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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 45

Al oír eso, la secretaria a su lado se sobresaltó.

—¿Es usted del Grupo Domínguez?

Isabella le dedicó una sonrisa de disculpa a la secretaria y luego miró a Jairo.

—Espero que el señor Crespo pueda darme un momento. Quisiera hablar con usted sobre una posible colaboración.

Jairo finalmente dejó los documentos y levantó la vista hacia Isabella. Aunque su rostro fino no mostraba expresión alguna, sus ojos la miraban con una frialdad penetrante.

No era solo enojo, parecía estar conteniendo algo más.

En cuanto Isabella vio el rostro de Jairo, recordó de inmediato la noche en que estaba borracha, babeando y mirándolo con lascivia mientras le preguntaba: «Oye, guapo, ¿cuánto por una noche contigo?».

«¿Cuánto por una noche…?».

Isabella bajó la cabeza rápidamente y cerró los ojos con fuerza, intentando borrar ese recuerdo, pero no pudo.

—¿Qué traes en la mano?

—¡Una tortuga!

—…

—Ejem, quiero decir, una tortuga de río. El doctor Estrada me pidió que se la trajera, señor Crespo.

Jairo entrecerró los ojos.

—Me refiero a lo que tienes en la otra mano.

—Ah, claro. —Levantó la otra mano de inmediato—. Su camisa. Ya la lavé.

Se acercó y dejó la bolsa con la camisa sobre el escritorio. Después de pensarlo un poco, puso la bolsa con la tortuga al lado.

—¿También te gusta beber por las mañanas? —preguntó Jairo, levantando una ceja.

—¿Eh? No he bebido nada.

—¿Ah, no? Pues a mí me parece que no andas muy despierta.

Isabella parpadeó. Se estaba burlando de ella, ¿verdad?

Capítulo 45 1

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