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Mi cruel esposo: Cayendo en su trampa romance Capítulo 140

El sonido de los cubiertos contra la cerámica me causaba escalofríos. No hubo más charlas, no hubo respuesta a mi declaración. Nos limitamos a comer. Ya íbamos por el décimo platillo y nadie había dicho nada.

Por mi parte, no me atreví a decir algo equivocado nuevamente, así que mantuve mi boca cerrada y la abría para dejar pasar la comida. Ellos... Ellos ni idea. Jamás comprendí lo que pasaba por la mente de Derek al estar tan serio y silencioso. Y lo peor, es que, el abuelo es igual que él. Mastican igual, fruncen el ceño de la misma forma, tienen la misma expresión y la misma postura.

Casi olvidé como tragar la comida. Mi mente estaba tan llena de pensamientos, porque no paraba de pensar en lo que podría estar pensando el abuelo. Prefería que me dijera a la cara lo que estaba pasando por su mente, ya sea bueno o malo. Era mejor eso a quedarme con la incertidumbre y el mal sabor de boca ante su silencio, porque me llevaba a pensar que no estaba pensando en nada bueno.

Di gracias al universo cuando llegó el último plato. Significaba que estábamos cerca del fin de la velada.

―Mi nieto jamás habló con nadie sobre lo ocurrido en su infancia ―habló el abuelo, llamando mi atención. Por fin estaba diciendo algo, eso era un avance―. Ni con sus amigos, ni con los profesores, ni siquiera con el psicólogo.

Derek dejó los cubiertos de golpe, provocando que estos sonarán contra la mesa. Volteé a verlo por un segundo, pero enseguida volví a mirar al abuelo.

―¡Abuelo! ―habló con autoridad, notando por fin una emoción en su rostro: la vergüenza.

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