Entrar Via

La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 667

Isabella respiró hondo e iba a preguntar de nuevo cuando llegó Facundo seguido de Víctor. Ambos tenían golpes en la cara y la ropa sucia de tierra; ¿acaso se habían peleado?

Al enterarse de que Carlota no aparecía, Víctor agarró a Facundo de la ropa.

—¡Dile a tu hija que confiese de una maldita vez qué le hizo a Carlota!

Facundo empujó a Víctor, se sacudió la ropa, miró a Isabella y luego a Rocío.

—Rocío, diles dónde está Carlota.

Al oír eso, a Rocío se le salieron las lágrimas.

—Señor, ¿usted tampoco me cree?

Facundo frunció el ceño.

—¿No sabes?

—¿Qué tengo que ver yo con que se pierda? ¿Por qué todos me reclaman a mí? ¡Yo soy la víctima! Carlota me pegó hace rato y todavía me duele.

Facundo miró a Rocío; dado que ya había mentido antes, no le creyó del todo.

—Facundo, si le pasa algo a Carlota, ¡te juro que no te la vas a acabar! —le gritó Isabella.

Facundo iba a interrogar más a Rocío, pero ante la amenaza se enfureció.

—¡Yo le creo a Rocío, ella no está mintiendo!

—Puedes creerle lo que quieras, pero si lastimó a Carlota, ¡esa cuenta te la cobro a ti!

—Isabella, solo por Jairo no me meto contigo, ¡no te pases!

—¿Quieres ver quién se pasa? —Víctor le soltó un puñetazo directo.

Facundo recibió el golpe en el pecho y respondió de inmediato con otro golpe a Víctor.

Se armó la pelea y los directivos y maestros corrieron a separarlos.

Tardaron un rato en apartarlos. Entonces, Lucas se acercó a Facundo.

—Señor Prado, vea este video primero.

—¡Así que el hombre con el que me engañó Floriana eras tú!

Facundo apretó los dientes y miró a Isabella.

Isabella apretó los labios. Había estado tan ocupada últimamente que no sabía qué había pasado con Floriana y su hija, así que no entendía por qué Carlota llamaba papá a Víctor, ni por qué Víctor, tras la sorpresa inicial, respondía con una sonrisa.

Mientras los adultos estaban en shock, los niños aprovecharon el momento.

Samuel empujó con fuerza a Rocío, haciéndola caer al suelo, y ella rompió a llorar.

—¡Molestaste a mi hermana, eres una niña mala!

—¡Señor, me están pegando! —lloró Rocío acusándolos con Facundo.

Facundo no le hizo caso y se marchó reprimiendo su furia.

Al terminar el evento, Isabella quería llevarse a Carlota, pero la niña quería ver a Floriana, así que Víctor se ofreció a llevarla.

Isabella tenía que cuidar a los gemelos, así que no tuvo más remedio que dejársela a Víctor.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido