El Profesor Zavala no se anduvo con rodeos.
Si aceptaba a Vania como su ahijada, Hugo se convertiría prácticamente en su yerno.
Y de un yerno que se paseaba por la ciudad exhibiendo a su amante, el profesor ni siquiera quería hablar.
Cristina Figueroa captó la clara intención del profesor de echarlos, y su expresión se ensombreció de inmediato.
Desde que se unió a la familia Yáñez, nunca había sufrido semejante desprecio. De no ser por la trampa que Vania le había tendido, jamás habría tenido que venir a soportar las malas caras de este viejo.
—Profesor Zavala, escuché que a su equipo le faltan cincuenta millones para un proyecto que lleva estancado tres años y aún no arranca. Estoy dispuesta a inyectar trescientos millones. Me pregunto si eso sería suficiente para que usted, el señor Leal y... —hizo una pausa intencionada.
Hugo miró a Vania con frialdad, adoptando un tono distante y educado, como si apenas se conocieran:
—¿Para que la Directora Zapata comparta una comida con nosotros?
Al escuchar esto, el Profesor Zavala se enfureció.
Sin embargo, mantuvo una actitud sarcástica y no estalló allí mismo, dejándole a Hugo un poco de dignidad.
—Vine a comer, no a venderme —respondió el profesor, conteniendo la ira—. Si el señor Yáñez tiene esa clase de fetiches, me temo que se equivocó de lugar.
Trescientos millones. Era una cifra muy tentadora.
Si Vania no estuviera presente, habría aceptado cualquier favor que Hugo le pidiera sin dudarlo.
Pero atreverse a traer a la otra mujer frente a sus narices y rogar por un favor con esa actitud descarada... El Profesor Zavala sintió que el simple hecho de no haber abofeteado a Hugo en defensa de Vania ya era una muestra de compasión, considerando los sentimientos que su tonta alumna aún parecía tener por ese hombre.
De lo contrario...
Cristina, con el rostro ruborizado por la irritación, miró a Vania con profundo desdén.
Ella creía que el Profesor Zavala trataba bien a Vania únicamente gracias a la influencia de Yago Leal.
—Profesor, lo ha malinterpretado todo. No vine a rogarle que me acepte como su estudiante, sino a pedirle ayuda con un asunto que necesito resolver.
Cristina se consideraba una mujer de alto estatus; no necesitaba el título de aprendiz de nadie para ganarse una reputación.
El Profesor Zavala no tenía la más mínima intención de prestarle atención, pero la curiosidad le ganó. Le asombraba lo cínica que podía ser esa mujer. Al ver a la esposa legítima sentada frente a ella, no solo no mostraba intenciones de guardar distancia, sino que además tenía el descaro de hacer exigencias.
Vania sonrió divertida. Rara vez alguien buscaba su propia ruina con tanto entusiasmo, así que ella también quería escuchar las excusas de Cristina.
Hugo, al notar que la taza del profesor estaba vacía, se levantó para servirle más té. Su actitud reverente parecía la de un hijo atendiendo a su propio padre.
Vania lo observó con frialdad. Estaba claro que, por Cristina, ese hombre de corazón de hielo estaba dispuesto a hacer lo que fuera.
Cristina se envalentonó y, antes de siquiera articular una palabra, sus ojos se llenaron de lágrimas.
—Profesor Zavala, ¿recuerda un artículo de investigación publicado en una revista internacional por su estudiante, Lily?
El profesor se quedó mirando el té humeante sobre la mesa. Como se lo había servido Hugo, ni siquiera lo tocó.
Vania, por su parte, se comportó como si fuera invisible. Tenía hambre. Mientras disfrutaba del drama que giraba en torno a ella misma, seguía alimentando al pequeño bebé que crecía en su vientre.
Cristina, al ver a Vania manejar los cubiertos de un lado a otro con tanta tranquilidad, la miró con profundo desprecio.
Qué mujer tan falta de tacto. Teniendo a una eminencia como el Profesor Zavala en la misma mesa, ¿cómo se atrevía a comer con tanto descaro?
El profesor dejó escapar un bufido.
—Tengo una estudiante así. ¿Qué pasa, quieres pedirle que sea tu mentora? Ella tiene estándares muy altos, no acepta aprendices.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Inalcanzable: Mi esposa ya no me ama
Debería dejar algo para uno ver mas...
Buenas tardes soy de Venezuela me encanta INALCANZABLE MI ESPOSA YA NO ME AMA, LÁSTIMA QUE DAN MUY POCO CAPITULO DESBLOQUEADO NO DAN PARA UNO GANAR PUNTO O BONO, YA QUE AQUI NO SE PUEDE ACCEDER PARA VER O PAGAR LOS CAPITULO...
Muy buena novela por favor más capitulos desbloqueados.gracias...
Los capítulos no salen completos aunque uno desbloquee, estoy pagando por desbloquear pero hay partes q faltan...