No sabía que hacer, estábamos encerrados en una habitación sin ventanas, cuya única forma de salir, sería enfrentando a los ladrones armados.
―Derek, no hay forma de salir ―La sentencia me supo mal en la garganta.
―Escóndete ―Culminó, con voz severa.
Miré a todos lados. Mis compañeros estaban igual de paralizados que yo. Nadie sabía que hacer ante lo inevitable.
«¡Piensa, Erika! No dejes que el miedo distorsione tus ideas».
La habitación estaba demasiado iluminada, tendría que encargarme de eso.
―Apaga el televisor y apaguen sus ordenadores. Quiten la barricada y acomoden todo ―Me miraron sin entender nada―. ¡Muévanse!
No sé qué tan autoritaria soné, pero todos trabajaron a la velocidad de la luz. Cada segundo contaba.
Me sorprendía que aquellas personas que parecían ciervos deslumbrados frente a un coche, estuvieran actuando al pie de la letra, sin vacilar.
―¡Deben esconderse, yo me encargo del bombillo!
Dejé el celular en el escritorio y cogí un portafolio grueso. Me subí al escritorio y con todas mis fuerzas, lancé el portafolio a la fuente de luz, esta se reventó sobre mí. Pedazos de vidrios cayeron en mi cabello y tuve que bajar la mirada. Por suerte, ninguna llegó a cortarme.
Apagar la luz como una persona normal, no sería de ayuda. Si ellos la prenden, nos localizarán visualmente. Necesitábamos hacer creer que nadie pisó este lugar.
Quedamos a oscuras y tuve que bajar a ciegas. Me metí debajo del escritorio y puse la silla giratoria frente a mí, cubriendo mi cuerpo como podía. No era un plan perfecto, pero era lo mejor que podía hacer en esta situación.
―No hagan ningún sonido ―susurré con convicción.
Los siguientes segundos, no se escuchó más que los sonidos de pasos aproximándose.
Era consciente de la sangre que corría por mis venas, de mi respiración, de cada gota de sudor que recorría mi frente.
La puerta se abrió y trajo consigo una ráfaga de aire.
Tragué saliva.
―No sirve el interruptor ―comentó la voz femenina, apretando una y otra vez el botón.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi cruel esposo: Cayendo en su trampa
Oye si ya pagué para desbloquear capítulos y me regreso porque siguen bloqueados creo que no está bien...