siendo la historia una celebración tan explícita de su romance, le resultaba imposible verse reflejada en un personaje con una cara que era idéntica a la de Vania.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama
Debería dejar algo para uno ver mas...
Buenas tardes soy de Venezuela me encanta INALCANZABLE MI ESPOSA YA NO ME AMA, LÁSTIMA QUE DAN MUY POCO CAPITULO DESBLOQUEADO NO DAN PARA UNO GANAR PUNTO O BONO, YA QUE AQUI NO SE PUEDE ACCEDER PARA VER O PAGAR LOS CAPITULO...
Muy buena novela por favor más capitulos desbloqueados.gracias...
Los capítulos no salen completos aunque uno desbloquee, estoy pagando por desbloquear pero hay partes q faltan...